martes, 30 de agosto de 2016

Rome Total War, tiradores

Heavy Peltasts
Attack: 5 Missile attack: 7 Defence: 11 Armour: 3 Cost: 350 Upkeep: 170
Factions: The Greek Cities

Light Auxilia
Attack: 5 Missile attack: 7 Defence: 7 Charge: 2 Armour: 2 Cost: 290 Upkeep: 170
Factions: Roman

Attack: 5 Missile Attack: 7 Defence: 7 Charge: 2 Armour: 2 Cost: 270 Upkeep: 170
Factions: Roman

Skirmisher Warband
Attack: 6 Missile attack: 9 Defence: 3 Charge: 4 Armour: 0 Cost: 220 Upkeep: 130
Factions Gaul, Germania

Numidian Javalinmen
Attack: 3 Missile attack: 6 Defence: 4 Charge: 1 Armour: 0 Cost: 180 Upkeep: 170
Factions: Numidia

Attack: 3 Missile attack: 6 Defence: 4 Charge: 1 Armour: 0 Cost: 180 Upkeep: 170
Factions: Macedon, Seleucids, The Greek Cities, Pontus, Armenia, Thrace

Attack: 3 Missile: 6 Defence: 4 Charge: 1 Armour: 0 Cost: 180 Upkeep: 170
Factions: Egypt, Carthage, Spain

Rome Total War, falangitas 

Spartan Hoplites (dos turnos)
Attack: 17 Defence: 18 Charge: 4 Armour: 3 Hit Points: 2 Cost: 1785 Upkeep: 690
Factions: The Greek Cities

Sacred Band Spearmen (dos turnos)
Attack: 12 Defence: 23 Charge: 4 Armour: 11 Cost: 1065 Upkeep: 405
Factions: Carthage

Armoured Hoplites (un turno)
Attack: 9 Defence: 22 Charge: 4 Armour: 11 Cost: 960 Upkeep: 315
Factions: The Greek Cities

Pharaoh’s Guards (dos turnos)
Attack: 12 Defence: 16 Change: 4 Armour: 9 Cost: 900 Upkeep: 495
Factions Egypt

Poeni Infantry
Attack: 9 Defence: 18 Charge: 4 Armour: 7 Cost: 810 Upkeep: 315 
Factions: Carthage

Royal Pikemen
Attack: 10 Defence: 17 Charge: 4 Armour: 6 Cost: 740 Upkeep: 360
Factions: Macedon

Silver Shield Pikemen
Attack: 10 Defence: 14 Charge: 4 Armour: 6 Cost: 730 Upkeep: 360 
Factions: Selucia

Heavy Spearmen (un turno)
Attack: 7 Defence: 17 Charge: 3 Armour: 7 Cost: 690 Upkeep: 255
Factions Armenia

Bronze Shield Pikemen (dos turnos)
Attack: 10 Defence: 14 Charge: 4 Armour: 6 Cost: 690 Upkeep: 360
Factions: Pontus

Attack: 7 Defence: 16 Charge: 3 Armour: 6 Cost: 660 Upkeep: 255
Factions: The Greek Cities, Selucia

Phalanx Pikemen
Attack: 8 Defence: 13 Charge: 3 Armour: 6 Price: 580 Upkeep: 250
Factions: Pontus, Selucia, Macedon, Thrace

Nile Spearmen
Attack: 7 Defence: 13 Charge: 3 Armour: 3 Cost: 540 Upkeep: 255
Factions: Egypt

Sin casco, con escudo y con defensa acolchada

Spear Warband
Attack: 9 Defence: 11 Charge: 5 Armour: 0 Cost 520 Upkeep: 200
Factions: Germania

Sin casco y con escudo

Nubian Spearmen

Attack: 5 Defence: 8 Charge: 2 Armour: 0 Cost 345 Upkeep: 150
Factions: Egypt

Sin casco y con escudo

Militia Hoplites
Attack: 5 Defence: 8 Charge: 2 Amour: 0 Cost: 230 Upkeep: 100 Cost 345 Upkeep: 150
Factions: The Greek Cities, Selucia, Thrace
Escudo diminuto y casco

Levy Pikemen
Attack: 6 Defence: 5 Charge: 2 Armour: 0 Cost: 310 Upkeep: 150
Factions Selucia, Macedon
Escudo pequeño y casco

Sacred Band is the second best Phalanx spearmen in the game after Spartan Hoplites.

Life on Mars? (1973)

Canción con subtítulos

Cultura celta

Arrivederci Roma (1955)

Cantada por Mario Lanza

Cantada por Dean Martin

Colectivo ZAS Madrid

Parodias de anuncios sexistas

Verti Seguros

Anuncio de Lipograsil

GineCanesbalance® de Bayer

Galletas Príncipe

Letra de It's Not Unusual (1965) cantada por Tom Jones

lunes, 29 de agosto de 2016

Flashdance... What a Feeling (1983)

Escena de la película

Letra de la canción

Video oficial

The true cost

Strange Fruit (1939)

Cantada por Billie Holiday

Cantada por Nina Simone con la letra

Rome Total War II maps

DIVIDE ET IMPERA reclutamiento de auxiliares romanos

God Save the Queen (1977)

Parodia de los Sex Pistols en The Simpsons

domingo, 14 de agosto de 2016

La hija del centurión

Bad reputation (1980)


I don't give a damn 'bout my reputation
You're living in the past, it's a new generation
A girl can do what she wants to do and that's what I'm gonna do
An' I don't give a damn 'bout my bad reputation
Oh no, not me
An' I don't give a damn 'bout my reputation
Never said I wanted to improve my station
An' I'm only doin' good when I'm havin' fun
An' I don't have to please no one
An' I don't give a damn 'bout my bad reputation
Oh no, not me, oh no, not me
I don't give a damn 'bout my reputation
I've never been afraid of any deviation
An' I don't really care if you think I'm strange
I ain't gonna change
An' I'm never gonna care 'bout my bad reputation
Oh no, not me, oh no, not me
Pedal, boys!
An' I don't give a damn 'bout my reputation
The world's…

I Love Rock 'n' Roll (1975)

Primera versión de la canción por Arrows

Version de Joan Jett & the Blackhearts


I saw him dancin' there by the record machine
I knew he must a been about seventeen
The beat was goin' strong
Playin' my favorite song
An' I could tell it wouldn't be long
Till he was with me, yeah me,
An' I could tell it wouldn't be long
Till he was with me, yeah me, singin'
I love rock n' roll
So put another dime in the jukebox, baby
I love rock n' roll
So come an' take your time an' dance with me
He smiled so I got up and' asked for his name
That don't matter, he said,
'Cause it's all the same
Said can I take you home where we can be alone
An' next we were movin' on
He was with me, yeah me
Next we were movin' on
He was with me, yeah me singin'
I love rock n' roll
So put another dime in the jukebox, baby
I love rock n' roll
So come…

miércoles, 10 de agosto de 2016

Vida y muerte en Roma

Vida y muerte en Roma 1: La capital del mundo

Vida y muerte en Roma 2: Las legiones

Vida y muerte en Roma 3: El sexo y la ciudad imperial

Vida y muerte en Roma 4: Gladiadores y esclavos

Vida y muerte en Roma 5: El caos

Vida y muerte en Roma 6: El fin

lunes, 8 de agosto de 2016

sábado, 6 de agosto de 2016

Santos Lugares


Rome Total War II units guide

Roberto Centeno


El voto femenino en Gran Bretaña

Suffragette Emily Davison Killed 100th Anniversary

Tema estado

1.      Estado: definición y componentes
Un estado es una unidad política con autoridad suprema sobre un territorio y sus habitantes.
Un estado está formado por un territorio que tiene:
·        Unas fronteras definidas y reconocidas internacionalmente
·        Una población permanente-estable que es gobernada por un mismo gobierno y unas mismas leyes.
·        Unos símbolos significativos, como una bandera, una capital, un himno nacional y una moneda nacional.
Territorio y población
Un estado tiene un territorio con fronteras definidas, que le separan de otros estados. Los extranjeros no pueden cruzar la frontera sin autorización y los estados no pueden actuar fuera de sus fronteras.
Sin embargo, el territorio que ocupa un estado puede cambiar a lo largo de su historia. Aunque algunos estados han existido durante cientos de años, las fronteras no siempre están claramente definidas. Como resultado de lo anterior, todavía hoy hay disputas entre países por sus fronteras territoriales (China versus Japón, Rusia versus Ucrania).
La población permanente/estable es el grupo de ciudadanos que habita el territorio de un estado. La población de un estado no siempre es homogénea. La gente puede tener religiones distintas, lenguas diferentes, costumbres, etc.
Por su parte, una nación (que no es lo mismo que un estado) es un grupo de personas con una identidad común. A menudo comparten una serie de elementos comunes como la cultura, lengua, religión, etc. A veces se usa la palabra “nación” como sinónimo de “país”.
Gobierno y leyes
Los estados democráticos garantizan a sus ciudadanos ciertos derechos fundamentales, como la libertad de asociación, la de circulación o la de expresión. Los ciudadanos también tienen obligaciones legales, como pagar impuestos, votar o educar a sus hijos desde los cinco a los dieciséis años. Existen sanciones/castigos para aquellos ciudadanos que no cumplen con sus obligaciones legales. Por ejemplo, en Bélgica, todos los ciudadanos mayores de edad deben votar durante las elecciones. Los que no lo hacen son multados.
En los estados democráticos, todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y deberes, ante la ley. Sin embargo, algunos estados dan más derechos a grupos con una etnicidad, religión o cultura específicos, o menos derechos a las mujeres.
Los poderes del estado
Un estado promulga leyes para gobernar su territorio y población. Estas leyes deben ser obedecidas por toda la gente y las organizaciones que forman parte del estado: esto incluye a personas, empresas, partidos políticos, sindicatos, asociaciones culturales y Organizaciones No Gubernamentales (ONG).
Los estados crean instituciones para aplicar sus decisiones:
·        La policía mantiene el orden público
·        Las fuerzas armadas defienden al estado de invasiones
·        El cuerpo diplomático promueve las relaciones internacionales
·        Los funcionarios ponen en práctica las políticas del estado
Los estados pueden imponer sus decisiones por la fuerza. También tienen la autoridad para castigar a aquellos que no obedecen sus leyes dentro de sus fronteras.
El conjunto de los poderes del Estado forma la soberanía. Un estado es soberano cuando puede ejercer sus poderes dentro de su territorio sin límites impuestos desde fuera por otros estados.

2.      Las funciones del Estado
Los estados tienen una amplia variedad de funciones:
·        Mantienen el orden público dentro de su territorio
·        Defienden su territorio y su población de ataques externos
·        Establecen relaciones internacionales: fundan embajadas y consulados en otros estados, llegan a acuerdos, tratados (con otros países) y forman parte de organizaciones internacionales como las Naciones Unidas
·        Promulgan leyes para regular como funciona el estado y para resolver conflictos entre las personas
·        Proporcionan servicios básicos como la Enseñanza y la Sanidad públicas
·        Regulan (organizan mediante leyes) la economía y las relaciones laborales
3.      El estado de bienestar
Las funciones tradicionales del estado (policía, ejército, diplomacia, sistema jurídico…) aumentaron durante el siglo XIX (derecho a la salud, a la cultura, a la Educación-enseñanza, derechos de los obreros-trabajadores-laborales). Como resultado de lo anterior, hoy en varios países de Europa existe el estado de bienestar o estado social que interviene en la economía para proporcionar a todos los ciudadanos una calidad de vida aceptable, y para disminuir las desigualdades sociales.

4.      ¿A qué desafíos se enfrenta la Unión Europea?
Para unirse a la Unión Europea un estado debe cumplir tres criterios de admisión:
·        Incluir en su sistema legal las leyes de la Unión Europea y aplicarlas;
·        Tener instituciones estables que garanticen la democracia, el estado de derecho [el imperio de la ley], los derechos humanos y la protección de las minorías;
·        Tener una economía de mercado en funcionamiento (operativa).
A comienzos de año 2012, algunos países fueron candidatos a ingresar en la Unión Europea. Los países candidatos reciben ayuda financiera {bancos prestan a gobiernos} de la Unión Europea durante la etapa de negociación previa a la entrada en la organización. Este dinero se usa para financiar proyectos de reestructuración de sus economías, y ayudar a cumplir los requisitos de la Unión Europea.
Un presupuesto ajustado
La Unión Europea tiene un presupuesto anual para conseguir sus objetivos. Ese dinero se usa para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de la Unión Europea, especialmente de los que pertenecen a grupos marginados y a regiones marginales. En el año 2009, el presupuesto de la Unión Europea era superior a los 130.000 millones de euros. Esto representa el 1% de la riqueza generada cada año por los países miembros (aproximadamente 240 euros por persona). Una gran parte del presupuesto de la Unión Europea es absorbido por el sector primario y por ayudas al empleo.

Burdel romano

Madame Tibisay, una youtuber

Fuí niñera en EEUU (se me meten en casa) | #StoryTime

La regla explicada para hombres

El ojos azules

No significa NO

Reaccionó a mi salida del armario

Presión en los estudios

Qué estudiar

Como superé Selectividad

Como conocer gente nueva (cuando te vayas a un sitio nuevo)

La mirada del suricato

Amigos con derechos


Como en una película

El baile de fin de curso

La graduación

Cinco cosas que odio


A la choni que me pegó

Debí salir corriendo

Se acabó 2016

Mi problema en Nochevieja

La pareja, De fiesta con Laura

¿Qué ha pasado?

Cultura de la violación

Cuando perdí la virginidad | De Fiesta con Laura

Las Cruzadas, documental completo de Canal Historia

La Tercera Cruzada

La Segunda Guerra Mundial: La batalla de Moscú

Les grandes jours du sicle: La Revolución Rusa

Un problema de educación

Documental de 2011

viernes, 5 de agosto de 2016

Diana López Varela

Escritora feminista de 29 años diana lópez varela

La Revolución Rusa: causas y antecedentes

El Gran Miedo y la abolición de los privilegios feudales  

teoría generacional

Strauss–Howe generational theory

rusos e espñois rapaza rusa falnado das distintas culturas

As nosas bojolleras

Ayer fui con una amiga y mi madre a hacer unas cosas en la calle, y mientras mi madre entró a una tienda, mi amiga y yo nos quedamos fuera, y empezamos a hablar de política. Quizá algunas personas piensen que la calle no es mejor sitio para hablar de política, pero ambas estamos orgullosas de nuestros pensamientos y de todo lo que sabemos con nuestra edad. Y si luego ponen puestos del PP en la calle, en los cuales se gastan mucho dinero, para captar votos... ¿Por qué no iba a poder yo hablar de política en mitad de la calle sin importar quién me escuche? Pues, estábamos hablando de las próximas elecciones y hubo un hombre de unos 60 años que se unió a nuestra conversación. Se me ocurren muchos adjetivos para definir a ese hombre, pero sinceramente no me apetece. Aquel hombre se unió a la conversación diciendo que iba a ganar el PP, y yo le dije que realmente esperaba que eso no ocurriera, por mi futuro. Él me preguntó que si no quería que ganara el PP, a quién prefería. Ahí fue cuando entendí que era del PP, qué inocente. Yo le respondí que prefería que ganase alguien que al menos no hubiera robado aún. Y el hombre, con toda la seguridad del mundo me contestó que el PP nunca había robado, que eso era mentira. Mi amiga y yo nos reímos, y el siguió. Dijo que él no quería que ganase un hijo de un terrorista (yo alucinaba), añadió que todos los hijos son como los padres. Sinceramente ahora se me ocurren mil cosas para decirle, pero en esos momentos mi mente no daba para lo que estaba escuchando. Me quedé completamente anonadada y seguí escuchando. Asumí que era racista, después de unos comentarios que hizo sobre los sirios y sobre unos inmigrantes que viven en su bloque de pisos. Dijo que no le parecía nada bien que vinieran los sirios a Europa, yo le contesté que si nuestro país entrara en guerra, a todos nos gustaría que nos acogieran en otros países. Él contó anécdotas de su familia durante la guerra, y yo le pregunté si quería verse igual, ya que con el PP era lo único que iba a conseguir, la pobreza. Él me dijo que a España lo que le vendría bien sería una dictadura. Ahí fue cuando yo dejé de escuchar a ese hombre. Sinceramente me reí de su comentario, aunque tengo valores que dicen que hay que respetar las opiniones de los demás, esa opinión no merecía mi respeto, por lo cual me retiré de ese hombre. 
De vuelta a casa estuve reflexionando, me sentía indignada y se me ocurrían miles de cosas para decirle que no se me habían ocurrido antes. Ese hombre, es uno entre tantos y tantas de este país que piensan así. Que piensan que debería de haber una dictadura. Y es uno entre tantos que no tienen educación. Este curso he aprendido, y he mejorado conocimientos que ya tenía, gracias a buenos profesores que me han enseñado (a los cuales agradezco muchísimo). ¿Qué ocurre? Ese hombre quizá no tuvo una buena educación, y si tuvo la oportunidad de tener educación habría que ver los ideales de los profesores que le enseñaron. Y es malo que las personas no tengan educación pero peor es que esas personas crean que lo saben todo y no se interesen. Lo malo es que esas personas se han quedado en el pasado. Lo malo es que no hacen esfuerzos por actualizarse, y lo malo es que no piensan por el futuro del país. Me da pena que haya personas así, pero me consuela que a mi me quedan más años para votar que a esas personas. El futuro del país está en nuestras manos. Hay que insistir, hay que llevar una buena educación, hay que leer, hay que interesarse por el futuro del país y no podemos permitir que la política solo sea de unos cuantos. Hay que involucrarse, y la edad es lo de menos. 


La película Serpico, dirigida en 1973 por Sidney Lumet y protagonizada por Al Pacino, relata las vivencias personales de Francesco Vincent Serpico, que fue oficial de policía del Departamento de Policía de Nueva York y el primer agente en declarar como testigo contra la corrupción policial.
El drama personal de Serpico comienza cuando rehusa aceptar sobornos de los criminales, una práctica habitual entre sus compañeros. A partir de esa decisión, los demás policías rehúsan trabajar con él porque, en su opinión, ya no es de fiar. Pero Serpico no se arredra. Y tras ser testigo de numerosas prácticas violentas, extorsiones, sobornos y otras formas de corrupción policial, decide denunciar la situación, lo que a punto está de costarle la vida.
Por qué nadie hace lo correcto
La historia de Serpico es un ejemplo de lo costoso que resulta oponerse individualmente a la malas prácticas cuando están institucionalizadas. En estas situaciones en las que ya no rigen las reglas formales –es decir, la ley– sino otras informales, los sujetos toman sus decisiones en función de las expectativas, es decir, anticipando qué es lo que harán los demás. Si el individuo se convence de que todos se plegarán a las malas prácticas, renunciará a hacer lo correcto porque descontará que le supondrá graves perjuicios, la exclusión y, en los casos más extremos, la muerte.
Cuando de arriba hacia abajo los miembros de una sociedad actúan bajo el “síndrome de Serpico”, resulta casi imposible detener la degradación. El círculo vicioso de las expectativas, ese anticipar cómo actuarán los demás para obrar en consecuencia, se constituye en un robusto mecanismo que sólo es posible desactivar si existen palancas lo suficientemente consistentes a las que los ciudadanos honrados puedan aferrarse. Estas palancas son unas instituciones fuertes, neutrales e impersonales, como pueden ser la Justicia independiente, un Parlamento que realice su función de fiscalizar al Gobierno, organismos reguladores y contrapoderes independientes y, por supuesto, medios de información que denuncien los excesos sin distinción, sin jugar al intercambio de fichas.
Desgraciadamente, en la práctica España carece de esas instituciones neutrales. La Justicia, en sus más altas jurisdicciones, no parece independiente; el Parlamento está sometido a la voluntad de los jefes de los partidos y los diputados se limitan a apretar un botón; los órganos reguladores son dirigidos por personas seleccionadas por los políticos; y los grandes medios de información se someten a las consignas partidistas para obtener licencias y cuantiosos beneficios en un mercado cautivo. Por lo tanto, lo que tenemos en realidad es un modelo político sometido a un robusto equilibrio de expectativas. Un sistema que, con el tiempo, ha escapado a todo control externo. Y los gobernantes sólo atienden a sus necesidades y a las de los grupos de intereses, no a las del país. Esta es básicamente la crisis española.
Promocionar al menos ejemplar
Hoy, la política es la expresión del tacticismo de quienes ocupan la jefatura de los partidos. Y a la estela de su robusto mecanismo de expectativas, toman decisiones todos los demás. Los parlamentarios no rinden cuentas a sus electores sino a quienes les colocan en las listas; los jueces con aspiraciones saben bien lo que les conviene si no quieren dejar de ascender. Y tanto a unos como a otros, no se les promueve en función de sus cualidades sino porque favorecen al Poder. Incluso, se promociona a los menos ejemplares, porque los pecados cometidos en el pasado constituyen un mecanismo de seguridad adicional. Y lo mismo puede aplicarse a todos los que aspiran a ocupar un alto cargo en el sistema institucional español.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, cuando se alude a Ciudadanos y a la “necesaria” alianza con Rajoy, la cuestión de fondo no es si debe o no apoyar un gobierno del PP, sino si al hacerlo no sucumbirán al resistente sistema de expectativas que hoy tiene en el Partido Popular, y muy especialmente en Mariano Rajoy, a su más decidido defensor; es decir, la cuestión es si en Ciudadanos están dispuestos a ser el Serpico español o, por el contrario, terminarán haciendo lo que los demás.
Si atendemos a los antecedentes, no hay demasiados motivos para el optimismo. Ya el programa electoral de Ciudadanos de la pasada campaña sufrió una devaluación considerable. Además de ceder a lo políticamente correcto en cuestiones cruciales, las medidas de política ordinaria ganaron protagonismo en detrimento de las propuestas de reformas institucionales, que, sin ser ideales, estaban expresadas con mucha más nitidez en el anterior. Y diríase que en Ciudadanos poco a poco van interiorizado que, para tocar poder, hay que someterse al sistema de expectativas que rige la política española.
Rivera debe concretar qué es “su” regeneración
Lo peor, pues, no sería que Ciudadanos pactara con el PP un acuerdo de legislatura sino que se convirtiera en un peón más. Y que, so pretexto de que lo importante es lo urgente, Rajoy neutralizara cualquier intento de dotar al sistema institucional de esas poderosas palancas que la democracia necesita.
En este sentido, ayer Albert Rivera advirtió al Rajoy que “tan legítimo es que unos partidos no quieran regenerarse como que nosotros no queramos formar parte de ese Gobierno”. Y lo hizo justo cuando Ciudadanos y el PP alcanzaban un primer acuerdo que marca el camino del desbloqueo de la investidura: sumar sus fuerzas para constituir la Mesa del Congreso. Sin embargo, hace ya demasiado tiempo que Rivera habla de regeneración en abstracto, sin concretar, sin ponerle nombres y apellidos. Y eso da qué pensar.
Es sabido que Mariano Rajoy no quiere oír hablar de reformas que afecten al modelo político, ni siquiera está dispuesto a reconocer un secreto a voces: que la división de poderes en la práctica no existe. Y no es especular demasiado deducir que lo que quiere Mariano es contar con Ciudadanos para formar Gobierno y, luego, llegar a acuerdos puntuales en política ordinaria sólo cuando suene la campana; pero en lo demás, marear la perdiz. Además, Rajoy cuenta con un poderoso pretexto que le va a permitir distraer la política constitucional: las exigencias de la Unión Europea de reducción del déficit y, habida cuenta de que nadie va a meter mano al gastos estatal, la necesidad aplicar nuevas subidas de impuestos. Sólo con eso se irá gran parte de la legislatura, la calle se agitará y la polémica estará servida en los medios de información. Y Rajoy aprovechará para ignorar la regeneración, tal y como hizo la pasada legislatura.
Así pues, si Rivera quiere de verdad tomar la iniciativa y demostrar que no va de farol, debería poner por escrito en qué consiste exactamente su regeneración, hacerlo público y colocar a Rajoy frente al espejo antes de negociar. Y no me refiero a ese horror de 350 soluciones para 350 problemas, que figuraba en la portada de su pasado programa electoral. Porque pactar una nueva ley de educación, incluso una reforma laboral maravillosa no es lo que España necesita, por más que lo pueda parecer. Son los cimientos de la casa los que precisan una profunda revisión. ¿Se atreverá Rivera a enunciar tres o cuatro frases que definan su proyecto de regeneración antes de sentarse a la mesa con Rajoy? Pronto lo sabremos.
A Serpico ser fiel a sus principios casi le cuesta la vida. Pero al menos pudo aferrarse a unas instituciones norteamericanas sólidas y solventes. En España, ni Rivera ni nadie las tendrá a su disposición. De hecho, se trata de su instauración. Ahí es nada. Seamos pues moderadamente pesimistas. 


10/07/2016 09:02
La mujer es una puta para la mujer. Literalmente. La mitad de los mensajes de odio que se lanzan en redes sociales contra las mujeres tienen su origen en otras. El Centro de Análisis de Redes Sociales de la organización británica Demos ha estudiado quién insulta a las mujeres en Twitter. Durante tres semanas, monitorizaron las palabras 'slut' y 'whore' -puta y zorra-. Después, con un sofisticado algoritmo, separaron los mensajes en los que el término puta se usaba de manera coloquial, cariñosa o como definitoria de una situación -"puta vergüenza", por ejemplo- de los mensajes en los que el término era utilizado para insultar, agredir, humillar o menospreciar. 
En tres semanas, 80.000 mujeres recibieron 200.000 tuits insultantes, solo de tuiteros del Reino Unido. Cada 10 segundos alguien en las islas británicas llama puta o zorra a una mujer con perfil en Twitter. Imaginen extrapolar los datos a los usuarios de redes sociales de todo el mundo. ¿Cuántos millones de insultos misóginos se producirán cada día?
Lo relevante del estudio es que la mitad de las personas que llaman puta o zorra a otra mujer son... mujeres. Nos atacamos a nosotras mismas de una manera que da miedo. Los expertos que han elaborado el informe alertan de que se debería empezar a tomar medidas -a nivel público y político- para prevenir este discurso del odio contra las mujeres en las redes sociales. Empezando por las propias mujeres, claro. Empezando por nosotras. Internet se ha convertido, asegura el informe, en otro campo de batalla más para los peores aspectos del comportamiento humano. Y las mujeres son -somos- las principales perjudicadas. En mi caso, ya he perdido la cuenta de la cantidad de veces que alguien ha deseado que otra persona me viole. O de que algún hombre me enseñe lo que es un buen polvo. 
Y de lo de feminazi mejor ni hablar. Si las estadísticas pudieran extrapolarse, también aquí en España serían mujeres la mitad de esa masa de insultadores misóginos.

Ser profesor

Si no sabes nada de Lengua y Literatura, quizá puedas ser profesor En tanto que de rosa y azucena, se muestra la color en vuestro gesto”... Así empezaba uno de los textos incluidos en la primera prueba a la que se sometieron hace unas semanas los aspirantes a profesor de Lengua y Literatura en la Comunidad de Madrid. La prueba, denominada Comentario de texto, incluía dos piezas más y varias preguntas o ejercicios (análisis morfológico, localización de figuras literarias...), siendo lo fundamental que el opositor reconociera la época y hasta al autor al que pertenecían tanto estos versos como los otros dos extractos. Algunos afirmaron que el soneto era de Góngora y otros, de Lope de Vega. Que no supieran que era de Garcilaso (que es como no saber, en Matemáticas, que dos y dos son cuatro) no habrá impedido que lleven varios años dando clase de Literatura como interinos.
Esto se debe al delirante sistema de selección de profesores que impera en toda España, y que convierte las oposiciones en una prueba de resistencia que apenas guarda relación con la docencia propiamente dicha. Basta un poco de suerte, un 5.1 en 2008, para que alguien pueda dar clase durante unos meses a chavales que, al final del curso, sabrán más que el profesor de la materia que les ha impartido.  
Profesores sin vocación
Recuerdo que allá en los años 90 muchos de los acababan la carrera dedicaban algunos meses a conseguir el CAP, o Curso de Adaptación Pedagógica. Pensaban que, si no encontraban trabajo de aquello en lo que se habían licenciado, quizá podrían acabar de profesores. Para opositar se pedía este Curso, que era un vergonzoso trámite de una inutilidad manifiesta. El hecho de que mucha gente vea la labor de los profesores como una salida laboral de emergencia tiene bastante que ver con la deficiente educación que reciben nuestros hijos. No parece lo más adecuado que los adolescentes pasen miles de horas al año en manos de personas cuyo único interés en las aulas fue que de algo había que vivir.
La jugada que puede poner a una persona sin vocación ni apenas conocimientos en el puesto de profesor muchas veces ocurre de la siguiente manera. Alguien con el CAP o el Máster de Formación del Profesorado se presenta a unas oposiciones después de pasar por una academia preparatoria. En ella le dan hechos los temas y le proporcionan la programación que le pedirán en la segunda prueba de la oposición. Esta programación también puede comprarse a un profesor que ya tenga la plaza (práctica cuya falta de ética no pasa desapercibida).
El opositor sin vocación alguna se estudia una decena de temas (hay más de setenta) y, si le asisten los dioses, puede encontrarse con un 5 de media debido a que, de los cuatro temas que se proponen a los opositores por sorteo, resulta que uno era el que más o menos se sabía. Entonces entra en la bolsa de interinos y, tras algunos meses de espera, es llamado para sustituir a una profesora que ha sido madre o a un profesor que se ha vuelto loco. Eso ya le hace ganar puntos para el año que viene. En las siguientes oposiciones se presenta y saca un cero. Ningún problema: puede seguir enseñando porque una vez sacó un cinco. Y así eternamente.
Para evitar este vicio del sistema se estableció que el profesor interino debía haber aprobado al menos una de las dos últimas convocatorias. Con esto se consiguió que los buenos profesores, urgidos de aprobar cada dos convocatorias, desatendieran sus clases para poder seguir siendo profesores. (A día de hoy se tiene en cuenta la mejor nota obtenida en las últimas cinco convocatorias.)

Negocio y sadismo
El negocio que para la Administración suponen las oposiciones es curioso. El organismo que las convoca cobra 77 euros (Madrid, 2016) a cada aspirante. Sólo en Lengua y Literatura se presentaron este año unas 1600 personas. Muchas de ellas no tenían otra opción. Si habían aprobado anteriormente una oposición, pero no consiguieron plaza, están obligadas a presentarse a todas las convocatorias de su especialidad hasta que finalmente la consigan. La trampa se cifra en que muchos años es imposible conseguir plaza, incluso si el aspirante obtiene un 10. El endiablado cálculo de la nota final, que incluye un “baremo” relacionado con la experiencia, favorece siempre a aquellos que llevan más años como docentes, de modo que si -como ha sido habitual hasta este mismo año- la Administración tiene la desfachatez de convocar oposiciones y ofertar solamente 5 ó 6 plazas, miles de personas deberán pagar 77 euros solamente para no quedar fuera de la bolsa de trabajo de interinos, y corriendo además el riesgo de suspender y verse necesitados de aprobar la próxima vez para no pasar a una lista secundaria.
El sadismo de la Administración con los opositores es extraordinario. En primer lugar, las oposiciones se convocan por sorpresa: se anuncia en abril una convocatoria para junio cuando hace falta como mínimo un año para prepararse. Así las cosas, los opositores se pasan estudiando la mayor parte del tiempo sin saber muy bien para qué. ¿Convocarán este año? ¿Cuántas plazas? ¿Cuáles serán los criterios de evaluación? ¿Por qué hay “criterios ocultos”? Los criterios de evaluación del examen se hacen públicos en muchas convocatorias después de que se realice el examen.
El opositor no sabe qué penaliza y qué se valora, y hasta puede suspender si subraya palabras en su examen porque su tribunal considere eso “una marca”, es decir, una señal convenida con alguien que forma parte del jurado que lo evalúa (los exámenes son anónimos). Por si fuera poco desánimo, todos los años circulan rumores sobre personas que bordaron el examen como si supieran demasiado bien (“criterios ocultos”) qué les iban a pedir en él.
Lo más inquietante es que la oposición para profesor de Lengua y Literatura no tiene nada que ver con ser profesor de Lengua y Literatura, pues apenas considera la realidad del trabajo que está ofertando, que es una realidad exactamente opuesta a estar en casa encerrado estudiando diez horas al día. El trabajo consiste en entrar en un aula llena de chavales con vidas, muchas veces, enormemente problemáticas.
La exigencia rayana en la paranoia que encontramos en un examen de oposición -y que encima no impide que gente que no sabe nada acabe de profesor- resulta aún más ridícula si escuchamos a los propios miembros de los tribunales reconocer que ellos mismos no serían capaces de aprobar los exámenes que van a corregir.
En fin, que nos vemos todos en septiembre.