jueves, 15 de noviembre de 2012

Evolución de la obra de Francisco de Goya


El parasol o el quitasol fue un cuadro pintado por Goya en 1777 a la edad de 31 años. Se trata de un cartón para tapiz que muestra una escena costumbrista. La temática de la vida cotidiana así como el uso de colores llenos de luz y muy vivos nos permite incluir esta obra en el estilo Rococó. Las medidas del cuadro son 1’04 metros de alto por 1’52 metros de ancho.


El retrato de la condesa de Chinchón lo pintó Goya en 1800 a la edad de 54 años. En ese momento Goya ya trabajaba como pintor de corte y no sólo retrataba a la familia real sino a muchos nobles y ministros. La condesa de Chinchón era la esposa de Godoy, el ministro más importante de Carlos IV, y en el cuadro aparece embarazada. Mediante el uso de la luz en el cuadro Goya ilumina el vientre del personaje para resaltar su embarazo.
La condesa aparece con la boca cerrada en una sonrisa tímida, acaso porque le faltaban varios dientes; sin embargo estaba muy orgullosa de sus brazos, que enseña en la mayoría de sus retratos. Lleva un gran anillo con una efigie de su marido.
Este cuadro pertenece al estilo Neoclásico pues resalta la importancia de la maternidad como un deber, y muestra a la condesa como una mujer consciente y responsable ante el papel que desempeña en la sociedad. Las medidas del cuadro son 2’16 metros de alto por 1’44 metros de ancho.

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