martes, 18 de febrero de 2020

Tema 14 Descolonización y tercer mundo Santillana 2015 Historia del Mundo Contemporáneo

AMPLIACIONES: DICATODR IDI AMIN, BOKASSA, GUerras de biafra, congo, lumumba, genociido de ruanda y de darfur
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14. Descolonización y tercer mundo



1.    Concepto y causas de la descolonización

El concepto de descolonización define el proceso histórico mediante el cual las colonias de los imperios europeos lograron su independencia.

Se trató de un fenómeno esencialmente político, porque casi todas las colonias mantuvieron la dependencia económica respecto de sus antiguas metrópolis. Fue un proceso relativamente rápido, pues apenas duró treinta años.

Las causas de la descolonización fueron diversas y en ellas influyeron la coyuntura internacional y aspectos internos de las colonias y sus metrópolis.



1.1. El impacto de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial mostró al mundo la debilidad de las potencias imperiales europeas. El mito de la invencibilidad europea estaba definitivamente roto.

Las colonias habían participado en la guerra aportando tropas y recursos, y también habían combatido en su propio territorio contra los enemigos su metrópoli. La formación de guerrillas y la inclusión de tropas coloniales en los ejércitos sirvieron para formar militarmente a numerosos cuadros que después lideraron los procesos de independencia.

Agotadas por el conflicto, las potencias europeas tuvieron serios problemas económicos y militares para poder sostener sus imperios. También les resultó más difícil justificar ideológicamente el imperialismo. Los deseos de independencia se relacionaban con el desarrollo de las ideas de libertad y democracia, que habían constituido la fuerza ideológica para vencer al nazismo y al fascismo. Era muy difícil negar a las colonias los mismos principios que legitimaban los sistemas políticos de las metrópolis.



1.2.        Aparición de movimientos anticolonialistas

Desde finales del siglo XIX habían surgido movimientos nacionalistas emancipadores en las colonias. Sus orígenes ideológicos procedían de tres fuentes:

La Internacional Comunista, que impulsó la creación de partidos de esta ideología en todo el mundo. En algunas colonias estos partidos encabezaron la lucha por la independencia (Indonesia e Indochina).

Las ideologías que propugnaban la recuperación y dignificación de las culturas autóctonas (indigenismo). Ejemplo de estos movimientos sería la defensa del concepto de negritud por parte de Léopold S. Senghor en  Senegal; o el panarabismo de Nasser en Egipto.

La defensa de la identidad religiosa, aspecto muy importante en algunos países islámicos.





También fue esencial el papel desempeñado por algunos líderes locales como Gandhi en la India, Ho Chi Minh en Indochina o Nkrumah en Ghana. Casi todos pertenecían a las élites locales y habían recibido formación en occidente. Al volver a sus países optaron por reivindicar su cultura como base del nacionalismo que inspiró sus movimientos.

La base social de estos grupos independentistas se hallaba en las burguesías comerciales y administrativas que conformaban la minoría dominante local y que aportaron los dirigentes y los recursos necesarios.



Negritud: Potenciación de los valores culturales del África negra frente a los intentos de asimilación europeos.

Panarabismo: Movimiento que pretendía la unión de todos los árabes en un gran estado.



1.3. Los cambios en la opinión pública

La conciencia antiimperialista fue adquiriendo importancia en los países occidentales desde los años veinte. En 1918 el presidente estadounidense Wilson planteó sus “catorce puntos”, entre los que se incluía el derecho de autodeterminación de las colonias. Las muestras de esta crítica al colonialismo fueron abundantes: por ejemplo, en 1927 se creó en Bélgica la Liga contra el Imperialismo, formada por políticos e intelectuales.

El cambio en la opinión pública se intensificó por la acción de distintos agentes: las iglesias cristianas (católica y protestantes) impulsaron iniciativas contra el imperialismo, los llamamientos de los partidos socialistas contra el imperialismo fueron calando entre las clases populares y sectores intelectuales, y desde la URSS se difundió también un pensamiento muy beligerante contra el imperialismo y favorable a la independencia de las colonias.



1.4.  El papel de la ONU

La posición de la ONU respecto del problema colonial, que recogía el espíritu de lo firmado en la Carta del Atlántico de 1941, favoreció igualmente el proceso de autodeterminación de los territorios coloniales.

Más de la mitad de los estados fundacionales de la ONU habían sido colonias. Este hecho influyó enormemente en el tratamiento del tema colonial. Su carta fundacional ya recogió en 1945 la oposición al colonialismo y definió, además, el derecho de autodeterminación de las colonias. Unos años más tarde, en 1952, incluyó en la Declaración Universal de los Derechos Humanos el derecho que tienen los pueblos colonizados a disponer de sí mismos. En 1960 su Resolución 1514 condenó el colonialismo.

Aunque la capacidad de acción de la ONU al respecto fue limitada, actuó como una conciencia crítica del colonialismo y dio voz a las colonias.



1.5. La rentabilidad de los imperios

El mantenimiento de los imperios generaba una serie de costes económicos y políticos que hacían dudar de su rentabilidad.

Los costes económicos del control y administración del territorio pesaban sobre las metrópolis, empobrecidas a causa de la Segunda Guerra Mundial, mientras que los beneficios económicos no justificaban esas cargas.



1.6. La influencia de la Guerra Fría

El sistema de bloques influyó notablemente en el proceso descolonizador: Tanto Estados Unidos como la URSS se oponían al colonialismo.

En el caso estadounidense, su propio origen colonial y la defensa de los valores democráticos predisponían a este país a defender la emancipación de las colonias. A estas razones se unían otras menos altruistas, como captar los mercados coloniales y alinear a los nuevos países en el bloque occidental.

Por su parte, la URSS mantuvo una fuerte hostilidad a los imperios coloniales por motivos ideológicos y para atraer a su bloque a los nuevos países.

El apoyo de las superpotencias permitió incorporar la autodeterminación a los principios de la ONU. No obstante, ambas potencias intervinieron en la emancipación de las colonias según sus propios intereses.



1.7. La confederación de Bandung

Los países que se iban independizando intentaron tomar posiciones conjuntas y se convirtieron en un modelo para los demás. La iniciativa más importante fue la Confederación de Bandung de 1955, que convocó a los países recientemente independizados de Asia y África con el objetivo de posicionarse ante la política de bloques.

Asistieron a la confederación algunos de los líderes de los nuevos países: Nasser, presidente egipcio; Sukarno, presidente de Indonesia; Nehru, de la India; Tito de Yugoslavia; etc. Tuvieron un relevante papel en su desarrollo y en la creación del Movimiento de Países No Alineados.

La confederación fue un importante acelerador de la conciencia anticolonialista, pues dio un apoyo moral fundamental a los movimientos independentistas. Los firmantes debían:

Ayudar a los diversos movimientos independentistas.

Impedir la instrumentalización de los nuevos países por parte de alguno de los bloques en conflicto.

Condenar el imperialismo.



Con posterioridad se volvieron a reunir diversas conferencias. Pero estas no lograron desligarse totalmente de la poderosa influencia de las grandes potencias, ni evitar enfrentamientos entre algunos estados miembros.



2. Etapas del proceso descolonizador

La descolonización se inició en el subcontinente indio para luego extenderse por el resto de Asia y África. Podemos distinguir tres grandes etapas que permiten establecer una cronología del proceso.

Una etapa inicial situada entre 1945 y 1955. Esta fase afectó sobre todo al continente asiático y a los países de Oriente Próximo. También supuso la toma de conciencia del tercer mundo y del no alineamiento, como ya se ha señalado, cuyo máximo exponente fue la Confederación de Bandung celebrada en 1955.

La segunda etapa abarca el período entre 1955 y 1970. Su principal característica fue la expansión del fenómeno descolonizador por África y los últimos territorios asiáticos (excepto Omán y los Emiratos Árabes Unidos, que siguieron bajo protectorado británico). En esta etapa tuvo un relevante papel la ONU a través de la Resolución 1514 de 1960.

La última etapa comprende el período entre 1970 y la actualidad. En esta fase se produjo la independencia de las últimas colonias africanas y de otros territorios que eran residuos de la etapa colonial, como Hong Kong (devuelta en 1997 por Reino Unido a China), Macao (devuelta también a China en 1999 por Portugal), o Timor Oriental (perteneciente al imperio portugués y ocupada por Indonesia, alcanzó su independencia en 20002). Aún hoy existen zonas del mundo que la ONU considera territorios no autónomos, algunos de los cuales son reminiscencias de los imperios coloniales. Por ejemplo Gibraltar, Sahara occidental, islas Malvinas, Guam…



3. La descolonización de Asia

Asia fue el primer continente en descolonizarse después de la Segunda Guerra Mundial. La emancipación de las colonias siguió dos modelos diferentes: el primero se produjo en el Imperio británico mediante el diálogo y los acuerdos con las élites locales; el segundo comportó el enfrentamiento y la guerra colonial, y se dio en las posesiones francesas y de los Países Bajos.



3.1. La independencia del Imperio británico en Asia



India

La independencia de la India, la colonia más importante del Reino Unido -la «Joya de la Corona»-, constituyó el primer hito relevante en el proceso de descolonización.

La descolonización del Imperio británico fue un modelo poco conflictivo, negociado entre las colonias y la metrópoli. Esto se debió al tipo de relaciones políticas y económicas que Londres había establecido con sus colonias: una administración colonial directa, que concedía amplia autonomía a los gobiernos locales. Además, se estableció la Commonwealth (Comunidad Británica), que promovía la cooperación económica entre las colonias y la metrópoli.



Commonwealth: Término que en un principio definía a todos los territorios del Imperio británico y que tras la descolonización se utilizó para definir a una institución internacional creada para fomentar la cooperación entre el Reino Unido y sus antiguas colonias.



El proceso descolonizador se gestó durante la Segunda Guerra Mundial. Los intentos de acuerdos entre los británicos y los dos partidos independentistas -el Partido del Congreso, liderado por Nehru y Gandhi, y la Liga Musulmana, liderada por Ali Jinnah– no tuvieron éxito.

Tras la guerra, Londres se dio cuenta de la imposibilidad de mantener la colonia. El líder indio Gandhi propugnó la política de resistencia pasiva, que se basaba en la negativa de la población a cooperar con las autoridades coloniales británicas, pero sin recurrir a la violencia. El Gobierno británico decidió que la mejor solución era la concesión de la independencia.



Mohandas Karamchand Gandhi (1869-1948)

Líder independentista hindú. Nació en el seno de una familia rica. Estudió derecho en Reino Unido, ejerció la abogacía en Sudáfrica y en 1915 regresó a la India. Desde entonces se consagró a la causa descolonizadora promoviendo campañas de desobediencia civil y negándose a emplear medios violentos en su lucha emancipadora. Dirigió hábilmente su política de resistencia pacífica hasta lograr el objetivo de la independencia. Por ello obtuvo un enorme prestigio mundial. Se opuso siempre a la partición del subcontinente en dos estados. Fue asesinado por un fanático religioso hindú.



El proceso descolonizador siguió las pautas del Plan Mountbatten. Este plan consistía en dividir la India en dos estados según las creencias religiosas de sus poblaciones: la Unión India, que agrupó a la población hindú, y Pakistán, que agrupó a la población musulmana.

De esta manera, en agosto de 1947 el Gobierno británico firmó la transmisión de poderes, e India y Pakistán accedieron a la independencia. Ambos países nacieron en un clima de desconfianza y enfrentamiento.

Pakistán quedó dividido en dos territorios, uno al oeste y otro al este de la India, separados por más de dos mil kilómetros. En 1971 se produjo un conflicto armado entre los dos territorios del que surgió un nuevo Estado al independizarse la parte oriental: Bangladesh.

El enfrentamiento entre Pakistán y la India se ha prolongado hasta la actualidad. El conflicto más grave se ha centrado en la disputada región de Cachemira, territorio incluido en gran parte en India, pero con población mayoritariamente musulmana. Ha sido la causa de tres guerras (1947, 1965 y 1971) y de frecuentes escaramuzas fronterizas.



La independencia del resto de las posesiones británicas en Asia

La influencia de la independencia de India y Pakistán se extendió rápidamente por el resto del Imperio británico en Asia.

Ceilán (actual Sri Lanka) logró su independencia también en 1948, tras un breve período de autonomía iniciado en 1946. Se trató de un proceso pacífico que facilitó la permanencia del nuevo Estado en la Commonwealth.

En 1948 Reino Unido concedió la independencia a Birmania, después llamada Myanmar, aunque no se integró en la Commonwealth.

El proceso más complicado se produjo en Malaysia. Era un territorio disperso en el que vivían numerosas razas y religiones, cuyo único nexo común era su pertenencia al Imperio británico y la formación inglesa de sus dirigentes. Este hecho, así como el interés británico por una zona con grandes recursos de materias primas y una posición estratégica fundamental en las comunicaciones marítimas, retardaron la descolonización. La independencia se produjo en 1957, año en que se constituyó la Unión Malaya, más tarde llamada Malaysia, que permaneció en la Commonwealth.





A principios de los años cincuenta surgieron movimientos independentistas, como el Istiqlal, que poco después se transformaron en grupos armados. Estos movimientos promovieron la rebelión, especialmente en las ciudades. Ante esta situación, Francia inició negociaciones con los poderes locales. Los acuerdos se concretaron en 1956, año en que se reconoció la independencia de Marruecos y se proclamó a Mohamed V como rey.

España poseía, además de la región del Rif, la zona del Ifni. En 1956 nuestro país cedió a Marruecos la región del Rif. El Ifni pasó a ese país en 1969.



El Sahara Occidental

El Sahara Occidental permaneció vinculado a España hasta 1975. Desde finales de los años sesenta el Sahara se integró en la metrópoli como una provincia administrativa más. Pero paralelamente fue surgiendo un movimiento independentista que se plasmó en 1973 en la creación del Frente Polisario, que se enfrentó mediante guerrillas a las tropas españolas.

El caso de la descolonización del Sahara llegó a la ONU, que programó un referéndum sobre la independencia para la primera mitad de 1975. No obstante, nunca se llegó a celebrar debido a las presiones marroquíes, cuyo Gobierno no ocultaba su deseo de hacerse con el territorio. Aprovechando la debilidad del Gobierno español en un momento en el que Franco se hallaba muy enfermo, el Gobierno marroquí ideó la llamada Marcha Verde: un movimiento de 350.000 marroquíes, organizado por su rey, para ocupar el Sahara español.

En esos momentos aparecieron dos opciones: o la retirada o el enfrentamiento militar. El Gobierno español no podía entablar una guerra de tipo colonial que no sería apoyada por la opinión pública nacional ni internacional. Optó entonces por retirarse y ceder el territorio a Marruecos y Mauritania, transferencia plasmada en los Acuerdos de Madrid de 1975. Desde entonces, el Frente Polisario, con la ayuda argelina, ha mantenido su reivindicación independentista.



La guerra de Ifni: un conflicto olvidado

No es extraño que califiquemos a esta guerra de olvidada. La guerra nunca se declaró y tampoco se firmó paz alguna; la censura del régimen franquista impidió informar sobre el alcance del conflicto. Se desarrolló entre noviembre de 1957 y febrero de 1958. Fue, por tanto, una guerra breve, pero sangrienta; unos 300 españoles murieron y otros 500 fueron heridos, y se estima en unas 8.000 las víctimas de las tropas marroquíes.

Aunque se denominó guerra de Ifni, tuvo dos escenarios; Ifni y el Sahara Occidental. Ifni era un enclave que formaba parte del protectorado español en Marruecos y que España ocupó entre 1934 y 1969. Tras la independencia marroquí (1956), tropas irregulares de ese país aumentaron la presión sobre Ifni y el conflicto se extendió al Sahara Occidental.

En Ifni los combates terminaron sin un claro vencedor, pero en el Sahara fue clara la victoria española gracias al apoyo francés. Ambos países movilizaron unos 14.000 soldados y 140 aviones. El conflicto concluyó con la cesión del Territorio del Draa al recién nacido reino de Marruecos, mientras que el resto de Ifni permaneció en manos españolas hasta 1969.

Las tropas españolas que participaron en el conflicto fueron principalmente la Legión y fuerzas paracaidistas, pero se enviaron también tropas de reemplazo, poco entrenadas y equipadas. Fue un enfrentamiento más entre los conflictos que estaba ocasionando un proceso de descolonización imparable.



5. La independencia del África subsahariana

Cuando concluyó la Segunda Guerra Mundial solo existían en África cuatro Estados independientes: Egipto, Liberia, Etiopía y la Unión Sudafricana (se independizó formalmente del Reino Unido en 1961, pero era un territorio autónomo desde 1910 y prácticamente independiente desde los años treinta). Pero entre 1955 y 1975, todas las colonias africanas lograron la independencia -con la salvedad de Namibia-.

África fue el continente que más tardó en completar su descolonización. Esta circunstancia se explica por la pervivencia de estructuras sociales primitivas y por la debilidad de sus instituciones políticas y económicas.

El panafricanismo fue un factor importante en la toma de conciencia de la población del continente y en el desencadenamiento de la lucha por su independencia. Su papel como promotor de la unidad y solidaridad entre los pueblos africanos se plasmó en la creación de la Organización de la Unidad Africana (OUA) en 1963.

En el proceso descolonizador del continente africano se diferencian cuatro áreas geopolíticas, definidas fundamentalmente por la pertenencia a una metrópoli u otra.

África británica. Se extendía por todo el continente; constituía el imperio colonial más importante y extenso. Los modelos de régimen colonial eran diversos, pero todos se regían mediante la administración indirecta.

África francesa. Se repartía por las regiones de la mitad norte y la zona ecuatorial. También se aplicaron diversos modelos de régimen colonial, pero la Administración difería de la británica y dependía directamente de la metrópoli, propiciando la asimilación.

África belga. Los territorios coloniales belgas se localizaban en el centro del continente -Congo-. El régimen colonial procuró siempre la integración en la metrópoli.

África portuguesa. Se extendía por las zonas occidental y sur del continente. Su régimen colonial fue evolucionando también desde la integración a la provincialización de los territorios. La independencia de sus colonias se produjo tras unas sangrientas guerras en Angola y Mozambique.



Además de estas zonas había pequeñas colonias pertenecientes a otros países europeos, como España, que poseyó Guinea Ecuatorial hasta 1968, o Italia, que dominó parte de Somalia hasta 1960.



5.1 El África negra británica

Los territorios coloniales británicos en África fueron consiguiendo su independencia de una forma pacífica y pactada con la metrópoli.

El primer país que logró la independencia del Reino Unido fue Ghana en 1957; el proceso descolonizador se acordó entre el Gobierno británico y Kwame Nkrumah, dirigente nacionalista y líder del panafricanismo.

Este modelo sirvió de ejemplo para otros países dominados por el Reino Unido: Sierra Leona, Nigeria, Uganda, etc. La única excepción fue Kenia, donde la aparición del grupo guerrillero Mau-Mau provocó una verdadera guerra colonial entre 1950 y 1956; en 1963 el país logró la independencia, y ocupó el poder Jomo Kenyatta. 

A pesar de que el proceso de descolonización fue pacífico en casi todas las colonias africanas del Reino Unido, los problemas surgieron después de la independencia por la dificultad de integrar pueblos muy distintos en Estados de creación artificial. Un ejemplo fue el conflicto de 1967 en la región de Biafra, en Nigeria, que derivó en una feroz guerra civil desencadenada por el intento de segregación de este territorio.



5.2 El África negra francesa

La mayor parte de las colonias francesas alcanzó su independencia hacia 1960. Aunque la metrópoli fomentó la creación de una Comunidad Francesa en 1958, no logró frenar los movimientos nacionalistas, promovidos por personalidades como Sekou Touré en la Guinea francesa o Léopold S. Senghor en Senegal. Estos movimientos desempeñaron un papel crucial tanto en la independencia como en la configuración de los nuevos Estados.



5.3 El Congo belga

El Congo era la mayor colonia que poseía Bélgica. El gobierno belga mantenía excluida de la administración a la población indígena. Pero la existencia de enormes riquezas mineras en el territorio había fomentado la creación de grupos sociales acomodados que se fueron inclinando hacia el nacionalismo. Bélgica concedió la independencia en 1960, y nació la República del Congo. A pesar de ello, el control económico lo mantuvieron las compañías mineras europeas y estadounidenses. Desde entonces, el país ha cambiado varias veces de nombre (Zaire y República Democrática del Congo).

5.4 El África portuguesa

La descolonización de las colonias portuguesas fue la más tardía. Ello se explica por la existencia en la metrópoli de una dictadura que había pretendido asimilar esos territorios, a los que consideraba parte de Portugal. A pesar de esta política asimilacionista, los movimientos nacionalistas surgieron en todas las colonias -Cabo Verde, Mozambique y Angola- durante los años cincuenta.

La postura intransigente mantenida por Portugal inclinó estos movimientos hacia la guerra. De ese modo, la metrópoli se vio inmersa en una guerra de guerrillas desde 1961. El conflicto se prolongó hasta 1974, con un elevado coste económico y humano.

La impopularidad de la guerra fue la principal causa de la llamada Revolución de los Claveles, rebelión militar que derrocó a la dictadura portuguesa en abril de 1974. A partir de esa fecha se iniciaron rápidamente los procesos de descolonización de los diversos territorios: Cabos Verde, Mozambique y Angola en 1975.



Panafricanismo: Corriente política que promueve la unidad de los pueblos africanos.

Asimilación: Política aplicada en las colonias que pretendía la postergación de la cultura y la organización social autóctonas, y su sustitución por las de la metrópoli.

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