Bloque 10: EL ESPACIO URBANO.
1. CONCEPTO DE CIUDAD
Aproximarnos al concepto de ciudad no es fácil. Según el I.N.E. una ciudad es un espacio que cuenta con más de 10.000 habitantes. Este criterio numérico a la hora de definir la ciudad puede complementarse con otros criterios cualitativos como:
1. Criterios morfológicos: considera el aspecto de la ciudad: poblamiento concentrado, predominio de la vivienda colectiva y en altura, alta densidad de edificación y de población, etc.
2. Criterios sociológicos: mayor diversidad social y privacidad.
3. Criterios funcionales: actividades económicas centradas en la industria y los servicios
4. Criterios espaciales: como es la capacidad de influir en la organización del espacio (otros núcleos de población y ciudades).
2. EL PROCESO DE URBANIZACIÓN
El proceso de urbanización es la progresiva concentración en la ciudad de la población, las actividades económicas principales y las innovaciones, que posteriormente se difunden hacia su entorno.
PRINCIPALES ETAPAS DEL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN ESPAÑA.
En España se diferencian tres etapas en este proceso: preindustrial, industrial y postindustrial.
2.1. LA URBANIZACIÓN PREINDUSTRIAL
Comprende desde el origen de las ciudades hasta el inicio de la industrialización en el siglo XIX. La tasa de urbanización, o porcentaje de población urbana, no superaba el 10%. Los factores que propician la creación y desarrollo de los entornos urbanos son muy diversos: estratégicos-militares (la ciudad controlaba el territorio); político-administrativos (era sede del poder político y la base para organizar el territorio); económicos (controlaba los recursos del entorno y desarrollaba actividades comerciales y artesanales); religiosos (era sede del poder religioso) y culturales (albergaba los centros culturales y educativos). En el ámbito espacial, el área urbanizada era reducida y se diferenciaba claramente del espacio rural circundante, del que solía separarse mediante una muralla.
2.1.1. Las etapas del proceso de urbanización preindustrial se desarrollaron en las Edades Antigua, Media y Moderna:
2.1.1.1. Edad Antigua: las primeras ciudades aparecieron ligadas a la colonización de los fenicios y los griegos, por lo que se localizan en la periferia de la península, ya que fundamentalmente los orígenes se deben a razones comerciales (Malaca, Gadir, etc.).
La romanización, iniciada en el siglo III a.C., supuso la fundación de numerosas ciudades, como Barcelona, Tarragona, Sevilla, Mérida, o Zaragoza. Sus funciones eran político-militares, administrativas y económicas. Los romanos crearon un modelo
propio de ciudad, implantando un trazado urbano de carácter regular configurado a partir de dos ejes que se cortaban perpendicularmente: el cardo (de orientación norte-sur) y el decumano (de orientación este-oeste). En el corte de ambos ejes se localizaba el foro, donde se encontraban los principales edificios públicos. Además, los romanos crearon una red urbana unida por vías de comunicación (calzadas) para facilitar el control comercial y militar del territorio.
2.1.1.2. Edad Media: se desarrollaron dos modelos distintos de ciudades:
2.1.1.2.1. Las ciudades musulmanas se desarrollan en la mitad sur peninsular (Sevilla, Córdoba, Toledo, etc.) que sufren un importante proceso de revitalización. Las funciones que desempeñan estas ciudades son principalmente políticas, comerciales y religiosas. El plano característico es irregular, con calles muy estrechas y tortuosas.
2.1.1.2.2. Las ciudades cristianas se desarrollan en la mitad norte y denotan una clara función defensiva y religiosa (son características las iglesias y las murallas).
2.1.1.3. Edad Moderna: es una etapa de vaivenes en función de la situación demográfica, económica y política. Como elementos significativos de la morfología urbana de esta época destacan la introducción de la plaza mayor y la creación de palacios que embellecen las ciudades.
2.2. LA URBANIZACIÓN INDUSTRIAL
Comprende desde el inicio de la industrialización en el siglo XIX hasta la crisis económica de 1975. La tasa de urbanización experimentó un gran crecimiento, pues el incremento de la población urbana superó al de la población rural. Entre las causas que propician este cambio, además del incremento de la población, destaca por la instalación de las fábricas en las ciudades, que provocará un masivo traslado de población del campo a la ciudad. A ello se le une la nueva configuración provincial, que potencia la centralización de servicios públicos y el desarrollo de nuevas redes de transportes como el ferrocarril.
Para adaptarse a las nuevas circunstancias, las ciudades comienzan a transformarse, surgiendo nuevos espacios en la ciudad (que favorecen el derrumbamiento de las murallas) como el ensanche burgués, los barrios de obreros, las áreas industriales y los barrios ajardinados.
a) El ensanche burgués es una de las aportaciones más interesantes del urbanismo español de esta época. Surgen alrededor del centro urbano pretendiendo satisfacer las necesidades de viviendas de la burguesía. El ensanche se desarrolla en un plano regular con calles anchas y muy acondicionadas, provocando el derrumbamiento de las murallas. La trama era de baja densidad en manzanas abiertas por uno o dos lados y con extensos espacios ocupados por jardines. Con el paso del tiempo la trama se densificó al edificarse las manzanas por los cuatro lados y construirse muchas de las destinadas a parques, además de sustituirse las villas burguesas y casas modestas por bloques de pisos. Destacan los ensanches de Barcelona,
Destacan los ensanches de Barcelona,
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proyectado por Ildefonso Cerdá (1859) y de Madrid (por José María de Castro en 1860).
b) Alrededor del ensanche y cercano a las nuevas fábricas se van creando los barrios obreros. Dan cobijo a los inmigrantes que proceden del campo con viviendas de mala calidad y planos irregulares.
c) Las zonas industriales que albergan a las fábricas van surgiendo cerca de las principales vías de comunicación (ferrocarriles, puertos, etc.).
d) Los Barrios-jardín se crearon a finales del siglo XIX por la difusión de las ideas naturalistas (acercar el campo a la ciudad) e higienistas (efectos positivos del sol y el aire libre sobre la salud), que se concretaron en los barrios jardín y en ciertos proyectos, como la Ciudad Lineal de Arturo Soria, en Madrid.
• La ciudad-jardín dio lugar a barrios-jardín de vivienda unifamiliar. Se instalan en la periferia y adoptan un plano regular, trama abierta y viviendas unifamiliares monótonas, de reducido tamaño y con pequeños jardines.
• La Ciudad Lineal está inspirada en unas ideas similares. Arturo Soria concibió este proyecto como una gran calle de 40 metros de anchura, bordeada de manzanas formadas por casas unifamiliares con huerto y jardín. Por ella discurrían los servicios básicos (agua, alcantarillado, electricidad) y el transporte (ferrocarriles y tranvía). En las estaciones se planearon centros sociales comunitarios, comercios y servicios públicos. Además se quiso superar la segregación social incluyendo viviendas de distinto nivel y precio, aunque apenas se instalaron obreros en ellas.
Dentro de esta etapa industrial hay que destacar la de mayor construcción y desarrollo en las ciudades que son los años 50 y 60 que se caracterizaron por un espectacular incremento de la población y un gran desarrollo económico fruto de la plena industrialización y del arranque turístico. Durante estos años se vive una transformación importante en la ciudad:
El centro urbano se transforma aumentándose la verticalización de los edificios con una trama más compacta. Hay un abandono definitivo de las clases más pudientes que se había iniciado con el arranque industrializador. Se produce un derrumbamiento de buena parte del patrimonio artístico-histórico. El centro deja de ser un lugar residencial para pasar a ser un centro de negocios con actividades terciarias (CBD central business district).
Surge la franja periurbana, es decir, la periferia comienza a tener una variedad considerable en los usos del suelo. En el plano residencial aparecen los barrios de chabolas (viviendas autoconstruidas de mala calidad) y los barrios de promoción oficial que son viviendas subvencionadas con una calidad media-baja. También en esta periferia se construyen los polígonos de viviendas privadas que son grupos de viviendas homogéneas por clase social tanto en altura, calidad como en servicios básicos. Finalmente, comienzan a aparecer las segundas viviendas fruto del desarrollo económico del país.
Con respecto al plano industrial, comienzan a agruparse las industrias en los polígonos industriales, que se caracterizan por una escasa planificación.
Finalmente, en esta franja periurbana aparecen las áreas de equipamiento, zonas donde comienzan a aparecer los centros comerciales, centros sanitarios, centros administrativos, etc.
2.3. LA URBANIZACIÓN POSTINDUSTRIAL
La crisis de 1975 introdujo cambios en el proceso de urbanización, consolidados desde 1980, dando paso a una nueva etapa conocida como urbanización postindustrial.
La tasa de urbanización desacelera su crecimiento (El porcentaje actual es del 79%) y se produce la desindustrialización y declive de ciudades afectadas por la crisis de 1975 (eje cantábrico). Cambian los factores de la urbanización:
- La industria deja de ser el factor clave de crecimiento de las ciudades pasando a ser los servicios el motor económico y principal factor de urbanización.
- Dispersión de la urbanización o urbanización difusa: nueva tendencia de dispersión de la producción industrial en el espacio gracias a la mejora en las comunicaciones, por la difusión de actividades económicas y de población hacia espacios que ofrecen un suelo más abundante y barato. La saturación de las grandes ciudades hace que crezcan ciudades cercanas como Guadalajara, Segovia, etc.
En la estructura urbana se producen una serie de modificaciones importantes:
a) Con respecto al centro urbano se produce una revitalización importante potenciándose la peatonalización, rehabilitación de edificios y viviendas y regreso a usos tradicionales. Ello hace que poco a poco el uso residencial vaya en aumento, ganando a clases sociales más adineradas. A pesar de ello el uso que prevalece es el de negocios y comercial.
b) El ensanche sigue el proceso de verticalización y aumento de su densificación.
c) Las zonas industriales ganan en planificación y ordenación, apareciendo los parques tecnológicos.
d) En la periferia residencial comienzan a desaparecer los barrios de chabolas, siendo sustituidos por viviendas sociales, subvencionadas y destinadas a familias con muy pocos recursos. Surgen las viviendas de protección oficial, también
subvencionadas, aunque de propiedad privada. Por último, agrupados por clases sociales se van desarrollando las viviendas de promoción privada.
3. MORFOLOGÍA Y ESTRUCTURA DE LA CIUDAD EN ESPAÑA
3.1. PRINCIPALES RASGOS MORFOLÓGICOS DE LA CIUDAD EN ESPAÑA.
La morfología es al aspecto externo que presenta la ciudad. Está influida por factores como el emplazamiento y la situación urbana, el plano, la construcción y los usos del suelo.
-Emplazamiento. Espacio concreto sobre el que se asienta la ciudad. El emplazamiento elegido depende de la función para la que la ciudad se crea y de las condiciones naturales más favorables para esa función.
Existen varios tipos de emplazamientos:
1. Ríos. Es el más frecuentemente elegido para el abastecimiento de agua y por su valor militar y comercial.
2. Colinas. Las ciudades aquí emplazadas buscaban una mejor defensa militar, evitar inundaciones o zonas insalubres o pantanosas.
3. Relieves costeros. Buscan buenas condiciones para establecer fortificaciones militares o controlar una ruta marítima.
No siempre el emplazamiento original es el idóneo para las necesidades actuales, por haber desaparecido la función para la que se creó o por el crecimiento que han experimentado.
-Situación. Es la ubicación de la ciudad en relación con un espacio geográfico más amplio del que depende y al que organiza.
-Plano. El plano es el conjunto formado por las superficies construidas y libres de la ciudad. Nos muestra el desarrollo de la ciudad a lo largo de la historia. Existen tres tipos de planos:
- Plano desordenado o irregular: Propio de muchas ciudades medievales, especialmente las musulmanas, aunque también es frecuente en las ciudades cristianas. No obedecen a ningún plan preconcebido, sino a un crecimiento espontáneo. Tiene aspecto anárquico. Las calles no tienen orden fijo, son sinuosas y estrechas, generando sensación de laberinto. Constituyen los cascos históricos de muchas ciudades actuales.
-Plano radiocéntrico: Este tipo de plano es el resultado de un crecimiento urbano a partir de un núcleo central de donde parten vías radiales cortadas por otras que forman anillos en torno al centro. Puede ser regular o irregular. Ciudad de este tipo es Vitoria.
-Plano en cuadrícula: También llamado ortogonal o en damero. Las calles se cortan perpendicularmente formando un damero. Es el más extendido porque se ha usado a lo largo de la historia y por distintas civilizaciones. Obedece a una planificación.
-Construcción: Que incluye la trama y la edificación
-Trama. Es la disposición de los edificios en la ciudad. Puede ser cerrada (si los edificios se disponen unos frente a otros) o abierta (si entre los edificios hay amplios espacios libres)
-Edificación. Que puede ser colectiva y en altura (bloques de pisos) o individual (viviendas exentas o adosadas)
-Usos del suelo utilizaciones del espacio urbano (comercial, residencial, industrial…)
3.2. LA ESTRUCTURA URBANA: LOS USOS DEL ESPACIO EN EL INTERIOR DE LA CIUDAD.
La estructura urbana es la organización de la ciudad en diferentes áreas caracterizadas por su morfología y funciones. A lo largo de la historia han variado notablemente debido a legislaciones urbanísticas, cambios en el paisaje de las ciudades, políticas de rehabilitación-conservación-reorientación y el desarrollo intenso de las periferias.
Actualmente en las ciudades españolas podemos encontrarnos al casco antiguo, correspondiente a la urbanización preindustrial; el ensanche de la época industrial y la periferia actual. Sin embargo, la intensidad de la urbanización de algunos lugares ha llevado a conectar a otros núcleos de población dando lugar a las aglomeraciones urbanas (Áreas metropolitanas, Conurbación, Regiones Urbanas…)
En la actualidad, de manera genérica, nuestras ciudades quedan divididas en las siguientes áreas:
El Centro Histórico, Casco Antiguo o ciudad preindustrial.
Es la parte más antigua de la ciudad. Su trazado y construcción evidencian la huella del pasado. Solían tener un plano irregular y estar rodeados de murallas. En él se localizan los edificios, monumentos…más representativos de la ciudad. La población residente es escasa y de edad avanzada. Desde mediados del siglo XX se fueron convirtiendo en Centros de Negocios (CBD) concentrando la mayoría de actividades de servicios (comercios, bancos, seguros, administración pública…) Destacan en la actualidad las políticas de rehabilitación de edificios y viviendas tratando de revitalizar residencialmente este espacio.
El Ensanche burgués.
Es un espacio nuevo que surge alrededor del centro urbano pretendiendo satisfacer las necesidades de viviendas de la burguesía, aunque también de negocios, especialmente su parte más cercana al centro. Se desarrolla en un plano regular con calles anchas y muy acondicionadas, lo que provoca el derrumbamiento de las murallas.
Entre las experiencias más importantes que se llevaron a cabo destacan los planes de ensanche de Madrid (Plan de José María de Castro), de Barcelona (Plan de Ildefonso Cerdá, aprobado en 1860), o de Bilbao.
Los barrios obreros e industriales.
Se desarrollan cercanos a las instalaciones industriales del extrarradio y adoptaron un plano irregular. Dan cobijo a los inmigrantes que proceden del campo con viviendas de mala calidad.
Los barrios-jardín.
Se crearon a finales del siglo XIX y en el primer tercio del siglo XX. Son el resultado en España de las ideas naturalistas (acercamiento a la naturaleza) e higienistas.
Áreas residenciales (Periferia).
La expansión de nuestras ciudades a partir de los años 50 ha dado lugar a la formación de áreas residenciales ocupadas por grupos sociales de diferentes niveles de renta. Las características de la construcción y la calidad de las urbanizaciones reflejan las distintas épocas en la que se construyeron y el desigual poder adquisitivo de sus residentes. Las tipologías son muy variadas: manzanas cerradas o abiertas, colonias de casas baratas desde el primer tercio del siglo XX, polígonos residenciales de bloques y torres de los años 50 y 60, viviendas unifamiliares en las recientes periferias…
Áreas comerciales (Periferia).
Gran parte de los habitantes de las ciudades desarrolladas se dedican a funciones de servicios, entre las que se incluye el comercio, hoteles, bares, agencias de viaje,… Las funciones comerciales se distribuyen por la ciudad agrupándose en áreas concretas, en función de la facilidad para llegar a ellas. En la actualidad, existe la tendencia a concentrar estas áreas en zonas con buenas comunicaciones y aparcamientos, grandes cadenas de hipermercados que atraen a la población. Estas zonas se sitúan en las afueras de la ciudad.
Áreas industriales (Periferia)
Las ciudades han ejercido siempre atracción para la localización industrial por varios factores:
1. Son importantes mercados por la alta densidad de población
2. Mano de obra abundante
3. Proximidad de otras industrias que pueden ser complementarias
Actualmente solo las industrias pequeñas y que no son molestas para los vecinos permanecen en los barrios del centro. Las que necesitan mucha materia prima, abundante energía o contaminan se alejan del centro y se sitúan en la periferia donde se han creado polígonos industriales y parques tecnológicos. La localización en estos polígonos se debe al precio del suelo, el espacio y la red de comunicaciones.
Zonas de esparcimiento (Periferia)
Son aquellos espacios reservados al ocio y la cultura. Surgen para solucionar los problemas de la vida urbana y laboral (estrés, angustias, depresiones…). Lo constituyen elementos tales como los museos, bibliotecas, paseos, recintos para espectáculos, bares, instalaciones deportivas, etc. Algunos están diseminados por el centro urbano, otros están en zonas periféricas. Su distribución es muy heterogénea dependiendo del tipo de ciudad y de la disponibilidad de suelo que posean.
El desarrollo de zonas verdes y parques urbanos y metropolitanos se dedican a paliar la falta de infraestructuras para el ocio y el descanso. Franja rural-urbana (Periferia)
Se caracteriza por la mezcla de usos urbanos y rurales. Perviven algunos campos de cultivo, mientras que otros están abandonados a la espera de ocupación por usos más rentables del suelo, como los residenciales o industriales; proliferan también nuevas urbanizaciones con vivendas unifamiliares con espacios verdes y jardines.
La característica es que los pobladores están en contacto directo con la naturaleza, la ausencia de contaminación atmosférica y acústica y que actúa como redistribución de la población hacia las zonas de influencia de las ciudades en libramiento del espacio urbano propiamente dicho.
PROBLEMAS EN LA CIUDAD ACTUAL.
Las ciudades españolas y especialmente las aglomeraciones urbanas, presentan numerosos problemas tales como:
a) Densificación demográfica y constructiva en determinadas zonas de la ciudad.
b) Encarecimiento del precio o alquiler de viviendas.
c) Falta de abastecimientos y equipamientos
d) Ordenación del tráfico y el transporte
e) Delincuencia y marginalidad
f) Problemas ambientales (contaminación, ruido, producción de residuos, desaparición de espacios verdes…)
4. EL SISTEMA INTERURBANO: JERAQUÍA, FUNCIONES Y ZONAS DE INFLUENCIA.
Las ciudades se organizan de forma jerárquica sobre el territorio en función de su tamaño demográfico, sus funciones, la extensión del área de influencia y las relaciones que mantienen con las demás.
En el sistema urbano español se diferencian los siguientes niveles de jerarquía:
1) Metrópolis nacionales. Forman el primer nivel jerárquico; en él se encuentran Madrid y Barcelona, aglomeraciones que superan los tres millones de habitantes. Ejercen su influencia sobre todo el territorio nacional y se relacionan con otras metrópolis internacionales, enlazando el sistema urbano español con el sistema europeo y mundial. Cuentan con las funciones más diversificadas: concentran las sedes de las grandes empresas nacionales y multinacionales, poseen industrias de alta tecnología y ofrecen servicios muy especializados (financieros, de gestión, innovación, cultura y esparcimiento).
2) Metrópolis regionales. Este nivel lo integran ciudades como Valencia, Sevilla, Málaga, Bilbao y Zaragoza. Su población oscila entre 500.000 y 1.500.000
habitantes y su influencia se extiende fundamentalmente al ámbito regional, pero estas metrópolis mantienen lazos intensos con las nacionales. Cuentan con funciones diversificadas industriales y terciarias y ofrecen numerosos servicios especializados.
3) Metrópolis subregionales o regionales de segundo orden. En este nivel se encuentran ciudades como Murcia, Alicante, Granada, Santander, etc. Con una población comprendida entre los 250.000 y los 500.000 habitantes, cuentan también con funciones bastante diversificadas y algunos servicios especializados (universidad), pero de influencia subregional.
4) Ciudades medias. Engloba capitales de provincia y ciudades que conocen un dinamismo económico no incluidas en los apartados anteriores, como León, Albacete o Badajoz. Con una población comprendida entre los 50.000 y 250.000 habitantes. Sus funciones son menos diversificadas y se centran en servicios comerciales, administrativos y sociales de ámbito provincial. Son puntos terminales de una densa red de autobuses que las relaciona con los pueblos próximos.
5) Ciudades pequeñas. Tienen una población entre 50.000 y 10.000 habitantes, como Soria, Teruel y Astorga. Sus funciones son reducidas y poco especializadas, aunque pueden contar con algunos equipamientos de cierta especialización (educativos y sanitarios). Son nodos de transporte para la comarca y su área de influencia es comarcal.
El modelo de sistema urbano español es un modelo concentrado y polarizado, en el que las grandes áreas metropolitanas concentran población y actividad económica, además de centros de decisión, investigación e innovación tecnológica.
La función de la ciudad es la actividad principal que se realiza en ella y que sirve para relacionarla con el territorio circundante. Las personas que viven en ellas son las que, con sus diferentes empleos, definen la función general de la ciudad. Estas funciones son las que justifican la existencia de una ciudad en dicho emplazamiento y su situación.
a. Función primaria: cuando la mayoría de actividades económicas corresponden al sector primario. Se localizan principalmente en Andalucía, Murcia, Valencia y Asturias.
b. Función secundaria: más especializadas en industria. Se localizan en País Vasco, Cataluña y las áreas metropolitanas.
c. Función terciaria: especializadas en servicios y prácticamente se encuentran recogidas la mayoría de las capitales de provincia.
En cuanto al área de influencia urbana, diremos que entre un núcleo urbano y su territorio circundante se establecen múltiples lazos, que corresponden a las distintas formas de relación. Estos vínculos se superponen y combinan, y el conjunto representa el área de influencia, que se extiende hasta donde penetran las distintas formas de relación con la ciudad.
El área de influencia (hinterland) se puede definir como el territorio organizado por una ciudad y que está vinculado socio-económicamente a ella. En el área de influencia juega un papel decisivo la distancia, de modo que la intensidad de los flujos de relación decae
al alejarnos del núcleo urbano hacia la periferia del área. Sus límites son fluidos, ya que, sobre las márgenes, las poblaciones se reparten entre varios centros que compiten entre sí, siguiendo el modelo que en su momento desarrolló Chrystaller.
5. PRINCIPALES ÁREAS Y EJES URBANOS
Las distintas categorías de ciudades se distribuyen en el espacio formando agrupamientos o ejes urbanos.
El sistema urbano peninsular se caracteriza por la localización en el centro de la mayor aglomeración urbana del país, Madrid, rodeada por ejes urbanos periféricos y por un interior poco urbanizado, sin ejes integrados.
1) Madrid. Su situación central dentro del sistema de infraestructuras le confiere una posición de conexión entre varios ejes. Es el núcleo urbano principal de España, tiene un gran peso dentro del sistema económico español, aunque sufre problemas de congestión; por ello, está extendiendo su área de influencia a las provincias limítrofes.
2) Los ejes urbanos periféricos se disponen de forma semianular en torno a la capital:
a) Eje mediterráneo o levantino. Se extiende de Girona a Murcia, conecta con los ejes del Ebro (desde Tarragona); con Madrid (a través de Albacete); con Andalucía (a través de Granada), y con Baleares (desde Valencia y Barcelona. Es uno de los que tiene mayor potencial de desarrollo. Está plenamente consolidado desde el punto de vista de la red urbana, su nivel de urbanización es muy elevado, con un fuerte peso de la construcción y el turismo. Presenta una estructura económica muy diversificada: industrial, terciaria, agrícola, etc.
b) Eje del Ebro. Discurre desde Bilbao hasta Tarragona, tiene como ciudad principal a Zaragoza. Es un eje dinámico, con equilibrio entre la industria y los servicios, especialmente los relacionados con su posición de intermediación (transporte, logística, distribución), dado que enlaza los ejes cantábrico y mediterráneo. Además, mantiene importantes relaciones con Madrid.
c) El eje cantábrico es un eje discontinuo que incluye el triángulo asturiano (Oviedo-Gijón-Avilés); Santander; y el triángulo vasco (Bilbao-Donostia/San Sebastián-Vitoria/Gasteiz). Se encuentra en fase de ajuste, con progresiva pérdida de la preeminencia de la industria madura e implantación de nuevas actividades. Se relaciona con ciudades próximas del interior (León, Burgos y Logroño) y trata de incrementar sus conexiones con otros ejes: Asturias con Andalucía (a través de la Ruta de la Plata) y el País Vasco con el eje del Ebro.
d) Eje atlántico gallego. Concentra la mayor parte del sector productivo gallego abarcando desde Ferrol hasta Vigo con ramificaciones hacia el interior gallego (Ourense y Lugo) y trata de mejorar sus vinculaciones con Madrid y con el eje cantábrico. Está especializado en el comercio y el transporte.
e) Eje andaluz. Cuenta con un desdoble importante, por una parte el eje litoral, entre Almería y Huelva, es un eje dinámico especializado en el turismo, el comercio, la agricultura tecnificada, o las industrias básicas; y se relaciona con el
eje mediterráneo y con África; y por otra el eje del valle del Guadalquivir o eje interior, entre la costa atlántica y Jaén, es un eje menos dinámico especializado en actividades agrarias, industrias locales y turismo. Se relaciona con Madrid (a través de Sevilla) y con el incipiente eje extremeño.
3) El interior peninsular carece de ejes urbanos integrados. Predominan las pequeñas ciudades especializadas en actividades tradicionales, siendo las más destacadas las capitales provinciales. No obstante, se están constituyendo ejes incipientes a lo largo de las nuevas infraestructuras de transporte, cuyas ciudades se benefician de la difusión de actividades desde las grandes aglomeraciones. Es el caso del eje Madrid-Albacete-Valencia/Alicante; del eje diagonal Badajoz-Madrid-Zaragoza-Barcelona, y del eje Madrid-Valladolid-A Coruña/Oviedo-Gijón.
En las islas Baleares y Canarias, la formación de ejes urbanos se ve dificultada por la fragmentación territorial en islas. Las ciudades más destacadas son las capitales autonómicas, especializadas en actividades turísticas. Las relaciones con el sistema urbano peninsular tienen lugar sobre todo con Madrid; y con Valencia y Barcelona en el caso de Baleares. Por su parte, las ciudades de Ceuta y Melilla, especializadas en actividades terciarias, conectan sobre todo con las ciudades andaluzas.
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