domingo, 31 de julio de 2022
martes, 19 de julio de 2022
miércoles, 13 de julio de 2022
martes, 5 de julio de 2022
El príncipe de Nicolás Maquiavelo
Capítulo
XVIII - DE QUÉ MODO LOS PRÍNCIPES DEBEN CUMPLIR SUS PROMESAS
Nadie deja de comprender cuán digno de
alabanza es el príncipe que cumple la palabra dada, que obra con rectitud y no
con doblez; pero la experiencia nos demuestra, por lo que sucede en nuestros
tiempos, que son precisamente los príncipes que han hecho menos caso de la fe
jurada, envuelto a los demás con su astucia y reído de los que han confiado en
su lealtad, los únicos que han realizado grandes empresas.
Digamos primero que hay dos maneras de
combatir: una, con las leyes; otra, con la fuerza. La primera es distintiva del
hombre; la segunda, de la bestia. Pero como a menudo la primera no basta, es
forzoso recurrir a la segunda. Un príncipe debe saber entonces comportarse como
bestia y como hombre. Esto es lo que los antiguos escritores enseñaron a los
príncipes de un modo velado cuando dijeron que Aquiles y muchos otros de los
príncipes antiguos fueron confiados al centauro Quirón para que los criara y
educase. Lo cual significa que, como el preceptor es mitad bestia y mitad
hombre, un príncipe debe saber emplear las cualidades de ambas naturalezas, y
que una no puede durar mucho tiempo sin la otra.
De manera que, ya que se ve obligado a
comportarse como bestia, conviene que el príncipe se transforme en zorro y en
león, porque el león no sabe protegerse de las trampas ni el zorro protegerse
de los lobos. Hay, pues, que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar
a los lobos. Los que sólo se sirven de las cualidades del león demuestran poca
experiencia. Por lo tanto, un príncipe prudente no debe observar la fe jurada
cuando semejante observancia vaya en contra de sus intereses y cuando hayan
desaparecido las razones que le hicieron prometer.
Si los
hombres fuesen todos buenos, este precepto no sería bueno; pero como son
perversos, y no la observarían contigo, tampoco tú debes observarla con ellos.
Nunca faltaron a un príncipe razones legítimas para disfrazar la inobservancia.
Se podrían citar innumerables ejemplos modernos de tratados de paz y promesas
vueltos inútiles por la infidelidad de los príncipes. Que el que mejor ha
sabido ser zorro, ése ha triunfado. Pero hay que saber disfrazarse bien y ser
hábil en fingir y en disimular. Los hombres son tan simples y de tal manera
obedecen a las necesidades del momento, que aquel que engaña encontrará siempre
quien se deje engañar.
No quiero callar uno de los ejemplos
contemporáneos. Alejandro VI nunca hizo ni pensó en otra cosa que en engañar a los
hombres, y siempre halló oportunidad para hacerlo. Jamás hubo hombre que
prometiese con tal desparpajo ni que hiciera tantos juramentos sin cumplir
ninguno; y, sin embargo, los engaños siempre le salieron a pedir de boca, porque
conocía bien esta parte del mundo.
No es preciso que un príncipe posea todas
las virtudes citadas, pero es indispensable que aparente poseerlas. Y hasta me
atreveré a decir esto: que el tenerlas y practicarlas siempre es perjudicial, y
el aparentar tenerlas, útil. Está bien mostrarse piadoso, fiel, humano, recto y
religioso, y asimismo serlo efectivamente; pero se debe estar dispuesto a irse
al otro extremo si ello fuera necesario. Y ha de tenerse presente que un
príncipe, y sobre todo un príncipe nuevo, no puede observar todas las cosas
gracias a las cuales los hombres son considerados buenos, porque, a menudo,
para conservarse en el poder, se ve arrastrado a obrar contra la fe, la
caridad, la humanidad y la religión. Es preciso, pues, que tenga una
inteligencia capaz de adaptarse a todas las circunstancias, y que, como he
dicho antes, no se aparte del bien mientras pueda, pero que, en caso de
necesidad, no titubee en entrar en el mal.
Por todo esto, un príncipe debe tener
muchísimo cuidado de que no le brote nunca de los labios algo que no esté empapado
de las cinco virtudes citadas, y de que, al verlo y oírlo, parezca la
clemencia, la fe, la rectitud y la religión mismas, sobre todo esta última.
Pues los hombres, en general, juzgan más con los ojos que con las manos, porque
todos pueden ver, pero pocos tocar. Todos ven lo que parece ser, mas pocos
saben lo que eres; y estos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de la
mayoría, que se escuda detrás de la majestad del Estado. Y en las acciones de
los hombres, y particularmente de los príncipes, donde no hay apelación
posible, se atiende a los resultados. Trate, pues, un príncipe de vencer y
conservar el Estado, que los medios siempre serán honorables y loados por
todos; porque el vulgo se deja engañar por las apariencias y por el éxito; y en
el mundo sólo hay vulgo, ya que las minorías no cuentan sino cuando las
mayorías no tienen donde apoyarse. Un príncipe de estos tiempos, a quien no es
oportuno nombrar, jamás predica otra cosa que concordia y buena fe; y es
enemigo acérrimo de ambas, ya que, si las hubiese observado, habría perdido más
de una vez la fama y las tierras.
Quesnay
François QUESNAY, Fisiocracia o Gobierno de la Naturaleza, 1768
Nunca dejen de tener
presente, ni el soberano ni la nación, que la tierra es la única fuente de
riquezas, y que la agricultura es la que las multiplica. Pues el aumento de la
riqueza afianza el de la población; los hombres y las riquezas hacen prosperar la
agricultura, amplían el comercio, vivifican la industria, aumentan y perpetúan
las riquezas. De esta fuente copiosa depende el buen éxito de todas las partes
de la administración del reino.
Asegúrese a sus legítimos poseedores la propiedad de los bienes raíces y
de las riquezas muebles, pues la seguridad de la propiedad es el fundamento
esencial del orden económico de la sociedad. Sin la certidumbre de la
propiedad, el territorio permanecería inculto. No habría propietarios ni
arrendadores que hiciesen los gastos necesarios para darles valor y cultivarla
si no se asegurase la conservación de los bienes y de los frutos a quienes
hacen las inversiones necesarias para dichos gastos. La seguridad de la
posesión permanente es la que estimula el trabajo y la inversión de riquezas en
la mejora y cultivo de los terrenos y en las empresas industriales y
comerciales. Únicamente la potestad soberana asegura la propiedad de los
súbditos y posee un derecho originario a participar de los frutos de la tierra,
fuente única de las riquezas.
La nación que tuviere un territorio grande que cultivar y facilidad para
ejercer mucho comercio de productos de la tierra, no emplee demasiado dinero y
hombres en las manufacturas y en el comercio de lujo, con detrimento de los
trabajos y gastos de la agricultura, pues, ante todo y sobre todo, el reino
debe estar muy poblado de agricultores ricos.
Manténgase intangible la libertad de comercio; pues la política de
comercio externo e interno más exacta, más segura, más provechosa para la nación
y el Estado consiste en la plena libertad de competencia.
No se haga tanto hincapié en el aumento de población cuanto en el incremento de
los ingresos; pues la mayor holgura que traen consigo los ingresos cuantiosos
es preferible a las apremiantes necesidades de manutención que exige una
población excesiva con relación a los ingresos, y hallándose el pueblo en la
holgura, hay más recursos para las necesidades del Estado y también más medios
para hacer medrar la agricultura.
Evite el Estado los préstamos que forman rentas financieras, pues le cargan de
deudas devoradoras y ocasionan un comercio o tráfico de capitales, mediante
documentos negociables, cuyo descuento acrecienta cada vez más las fortunas
pecuniarias estériles. Tales fortunas desvían de la agricultura a los
capitalistas y privan al campo de las riquezas necesarias para la mejora de los
bienes raíces y la explotación del cultivo de la tierra.
1. Clasificación del texto
a) Señala cuál es la naturaleza del texto. ¿Qué significa el
título del libro?
b) ¿Quién es el autor? ¿Dentro de qué corriente intelectual
se enmarca?
c) Encuadra la fecha (reinado, tipo de régimen político,
etc.).
2.
Definición de las ideas
a) ¿Cuál es la idea o ideas principales?
b) ¿Cuáles son las ideas secundarias? Explica brevemente el
significado de estas ideas.
3.
Encuadre histórico
a) ¿Cuáles son los antecedentes de esta teoría económica?
b) ¿Cuál es el objetivo último de la fisiocracia? ¿En qué
aspectos es una teoría revolucionaria?
c) ¿Cuándo llegará al poder? ¿Qué transformaciones producirá?
4.
Comentario
a) ¿A quiénes critica el autor? ¿Por qué?
b) ¿Con qué sistema político identificas esta teoría? ¿Por
qué no evitará las revoluciones burguesas?
c) ¿Sobre qué corriente económica será muy influyente la
fisiocracia?
d) Sintetiza las conclusiones a las que hayas llegado con
este comentario de texto.
Paz de los Pirineos (1659)
Por lo que mira a los países, y plazas, que las armas de
Francia han ocupado en esta guerra por la parte de España, por cuanto se
convino de la negociación comenzada en Madrid el año 1556, en que se funda el
presente tratado, que los montes Pirineos, que habían dividido antiguamente las
Galias de las Españas, harían también en adelante la división de estos dos
Reinos; por tanto se han convenido, y acordado, que dicho Señor Rey
Cristianísimo, quedará en posesión, y gozará efectivamente en todo el Condado y
veguería de Rosellón; del Condado, y veguería de Conflans, países, ciudades,
plazas, y castillos, villas, aldeas, y lugares, que componen dichos condados, y
veguerías de Rosellón y Conflans; y quedarán al Señor Rey Católico el Condado y
veguerías de Cerdaña, y todo el principado de Cataluña con las veguerías,
plazas, ciudades, castillos, villas, aldeas, lugares, y países, que componen el
dicho condado de Cerdaña, y principado de Cataluña; en inteligencia de que si
se hallare haber en los dichos Montes Pirineos, de la parte de acá de España,
algunos lugares del dicho Condado y veguería de Conflans solamente, y no de Rosellón,
quedarán también a su Majestad Católica, como asimismo si se hallare haber en
los dichos Montes Pirineos de la parte de allá de la Francia, algunos lugares
del dicho Condado, y veguería de Cerdaña solamente, y no de Cataluña, quedarán
a S. M. Cristianísima; y para convenir en esta división se nombrarán al
presente comisarios de ambas partes, los cuales juntos, de buena fe declararán
cuáles son los montes Pirineos, que según lo contenido en este artículo, deben
dividir en adelante los dos Reinos, y señalarán los límites que han de tener; y
se juntarán los dichos comisarios en los lugares a más tardar dentro de un mes
después de la firma del presente tratado, y en el término de otro mes siguiente
deberán haber convenido entre sí y declarado de común acuerdo todo lo referido;
debiéndose entender, que si para entonces no hubieren podido ponerse de acuerdo
entre sí, comunicarán inmediatamente las razones de sus dictámenes a los
plenipotenciarios de dichos dos Señores Reyes, los cuales con conocimiento de
las dificultades, y diferencias que se hubiesen encontrado, convendrán entre sí
sobre este punto, sin que por esto se puedan tomar de nuevo las armas.
La política interior de los Reyes Católicos
LA POLÍTICA INTERIOR DE LOS REYES CATÓLICOS
COLOREA
Las ilustraciones de portada muestran a la derecha un
cuadrillero de la Santa Hermandad y a la izquierda un caballero de la orden de
Santiago.
-pinta con cera o lápiz azul claro la hoja de la espada
del caballero y su armadura; que incluye las defensas de pies y piernas, las de
manos y de brazos, y el casco con la defensa de la barbilla. No colorees el
manto que originalmente era blanco y sobre el que se ve la cruz de Santiago con
un terminación en forma de espada.
-pinta con cera o lápiz castaño la ballesta del
cuadrillero, en rojo sus calzas [medias] y en verde las mangas de su ropa interior.
El reinado conjunto de los Reyes Católicos (1479-1516)
hizo surgir una monarquía autoritaria en Castilla, aunque en la Corona de
Aragón sólo se instalaron algunas de las características de ésta. Fernando e
Isabel se propusieron imponer en sus reinos la autoridad real por encima de
cualquier otro poder y eso lo consiguieron en Castilla reformando sus
instituciones y creando otras nuevas. En cambio en la Corona de Aragón
continuaron vigentes las instituciones procedentes de la Edad Media con unas pocas
modificaciones.
LA MONARQUÍA AUTORITARIA EN CASTILLA
Cuando Isabel subió al trono de Castilla, en el reino
existía una situación de anarquía y desorden causada por la guerra civil entre
ella y su sobrina Juana, la hija de su hermano el difunto rey Enrique IV. En el
campo proliferaban los bandidos; en las ciudades, distintos bandos formados por
familias nobles se disputaban el poder, y los nobles más importantes resolvían
sus diferencias con guerras privadas.
Para poner fin a la situación arriba descrita Isabel usó
la Santa Hermandad, una antigua liga para la autodefensa formada por más de
cien ciudades castellanas. Desde 1476 la Santa Hermandad pasó a actuar en todo
el reino y fue usada para controlar el poder de la nobleza y para perseguir a
los malhechores y bandidos rurales. Desde 1487 también fue instituida en la
Corona de Aragón. Anualmente la Santa Hermandad suministraba a los reyes un
ejército de dos mil jinetes, siendo los gastos de cada soldado pagados por cien
familias. Estas tropas estaban organizadas en cuadrillas y se llamaba a sus
integrantes cuadrilleros, este nombre viene de la palabra “cuadrillo”, que
designaba una flecha corta y pesada con una punta de hierro de forma piramidal,
que se usaba en la ballesta, arma muy común en la Santa Hermandad. Durante la
guerra de Granada la Hermandad llegó a proporcionar 10.000 jinetes al ejército
real. Después de 1498, tras conseguir realizar con éxito sus objetivos, la
Santa Hermandad perdió mucho poder.
Para obtener dinero con el que pagar la Hermandad y el
ejército de la guerra civil y de la de Granada los reyes mantuvieron las Cortes
(en Castilla, Aragón, Cataluña, Valencia), éstas eran reuniones en las que las
ciudades, a cambio de poder presentar sus quejas al monarca, aprobaban pagar
cantidades en metálico a la monarquía. Como otro modo de aumentar sus ingresos
los reyes se convirtieron en maestres[1]
de las órdenes religioso-militares [Esto se explica en un apartado posterior].
Por su parte los grandes nobles perdieron poder e
influencia sobre los reyes al crear éstos un sistema de consejos (Consejo de
Castilla o Consejo Real, Consejo de Aragón, Consejo de la Inquisición, Consejo
de las órdenes militares[2],
Consejo de Navarra), formados por juristas [expertos en leyes] escogidos y
pagados por el rey. Cuando los monarcas necesitaban asesoramiento sobre un tema
acudían al consejo correspondiente en vez de a los nobles más importantes del
reino.
El crecimiento del poder real se basó sobre todo en un
ejército profesional y permanente creado durante la guerra de Granada. Este
ejército estaba armado con la tecnología más moderna, como los 179 cañones de
los que disponía en el año 1495, y preparado para actuar durante todo el año,
incluso fuera de la península ibérica como se vio en las guerras de Italia[3].
A partir de ese momento el ejército real fue mucho más numeroso que cualquier
mesnada feudal reclutada por un noble o un grupo de nobles. El ejército real
sólo debía obediencia al soberano que le pagaba su salario.
En 1494 Isabel I de Castilla estableció un tribunal real
al norte del río Tajo y otro al sur. Para la zona norte de Castilla estaba la
Real Audiencia o Cancillería de Valladolid, en 1500 se estableció la Real
Audiencia o Cancillería de Granada para la parte sur del reino de Castilla. Las
cancillerías eran tribunales formados por varios jueces nombrados por el rey.
La finalidad de estas instituciones era quitar a los señores feudales la
capacidad de controlar la justicia en sus territorios. Muchos asuntos sólo
podían ser juzgados por las cancillerías y, para los casos más cotidianos, se
podía reclamar contra la sentencia del tribunal de un señor feudal en la
cancillería de Valladolid o en la de Granada.
Para controlar mejor el gobierno de las ciudades
castellanas se reforzó la figura del corregidor. El corregidor era un oficial
real que supervisaba la actuación de los regidores
[gobernantes] de un municipio autónomo presidiendo su ayuntamiento.
Generalmente los regidores pertenecían a la pequeña nobleza y en sus decisiones
buscaban más su propio interés, y el de su familia, que el interés general de
su ciudad o del reino.
Para pagar a la creciente cantidad de funcionarios reales
(corregidores, jueces…), y sobre todo al numeroso y bien equipado ejército
permanente, se hizo necesario para los reyes mejorar el sistema de recaudación
de impuestos. Los Reyes Católicos establecieron una Contaduría Real de
Hacienda. La finalidad de esta nueva institución era realizar un seguimiento lo
más exacto posible de los ingresos y los gastos que realizaba la monarquía. Por
un lado se intentaba obtener la máxima cantidad de dinero en metálico,
controlando que se pagaban todos los impuestos, y en la fecha correcta. Por
otro lado se procuraba saber cuánto dinero estaba disponible en cada momento
para las necesidades de los monarcas. Además se llevaba la cuenta de los
préstamos pedidos, de los intereses pendientes de pago y de las posibles
necesidades futuras.
Las nuevas instituciones (Santa Hermandad, ejército
profesional, cancillerías, corregidores, consejos…) dieron a Isabel y Fernando
un poder sobre sus súbditos como no se había visto en siglos y, además de
controlar la vida y propiedades de los habitantes de sus reinos, Isabel y
Fernando también intervinieron en sus vidas espirituales.
Dentro de la población peninsular existían minorías
religiosas como los judíos, los mudéjares y los conversos. Una parte de los
judíos y musulmanes convertidos en cristianos en la Baja Edad Media habían
seguido practicando en secreto, dentro de sus casas, los ritos religiosos de
sus antiguas religiones, pues habían sido forzados al bautismo. Eso animó a
Isabel y Fernando a instituir en la península ibérica el Tribunal de la
Inquisición.
La Inquisición era un tribunal eclesiástico que perseguía
a los cristianos que tuvieran comportamientos o pensamientos heterodoxos
(conversos que judaizaban, homosexuales, blasfemos…). Los miembros del tribunal
y todos los que participaban en el proceso eran eclesiásticos pero los castigos
eran aplicados por los funcionarios del rey (alguaciles, verdugos…).
En 1492 Isabel y Fernando, ante el creciente
antisemitismo de sus súbditos cristianos, obligaron a los judíos castellanos y
aragoneses a marcharse de sus territorios, a menos que se bautizaran como
cristianos. De ese modo una gran cantidad de individuos pasaron a convertirse
en judíos conversos, llamados “marranos” por los “cristianos viejos”, uniéndose
a los conversos que ya existían desde el siglo XIV.
Edicto de expulsión de los judíos por los Reyes
Católicos, 1 de marzo de 1492:
“En nuestros dominios
existen algunos malos cristianos que han judaizado y han cometido apostasía
contra la Santa Fe Católica, siendo causa la mayoría por las relaciones entre
judíos y cristianos. Por lo tanto, en el año 1480 ordenamos [habíamos ordenado]
que los judíos fueran separados de las ciudades […] y que les fueran
adjudicados sectores separados [de las ciudades], esperando que con esta
separación la situación existente sería remediada y nosotros ordenamos que se
estableciera la Inquisición […].
[…] De modo que
nosotros ordenamos, además, en este edicto que los judíos y judías de cualquier
edad que residan en nuestros dominios o territorios que partan […] al diez de
julio de este año y que no se atrevan a regresar a nuestras tierras.”
Tras la conquista del emirato nazarí y la expulsión de
los judíos, el papa Alejandro VI, en 1494, concedió a Fernando e Isabel el
título de Reyes Católicos, pues eran vistos como defensores de la fe cristiana
católica contra los infieles. Alejandro VI tuvo en general una actitud
favorable hacia Fernando e Isabel pues era originario de una familia noble
valenciana: los Borja, nombre luego italianizado en Borgia.
Una situación similar a la de los judíos se produjo en el
reino de Granada con los musulmanes vencidos. La capitulación de Boabdil,
último monarca nazarí, incluía el reconocimiento por Isabel y Fernando de la
libertad religiosa; los musulmanes podrían seguir practicando su religión si lo
deseaban. Pero desde 1494 el cardenal Cisneros empezó a forzar a los granadinos
para que se dejaran bautizar, hasta que en 1502 se decretó otra vez la
alternativa de exilio o conversión al cristianismo, esta vez para los
musulmanes. Así surgió otro tipo de conversos: los moriscos, los descendientes
de musulmanes bautizados y convertidos al cristianismo.
Para la mayoría de la población cristiana castellana
estos “cristianos nuevos” (como eran llamados los conversos desde el judaísmo y
desde el islam) suponían un peligro para la ortodoxia del cristianismo
católico. La ortodoxia es el conjunto de creencias que forman una religión;
cuando una persona o un grupo no creen en una o varias de las creencias clave
de una fe (como para los cristianos católicos la resurrección de los muertos o
que Jesús es Dios vivo) se convierten en herejes y heterodoxos.
LA MONARQUÍA AUTORITARIA EN ARAGÓN
Durante el siglo XV la
Corona de Aragón se vio azotada por una crisis económica y una inestabilidad
política mayores que las de Castilla. Justo antes de que Fernando subiera al
trono su padre estaba luchando una guerra civil en la que participaban nobles,
campesinos, el patriciado urbano, las clases populares urbanas… Todo lo
anterior explica que Fernando tuviera más dificultades que Isabel para
introducir reformas que aumentaran su poder como rey.
Se creó el oficio de
virrey, un representante del monarca en cada uno de los territorios de la
Corona16 de Aragón (Aragón, Cataluña y Valencia), más tarde se nombró un virrey
para cada nuevo territorio que conquistaron los Reyes Católicos (Sicilia,
Nápoles y Navarra). Los virreyes solían ser individuos que pertenecían a la
nobleza más rica y poderosa.
Para limitar el poder de
las oligarquías urbanas17 en la Corona de Aragón se instauró la insaculación18
para la elección de cargos municipales, con el objetivo de evitar que los
miembros de la pequeña nobleza y el patriciado urbano monopolizasen el gobierno
de las ciudades.
LAS ÓRDENES MILITARES
Tras la conquista de
Jerusalén durante la Primera Cruzada surgieron en el siglo XII las órdenes
religioso-militares. Estas organizaciones religiosas estaban formadas por
caballeros que a los tres votos tradicionales de obediencia, pobreza y
castidad, unían un voto de combatir militarmente a los enemigos de la
Cristiandad. Así surgieron los templarios y hospitalarios que lucharon en
Tierra Santa contra los musulmanes, la orden teutónica que cristianizó con la
espada a los pueblos paganos del Báltico, y en la Península Ibérica aparecieron
varias órdenes religioso-militares que ayudaron en la lucha contra los
musulmanes de al-Ándalus.
Las órdenes en Castilla y
Aragón eran ricas pues poseían rebaños formados por decenas de miles de ovejas
y poseían abundantes propiedades, además eran una fuente de tropas, por ejemplo
en 1472 la orden de Alcántara podía reclutar 1.500 soldados de caballería y
2.500 de infantería. Los Reyes Católicos se hicieron con el control de las
órdenes religioso-militares una vez que fue conquistado el reino de Granada (la
de Calatrava en 1487, la de Santiago en 1493 y la de Alcántara en 1494) y podía
decirse que había acabado su función de lucha contra los enemigos de la fe, de
esa manera los monarcas pudieron apropiarse de las tierras, castillos y
riquezas de las órdenes para sus propios fines.
ACTIVIDADES
1.
¿Cuándo empezó el reinado de los Reyes
Católicos? ¿Cuántos años duró?
2.
¿Dónde se impuso mejor la monarquía
autoritaria: en Castilla o en Aragón?
3.
¿Qué buscaban conseguir los Reyes Católicos
dentro de cada uno de sus reinos?
4.
¿Cómo era la situación del reino de
Castilla cuando Isabel fue coronada reina?
5.
¿Cuál era la finalidad de la Santa
Hermandad?
6.
¿Cuándo fue creada la Santa Hermandad en la
Corona de Aragón?
7.
¿Cómo se llamaba a los miembros de la Santa
Hermandad?
8.
¿Qué eran las Cortes?
9.
¿Qué es un jurista?
10.
¿Qué dos tribunales reales fueron creados
en el reino de Castilla?
11.
¿Qué era un virrey?
12.
¿Qué nuevo tipo de ejército crearon los
Reyes Católicos durante la guerra de Granada?
13.
¿Qué eran los corregidores?
14.
¿Para qué se creó la Contaduría Real de
Hacienda?
15.
¿Qué consejos existían?
16.
¿Cuándo fueron los judíos expulsados de
Castilla y Aragón?
17.
¿Qué pasó en 1499 en el reino de Granada?
18.
¿Quiénes eran los moriscos?
19.
¿Qué pasó en el reino de Castilla en el año
1502?
20.
¿Cuándo se creó el Tribunal de la
Inquisición? ¿Qué finalidad tenía esta institución?
21.
¿Quién concedió el título de Reyes
Católicos a Fernando II de Aragón y a Isabel I de Castilla? ¿Cuándo? ¿Con qué
acontecimientos se relaciona esa decisión del Papa?
22.
¿Qué es un edicto?
23.
¿Qué era judaizar?
24.
¿Qué es la apostasía?
25.
¿Qué fue la Inquisición?
26.
¿Cómo se llamaban los barrios donde vivían
los judíos? [La respuesta no está en el texto]
27.
¿Qué día debían partir los judíos de los
reinos de los Reyes Católicos?
28.
¿Qué es el antisemitismo?
29.
¿Qué es el exilio?
30.
¿Cuáles son las funciones de los
cardenales?
31.
¿Qué es algo heterodoxo?
32.
¿Qué es un cuadrillo?
33.
¿En qué territorios peninsulares existían
Cortes?
34.
¿De qué se encargaba el Consejo de las
órdenes militares?
35.
¿Cuánto duraron las guerras de Italia?
¿Cuál fue su principal consecuencia?
36.
¿Quiénes eran los mudéjares?
37.
¿Quiénes eran los conversos?
38.
¿Qué es un blasfemo?
39.
¿Quiénes eran los “cristianos viejos”?
40.
¿Para qué territorios nombraron virreyes
los Reyes Católicos?
[1] Maestre: persona
que dirige una orden religiosa-militar.
[2] Se encargaba de
administrar las tierras, castillos y riquezas de las órdenes militares.
[3] Las guerras de Italia fueron una serie de conflictos que se extendieron desde 1494 a 1559, y que enfrentaron a los Reyes Católicos, su nieto Carlos I, y su bisnieto Felipe II, a los reyes de Francia. El resultado de estas luchas fue colocar a la mayoría de los territorios italianos bajo el control directo o indirecto de los reyes de España durante más de un siglo.
4. Los mudéjares fueron
los musulmanes a los que se les había permitido quedarse en territorios
conquistados por los cristianos peninsulares. Los había tanto en la Corona de
Aragón como en Castilla.
5. Converso era como se llamaba
en los siglos XIV, XV y XVI a los judíos o musulmanes que se convertían al
cristianismo.
6. Heterodoxo es algo o
alguien contrario a las creencias de la mayoría.
7. Judaizar es volver a
las prácticas judías un cristiano que antes era judío, o que tenía antepasados
judíos.
8. Blasfemo es el que
habla contra Dios o contra las cosas sagradas.
9. Antisemitismo: Odio a
los judíos.
10 Los “cristianos viejos” en la península
ibérica eran los cristianos descendientes de cristianos, al contrario que los
conversos.
11. Un edicto era una ley
promulgada/publicada por un rey válida para todos los habitantes del reino.
12. Los cristianos viejos
acusaban a todos los “marranos” de judaizar, de volver a las prácticas judías
de sus antepasados (practicar la fiesta de la Pascua, no consumir cerdo…).
13. La apostasía consiste
en negar o rechazar una persona la doctrina o fe que practicaba hasta ese
momento.
14. Cardenal es un cargo
importante dentro de la Iglesia cristiana católica. Los cardenales actúan como
consejeros del Papa, y cuando muere son lo que eligen a su sucesor.
15. Exilio: Hecho de
abandonar el país o el lugar donde se vive por propia voluntad o forzado por
circunstancias políticas, económicas, etc.
16. En mayúscula Corona es
sinónimo de monarquía o de reino.
17. Al final de la Edad
Media el gobierno de las ciudades peninsulares solía estar en manos de una
oligarquía, un pequeño grupo de nobles y burgueses ricos. Muchas veces se
producían conflictos dentro de ese grupo dirigente, y no se obedecían las órdenes
del rey.
18. Se denomina
insaculación al procedimiento de elegir alcaldes, regidores u otros oficiales
de justicia y de gobierno poniendo en un saco, bolsa o cántaro unas bolas con
los nombres de las personas capaces y después de haberlas mezclado bien se
sacan al azar las necesarias para que los sujetos cuyos nombres figuraban en ellas sirviesen en los empleos o
cargos que se trataban de cubrir.























