1. Presencia en las Pruebas de Selectividad.
Este mapa hace acto de presencia en los jue
2. En el mapa aparece el reparto de usos del agua por cuencas hidrográficas. Obsérvelo y conteste a las siguientes preguntas:
a) ¿Con qué ríos se identifican las cuencas hidrográficas enumeradas del 1 al 5? (Hasta 1 punto).
b) ¿Cuál es la causa del reparto de uso de aguas en las cuencas 6, 8 y 9? (Hasta 1 punto).
c) ¿A qué se deben los contrastes del volumen de agua utilizada entre las cuencas 1, 3 y 7? Explique las causas. (Hasta 2 puntos).
Usos del agua por cuencas hidrográficas
1. En el mapa aparece el reparto de usos del agua por cuencas hidrográficas. Obsérvelo y conteste a las siguientes preguntas:
a) ¿Con qué ríos se identifican las cuencas hidrográficas enumeradas del 1 al 5?
1 = Miño.
2 = Duero.
3 = Ebro.
4 = Tajo.
5 = Guadiana.
b) ¿Cuál es la causa del reparto de uso de aguas en las cuencas 6, 8 y 9?
Se trata de las cuencas del Júcar (6), que también engloba al Turia y al Mijares, la del Segura (8) y la cuenca (9) que engloba a ríos mediterráneos andaluces como el Guadalhorce, el Andarax o el Almanzora que nacen en la vertiente sur de la Cordillera Penibética.
Estas cuencas son de pequeña extensión (muy reducida en los ríos andaluces) y que además atraviesan áreas de gran densidad poblacional y en las que predomina una agricultura de regadío, circunstancias que multiplican la demanda del agua. Estas circunstancias explican todos ellos presentan un balance hídrico negativo y que los agricultores se vean forzados a sacar partido de los acuíferos para sus cultivos. De hecho, en estas cuencas los porcentajes de uso agrícola de agua de procedencia superficial y de agua de uso agrícola de procedencia de aguas subterráneas vienen a presentar un volumen equivalente (un 45% equivalente).
El aprovechamiento conjunto de las aguas superficiales y de las subterráneas es propio de la agricultura tradicional de estas áreas, pero el perfeccionamiento de las técnicas de sondeo en el siglo XX permitió el acceso a acuíferos cada vez más profundos, lo que revolucionó los cultivos, multiplicando el regadío, incorporando nuevas especies como el aguacate o aportando nuevos procedimientos como el llamado “cultivo bajo plástico”. Actualmente se buscan tecnologías que racionalicen y economicen el empleo del agua.
c) ¿A qué se deben los contrastes de volumen de agua utilizada entre las cuencas 1, 3 y 7?
Los contrastes se deben a la distinta extensión de estas cuencas, al variado relieve de cada una de ellas, a las condiciones climáticas propias de cada una de estas demarcaciones y a los distintas técnicas de cultivo que se emplean en cada una de ella, especialmente si existe o no el regadío.
- La cuenca número 1 es la del Miño, o más exactamente Miño-Sil. Se trata de una demarcación pequeña, pero con excedentes de aguas superficiales debido a la abundancia de lluvias propias del clima oceánico, que es el que impera en estas áreas. Como no existe un período de sequía propiamente dicho, no existe regadío. Por otra parte, en los usos del suelo existe cierto equilibrio entre la agricultura, la ganadería y la explotación forestal. El porcentaje de aguas superficiales ronda el 60% y el de las subterráneas el 20%.
- La cuenca número 2 es la del Ebro, que presenta una gran extensión de su cuenca (la segunda de la península). Se trata de una demarcación fluvial con excedentes de aguas superficiales (más del 90%), debido a que recibe los aportes de la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central, el Sistema Ibérico y los Pirineos. Tal volumen hídrico explica que el río pueda discurrir por zonas áridas y con un clima continental y que además existan amplias áreas de regadío.
- La cuenca número 7 es la del Guadalquivir, una demarcación de gran tamaño y que aprovecha los aportes de Sierra Morena, la Subbética y la Penibética. No obstante, las condiciones climáticas son desfavorables, por el predominio de un régimen mediterráneo continental. Esto explica que el río presenta un caudal irregular con notables crecidas y fuertes estiajes. Para mantener el regadío resulta preciso recurrir, pues, a las aguas subterráneas. En esta cuenca, el porcentaje de aguas superficiales ronda el 60% y el de las subterráneas el 20%.
https://enriqueviolanevado.blogspot.com/2022/03/ejercicio-practico-de-geografia-de.html
Aportaciones medias anuales de caudal de la red hidrográfica española
1. Presencia en las Pruebas de Selectividad.
Este mapa hace acto de presencia en los juegos de pruebas de exámenes de 2021. Sus preguntas son similares a un ejercicio anterior (2012, 2013 y 2015) denominado “Tipos de regímenes fluviales en España”. De hecho, y contra lo que pueda sugerir la cartografía, sus cuestiones se vinculan más a los regímenes fluviales que a los temas de aforo y balance hídrico.
2. El mapa representa las aportaciones medias anuales de caudal de la red hidrográfica española. Analícelo y responda a las preguntas siguientes:
a) Diga el nombre de los ríos enumerados del 1 al 5. (Hasta 1 punto).
b) ¿A qué se debe la ausencia de ríos en las islas Baleares y Canarias? (Hasta 1 punto).
c) Explique las razones de los contrastes entre los aportes de caudal de los distintos ríos de la vertiente mediterránea, relacionándolos con el régimen fluvial y la orografía. (Hasta 2 puntos).
Aportaciones medias anuales de caudal de la red hidrográfica española
1. El mapa representa las aportaciones medias anuales de caudal de la red hidrográfica española. Analícelo y responda a las preguntas siguientes:
a) Diga el nombre de los ríos enumerados del 1 al 5.
1 = Miño.
2 = Tajo.
3 = Guadalquivir.
4 = Júcar.
5 = Ebro.
b) ¿A qué se debe la ausencia de ríos en las islas Baleares y Canarias?
Se debe a dos razones: la escasez de precipitaciones y las características del roquedo, calizo en Baleares y volcánico en Canarias. Ambos se consideran materiales permeables que favorecen la infiltración, de tal forma que la red fluvial queda reducida a arroyos y torrentes, sin que existan cursos de aguas permanentes. En cambio, el caudal de las aguas subterráneas (acuíferos) resulta elevado.
c) Explique las razones de los contrastes entre los aportes de caudal de los distintos ríos de la vertiente mediterránea, relacionándolos con el régimen fluvial y la orografía.
Los ríos de la vertiente mediterránea recorren las áreas más áridas del territorio español y se encuentran lejos de la influencia de los frentes atlánticos. Sus cuencas suelen ser de reducida extensión y además atraviesan áreas de gran densidad poblacional y en las que predomina una agricultura de regadío, circunstancias que multiplican la demanda del agua. Estas circunstancias explican que, con la excepción del Ebro, todos ellos presentan un balance hídrico negativo.
Estos corrientes fluviales se clasifican dentro del régimen pluvial mediterráneo. Por ello les caracteriza un contexto climático de precipitaciones irregulares, con una pronunciada sequía estival y lluvias escasas, pero que a menudo presentan carácter torrencial, que se concentran en otoño y primavera. Presentan un acusado estiaje durante el verano y una importante evaporación a lo largo del año. Como consecuencia, ha sido necesario construir embalses para regularizar el caudal y suministrar agua a los núcleos de población, a la agricultura y a la industria. Por otra parte, la escasez de las precipitaciones en esta vertiente y lo irregular de su distribución explica la frecuencia de los torrentes, cursos intermitentes que solo llevan agua cuando llueve. Por ello la mayor parte del año sus cauces o ramblas permanecen secos.
Dentro del régimen pluvial mediterráneo podemos diferenciar, a su vez, dos subtipos con características diferenciadoras:
- El régimen pluvial mediterráneo levantino, característico de las cuencas catalanas, valencianas y murcianas. Presenta tres picos máximos de caudal, dos en primavera y un tercero en otoño, y tres momentos de estiaje, uno máximo en verano y dos secundarios en invierno y primavera.
- El régimen pluvial subtropical, propio de los ríos de la cuenca mediterránea andaluza. Presenta un estiaje muy pronunciado que puede llegar a alargarse más de medio año y una crecida a final del invierno.
El Ebro presenta características propias derivadas de la gran extensión de su cuenca (el segundo de la península). Los afluentes de la margen izquierda, como el Gállego o el Segre, nacen en el Pirineo, por lo que en sus cursos altos presentan un régimen pluvio-nival. Esta circunstancia explica las crecidas del Ebro en primavera, cuando llega la época del deshielo.


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