https://www.xlsemanal.com/firmas/20200809/quiero-genio-del-mal-perez-reverte.html
martes, 22 de septiembre de 2020
sábado, 12 de septiembre de 2020
viernes, 4 de septiembre de 2020
jueves, 3 de septiembre de 2020
Juan Soto Ivars La mandanga (1979) de El Fary
Libertad sin ira (1976)
Jarcha - Libertad sin ira
Si yo fuera mujer
PATXI ANDION – El Maestro (1973)
Días de escuela (1978)
Asfalto - Días de escuelaQue se mueran los profes: un plan de vuelta al cole suicida
Don diablo
https://www.youtube.com/watch?v=v3N444t7m0A
https://www.youtube.com/watch?v=XCtlrFwKE_Y
https://www.youtube.com/watch?v=R5zka9uq7gA
Don diablo se ha escapado Tú no sabes la que ha armado Ten cuidado, yo lo digo por si...
Ve conspiraciones, monta manifestaciones con la gente que no cree en la Covid.
Covid, si sigue así yo se lo voy a decir.
Que la "puta mascarilla" no es un capricho de Illa. Te mereces un sopapo chiquitín.
Con un chip, por aquí por allí. Sopapo chiquitín con un chip, ah. Sopapo chiquitín con un chip.
Te infectas rápidamente Y a UCI en un pis pas. No tienes moral, deja de manipular. Más tonto no puedes ser ya.
domingo, 23 de agosto de 2020
sábado, 22 de agosto de 2020
España, país de...
https://blogs.publico.es/david-bollero/2019/02/27/espana-pais-de-puteros/
https://blogs.publico.es/david-bollero/2019/12/16/prostitucion-malaga/
http://arrinconados.es/prostibulo-rincon/
https://blogs.publico.es/david-bollero/2020/08/21/puteros-covid19/
https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/10/22/las-universidades-prostituidoras/
https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/09/11/la-universidad-de-la-prostitucion/
viernes, 3 de enero de 2020
Alberto Olmos Mala Fama
https://blogs.elconfidencial.com/cultura/mala-fama/2019-12-18/cocaina-coca-farlopa-navidad-tiros-rayas_2378524/
ANTIGONOS MONAFTALMOS Y LA CREACION DEL ESTADO HELENISTIICO
La lista
1. 'Ventajas de viajar en tren', de Antonio Orejudo (Alfaguara, 2000)
2. 'La mala muerte', de Fernando Royuela (Alfaguara, 2000)
3. 'Trífero', de Ray Loriga (Destino, 2001)
4. 'Bueyes y rosas dormían', de Cristina Sánchez-Andrade (Siruela, 2001)
5. 'Lo real', de Belén Gopegui (Anagrama, 2001)
6. 'Tu rostro mañana', de Javier Marías (Alfaguara, 2002)
7. 'El pelo de Van't Hoff', de Unai Elorriaga (Alfaguara, 2003)
8. 'París no se acaba nunca', de Enrique Vila-Matas (Anagrama 2004)
9. 'La piel fría', de Albert Sánchez Piñol (Edhasa, 2005)
10. 'Crematorio', de Rafael Chirbes (Anagrama, 2007)
11. 'España', de Manuel Vilas (DVD, 2008; Alfaguara, 2019)
12. 'Los bosques de Upsala', de Álvaro Colomer (Alfaguara, 2009)
13. 'Submáquina', de Esther García Llovet (Salto de Página, 2009)
14. 'El abrecartas', de Vicente Molina Foix (Anagrama, 2010)
15. 'Nada es crucial', de Pablo Gutiérrez (Lengua de Trapo, 2010)
16. 'Agosto, octubre', de Andrés Barba (Anagrama, 2010)
17. 'La mano invisible', de Isaac Rosa (Seix Barral, 2011)
18. 'La mujer de sombra', de Luisgé Martín (Anagrama, 2012)
19. 'Amour fou', de Marta Sanz (La Pereza, 2013; reeditada como 'Amor fou' por Anagrama en 2017)
20. 'Brilla, mar del Edén', de Andrés Ibáñez (Galaxia Gutenberg, 2014)
21. 'Cicatriz', de Sara Mesa (Anagrama, 2015)
22. 'Desde la sombra', de Juan José Millás (Seix Barral, 2016)
23. 'La gatera', de Muriel Villanueva (Navona, 2018)
24. 'Honrarás a tu padre y a tu madre', de Cristina Fallarás (Anagrama, 2018)
25. 'Amor intempestivo', de Rafael Reig (Tusquets, 2020)
https://www.elconfidencial.com/cultura/2019-09-20/james-ellroy-esta-tormenta-entrevista_2244963/
https://blogs.elconfidencial.com/cultura/mala-fama/2020-08-19/accidentes-laborales_2717583/
miércoles, 20 de noviembre de 2019
jueves, 29 de agosto de 2019
jueves, 23 de junio de 2016
Pruebas velocidad lectora ESTO ES AMÉRICA EL RELOJ DEL JUICIO FINAL EN GALEGO
https://www.bing.com/search?q=%22jos%C3%A9%20carlos%20bermejo%22%20%22el%20sonido%20del%20silencio%22&pc=cosp&ptag=C1AE89FD93123&form=CONBDF&conlogo=CT3210127
http://www.elcorreogallego.es/opinion/firmas/ecg/jose-carlos-bermejo-infierno-son-alumnos/idEdicion-2016-06-12/idNoticia-1002042/
ESTO ES AMÉRICA
Otra semana más nos encontramos consternados por la tragedia del racismo y la violencia en EEUU. En los dos últimos días la muerte de dos ciudadanos afroamericanos a manos de la policía en circunstancias que han despertado todo tipo de inquietudes por la forma en las que tuvieron lugar (“¿hubiese pasado si fuesen blancos?” como preguntaba el gobernador de Minnesota), así como el asesinato de cinco policías en Dallas, que se encontraban vigilando manifestaciones en contra de la violencia policial, por al menos un francotirador, nos muestran una realidad de un país todavía fracturado por la tensión racial y la violencia.
Durante las últimas horas escuchando las reacciones de los políticos y observadores no se cansaban de repetir que “esto no es América”. La realidad, sin embargo, demuestra lo contrario. La violencia y el racismo son todavía desgraciadamente problemas sistémicos y estructurales en este país, y ha sido precisamente el error de minimizarlos y de no afrontarlos de forma valiente y decidida lo que no ha llevado a este circulo vicioso del cual es difícil salir.
El problema tiene dimensiones múltiples. Por una lado económicas: la marginación de un gran porcentaje de la minoría afroamericana que se ve condenada a vivir en guetos y barrios deprimidos, con muy limitadas oportunidades económicas, y con acceso a escuelas marcadas por el fracaso escolar y la violencia. Es fácil (e injusto) culparles a ellos, pero no nos puede sorprender que esta situación les lleve a la desesperación, y a veces a la violencia y al crimen.
Por otro lado legales: hay que reconocer que hay un problema estructural de racismo en el sistema judicial del país. Las cifras son escalofriantes. EE UU tiene el nivel de encarcelamiento más alto del mundo: 500 de cada 100.000 residentes están en la cárcel. Pero la tasa entre los afroamericanos es casi seis veces mayor que la media: 3.074 por cada 100.000 residentes. Los varones afroamericanos entre los 20 y 30 años de edad son particularmente vulnerables con una tasa de encarcelamiento cercana al 40%: es más probable que acaben en la cárcel que trabajando. Sólo en este año han muerto 123 afroamericanos a manos de la policía en EEUU. Estas muertes nos muestran una vez más que hacen falta reformas urgentes para hacer a las fuerzas del orden más profesionales y mejor preparadas para proteger a los ciudadanos, con independencia de su color, como es su deber.
Y hay abundantes datos que muestran racismo en el sistema judicial y policial: desde las tasas de detención de latinos y negros que son mucho más altas que la media (en Nueva York son el 80%); las detenciones por drogas (representan un 37% de los arrestados por este motivo pero un 56% de los que acaban en la cárcel por estos crímenes.); la pobre calidad de defensa que tienen en juicios por la falta de medios; la exclusión mucho mayor de juicios por jurado; la excepción de juicios criminales (sólo entre el 3-5% van a juicio); o la duración de las sentencias (un 10% mas largas).
También es un problema la cultura de violencia y el fácil acceso a las armas. Los defensores del acceso a las armas se acogen a una interpretación literal (y cuestionable) de la segunda enmienda de la Constitución. Con un 5% de la población mundial, EEUU es el país en el que los civiles tienen entre el 35-50% de las armas propiedad de civiles (¡tienen 270 millones de armas!). Es el país número uno en armas de fuego per cápita; y no hay prácticamente limitaciones a la posesión de armas semiautomáticas, militares y de asalto. No puede sorprender que también sea el país donde más personas mueran por armas de fuego: entre 2001 y 2013 406.496 personas han muerto por armas de fuego, y el país ha sufrido 51 masacres desde 1997. Si no se controla el acceso a las armas es muy dudoso que esto pueda cambiar.
Por último, es un gravísimo problema de racismo que tiene raíces históricas en el pecado original de la esclavitud que sigue marcando la historia de EEUU. Uno de los libros más influentes que se ha publicado últimamente sobre el problema del racismo ha sido Between the World and Me de Tai-Neishi Coates. Coates escribe el libro como una carta a su hijo en reacción a la muerte de Trayvon Martin. En este libro, de imprescindible lectura para entender el problema del racismo en EEUU, Coates resume la terrible y dolorosa historia de la subyugación de la población afroamericana en EEUU, y presenta la violencia contra el colectivo como el resultado de un modelo sistematizado y organizado para asaltarles y atacarles, una estructura que incluye entre sus pilares la esclavitud, la encarcelación masiva, y la brutalidad policial.
Sin embargo la gran complejidad de estos problemas no es óbice para la urgencia en tratar de resolverlos. Tenemos que dejar de pensar que estos eventos son excepcionales y admitir que tenemos un gravísimo problema en nuestras manos y que hay que resolver cuanto antes. Todas las vidas son igualmente valiosas, con independencia del color de la piel. Nadie merece vivir en el miedo, ni los policías que hacen frecuentemente una labor heroica para protegernos, ni los ciudadanos con independencia de su raza.
Ya no es la hora de los sermones, ni de la indignación pasiva que no resuelve nada. Este es un problema colectivo que nos afecta a todos en EE UU, y todos tenemos una responsabilidad en solucionarlo. Si de verdad queremos que “esto no sea América” tenemos que asumir al responsabilidad decidida de atacar de raíz estos problemas. Sólo así puede ser EE UU la “luz en la colina” que tanto ansiaban los fundadores del país.
Sebastián Royo es vicerrector de la Universidad de Suffolk en Boston (EE UU).
ESTO ES AMÉRICA
El opio del pueblo
10/07/2016
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Ya lo he escrito aquí en alguna ocasión: en principio, no tengo nada en contra del fútbol entendido como juego. Me interesa poco, la verdad, pero cuando hay algún partido importante, me apunto encantada a verlo con los amigos, aunque lo hago más por la fiesta en sí que por el propio partido. En cualquier caso, me parece bien que a la gente le guste y lo siga con pasión, por más que yo no la comparta. Pero los excesos del fútbol me irritan enormemente.
EL COLMO HA SIDO LA COPA DE EUROPA Y LA EXPLOSIÓN DE VIOLENCIA MÁS O MENOS TOLERADA
Por excesos me refiero a todos esos fenómenos que no hacen más que multiplicarse y crecer, como hongos bien nutridos por una sociedad –la europea en su conjunto– que parece haber decidido que el fútbol es una especie de sustituto de las guerras que ya no vivimos, un territorio en el que las leyes comunes quedan suspendidas porque se rige por sus propios códigos al margen de la ética.
Lo vemos constantemente: clubs de fútbol –al menos, en España– que no cumplen con sus obligaciones tributarias y a los que ni Hacienda ni la Seguridad Social reclaman lo que deben. Directivos mafiosos –nacionales e internacionales– que compran voluntades políticas sin que nadie se queje. Jugadores sentenciados por maltrato o enredados en sucias tramas de prostitución forzada a los que sus compañeros y aficiones siguen apoyando.
Pero el colmo ha sido el reciente espectáculo de la Copa de Europa (que aún no ha terminado cuando escribo este artículo), la explosión de violencia más o menos tolerada que ha dejado por toda Francia víctimas inocentes y locales y calles arrasados. Resulta incomprensible que las autoridades francesas y la propia UEFA no previesen lo que iba a ocurrir. Y más incomprensible aún que la durísima policía de ese país –que no se ha andado precisamente con tonterías en las recientes manifestaciones contra la reforma laboral– haya actuado con una delicadeza inaudita frente a los vándalos.
Tan incomprensible, que no me lo creo. Detrás de esa permisividad, además de muchísimo dinero, hay sin duda un buen puñado de cínicas razones, las mismas que movían a los emperadores romanos a autorizar toda clase de atrocidades en los circos. Si Marx viviese ahora, probablemente diría que el opio del pueblo no es la religión, sino el fútbol. Entre tanto, mientras haya goles, todos tan contentos.
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Veo, veo
Vi a chicos y chicas llorar a lágrima viva por faltarles una décima y no poder estudiar lo que les piden las tripas. Vi a hijos de su padre y de su madre cambiarse de universidad privada después de tres años a 20.000 euros el curso porque no les gusta la carrera. Vi restaurantes de a 100 pavos la cena, vino aparte, con lista de espera hasta para coger sitio en la barra. Vi a señores y señoras como mis vecinos haciendo cola a la puerta de una iglesia por una fiambrera de patatas con patatas. Vi a filólogos clásicos sirviendo bodas a seis euros la hora y vi a un ¿influencer? de nombre Pelayo sacar unos vasos con su firma y a fotógrafos aguardando turno para inmortalizar el prodigio. Vi mucha gloria y mucha miseria y mucho talento y mucha tontería. Vi, sobre todo, una sociedad diversa, dividida, profundamente desigual, y no precisamente por vestirse de la marca esa de los colorinchis y la vida chula. Y entre unas cosas y otras, vi, hasta en la sopa, a cuatro presuntos hombres de Estado haciendo el pino puente si es preciso para pedirnos el voto, quizá aburriditos ellos mismos de escuchar sus soliloquios. Pues bien, esto es lo que hay ahí fuera, líderes carismáticos. Y digo yo que tendréis que poneros a ello.