miércoles, 1 de mayo de 2019

Tema 9 El espacio humano mundial


TEMA 9 EL ESPACIO HUMANO MUNDIAL



3. CRECIMIENTO NATURAL Y EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN MUNDIAL



3.1 El crecimiento natural y sus diferencias

El crecimiento natural o vegetativo de la población es la diferencia entre la natalidad y la mortalidad. Cuando los nacimientos superan a las defunciones, el crecimiento es positivo; en caso contrario, es negativo.

En la actualidad, este crecimiento presenta grandes contrastes entre países. Así, los países más desarrollados se caracterizan por un crecimiento natural débil; en ocasiones, incluso, negativo, ya que la tasa de mortalidad supera a la de natalidad. Los países menos desarrollados tienen un elevado crecimiento natural, pues mantienen altas tasas de natalidad y la mortalidad tiende a reducirse.



3.2 Un modelo explicativo. La teoría de la transición demográfica.

La situación actual, y la evolución demográfica de la humanidad, se explican a partir de la teoría de la transición demográfica. Según esta, dicha evolución pasa por tres etapas o regímenes demográficos diferenciados por la natalidad, la mortalidad y el crecimiento natural.

El régimen demográfico antiguo

La tasa de natalidad es alta y la fecundidad es de tipo natural, pues no se aplican métodos anticonceptivos y los hijos son necesarios para ayudar a los padres. La mortalidad general e infantil también son altas, por la deficiente alimentación, medicina e higiene, por lo que la esperanza de vida es baja (entre 33 y 35 años). Como resultado, el crecimiento natural de la población en débil. Hasta 1750, todos los países de la Tierra se encontraban en esta situación. Por tanto, hasta esa fecha, el crecimiento de la población mundial fue bajo.

La transición demográfica

Se divide en dos fases, y se diferencia por el fuerte crecimiento demográfico.                     

En una primera fase, la tasa de natalidad se mantiene elevada. La tasa de mortalidad, en cambio, inicia una fuerte reducción por la mejora de la alimentación, de la medicina y de la higiene. Como consecuencia, el crecimiento natural es muy elevado.

En una segunda fase, la natalidad comienza a descender al iniciarse el control de los nacimientos; el paso a una economía urbana, industrial y de servicios, y la extensión de los seguros de paro, enfermedad, jubilación, etc. Mientras, la mortalidad sigue descendiendo, por lo que el crecimiento natural es menor, aunque marcadamente positivo.

Los actuales países desarrollados completaron la transición demográfica entre 1750 y 1950.

Los países subdesarrollados entraron en su mayoría en la primera fase de la transición entre 1950 y 1975, tras difundirse los avances médicos y sanitarios desde los países desarrollados. Actualmente, solo se mantienen en esta fase los más atrasados; pues los de desarrollo emergente iniciaron desde 1975 la segunda fase de la transición.

El resultado de esta evolución fue un extraordinario crecimiento de la población mundial entre 1950 y 1975, conocido como una explosión demográfica.

El régimen demográfico moderno

La natalidad y la fecundidad son reducidas, debido al empleo de anticonceptivos, el retraso de la maternidad, el trabajo de la mujer fuera del hogar, y el coste de la crianza de los hijos.

La mortalidad general e infantil también es baja, debido al buen nivel alimentario, médico y sanitario, y la esperanza de vida es alta (superior a 70 años). Por tanto, el crecimiento natural es reducido.

En este régimen se encuentran los países desarrollados desde 1950; y desde fechas recientes, China y la mayoría de los países de América Latina. Este hecho se traducirá en una desaceleración del crecimiento de la población mundial, aunque todavía tardará años en notarse.



4. LA COMPOSICIÓN DE LA POBLACIÓN



La composición o estructura de la población nos informa sobre las características internas de una población: sexo, edad, estado civil, nivel de estudios, actividad profesional, etc. De todas ellas, la geografía se interesa sobre todo por la estructura biológica, o composición por sexo y edad; y por la estructura económica, o relación con los sectores de la economía, que estudiaremos en unidades posteriores.



4.1 La composición por sexo

La composición por sexo es la proporción entre el número de hombres y mujeres de una población. Se mide a través de las tasas de masculinidad y feminidad.

En 2015, en el mundo había 101,7 varones por cada 100 mujeres. Los varones predominan en el grupo de edades jóvenes, pues nacen en mayor número. Sin embargo, la proporción de mujeres aumenta con la edad, ya que su esperanza de vida suele ser más alta por los trabajos desempeñados tradicionalmente; por su menor participación en las guerras; y hasta fechas recientes, por mantener unos hábitos de vida más saludables.







4.2 La composición por edad

La composición por edad es el porcentaje de población joven (0-14 años), adulta (15-64 años) y anciana (65 años y más años) de una sociedad. En la actualidad, la Tierra tiene una población adulta, con un moderado porcentaje de jóvenes y ancianos (26% y 8,2% respectivamente, en 2015). Sin embargo, existen grandes diferencias mundiales:

La población joven es propia de países atrasados del África subsahariana, Asia y América Latina que está empezando su transición demográfica. Este hecho origina el rápido crecimiento de su población y graves problemas como desnutrición, analfabetismo y altas tasas de paro, que favorecen el descontento social y la emigración.

La población adulta es propia de países de desarrollo emergente de Asia y América Latina, que están en una fase avanzada de la transición demográfica. Esta situación explica su moderado crecimiento demográfico y su abundante mano de obra en edad de trabajar.

La población envejecida es propia de los países ricos de Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón, que han terminado la transición demográfica. Esta situación ocasiona un bajo crecimiento demográfico, lo que provoca escasez de trabajadores y elevados gastos en pensiones, sanidad y asistencia social de las personas mayores.



4.3 Las pirámides de edades

La composición por sexo y edad, en un lugar y en un año determinado, suele representarse de forma gráfica por medio de la pirámide de edades. Esta refleja la juventud, madurez o vejez de una población; y su historia demográfica reciente: migraciones, guerras, presencia o ausencia de control de la natalidad, etc.



Las pirámides de población o edades: 2015

Los perfiles

Las pirámides de edades representan en un eje vertical a la población agrupada en tramos de edad de cinco en cinco años. Y en un eje horizontal, los efectivos de cada tramo, en cifras absolutas o en porcentajes, clasificados por sexo: los hombres a la izquierda y las mujeres a la derecha.

El perfil del grafico resultante puede tener forma triangular, que indica una población joven; de campana, correspondiente a una población adulta o estable; o de urna, propia de una población anciana o regresiva.









5. LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS (I). LAS MIGRACIONES INTERIORES



5.1 Migraciones y migrantes

Los movimientos migratorios son desplazamientos de población en el espacio.

La emigración es la salida de población desde un lugar de origen; y la inmigración es la llegada de personas a un lugar de destino. La diferencia entre inmigración y emigración es el saldo migratorio, cuyo valor puede ser positivo o negativo.

Los migrantes, o personas que realizan un movimiento migratorio, responden a diversos perfiles.

Por su forma de entrada en el país, los migrantes pueden ser legales, si entran con permiso o con contrato de trabajo; ilegales o “sin papeles”, si entran de forma clandestina; y refugiados, si piden protección por considerar que su vida se encuentra amenazada.

Por su cualificación, muchos son personas sin cualificar o poco cualificadas, que se emplean en los trabajos más duros y peor pagados. Otros son personas cualificadas o muy cualificadas, que realizan tareas más especializadas y mejor remuneradas.



Migraciones y espacio

Las migraciones son un fenómeno demográfico de gran importancia, ya que redistribuyen la población en el territorio y repercuten en la composición por edad y sexo de las poblaciones a las que afectan.



5.2 Las causas de las migraciones

Las causas de las migraciones son muy diversas:

La repulsión de los lugares de origen. Puede deberse a motivos naturales, como terremotos, erupciones volcánicas, sequías, inundaciones, o climas desfavorables; políticos, como guerras, desplazamientos forzosos y persecuciones políticas, religiosas o raciales; y económicos, como exceso de población, falta de trabajo, y carencia de servicios sanitarios y educativos.

La atracción de los lugares de destino. Puede deberse también a causas naturales, como condiciones físicas y climáticas favorables; políticas, como la paz social; y, sobre todo, económicas, como la mayor oferta de empleo o de oportunidades sociales y culturales.



5.3 Las migraciones interiores

Las migraciones interiores son los desplazamientos de población que tienen lugar en el interior de un estado. La más importante es el éxodo rural, o emigración de personas desde el campo a la ciudad.



En el pasado, el éxodo rural afectó especialmente a los actuales países más desarrollados. Estuvo motivado por la mecanización del campo y el auge de la industria y de los servicios. Provocó despoblamiento y envejecimiento rural, y el crecimiento de las ciudades.

En la actualidad afecta, sobre todo, a los países menos desarrollados. Está motivado por el alto crecimiento demográfico y las malas condiciones de vida del campo. Provoca un acelerado crecimiento de las ciudades, con los consiguientes problemas de vivienda y falta de servicios; trabajo precario; pobreza, y marginación social.



ALGUNOS TIPOS DE MIGRACIONES

La clasificación de las migraciones es problemática, debido a la gran variedad de criterios y esquema de clasificación existentes.

Las más usuales tienen en cuenta el espacio recorrido (interiores y exteriores); su duración (temporales o definitivas), y el tiempo en el que se han producido o se producen (históricas y actuales).

Otras clasificaciones usuales parten de su legalidad (legales y clandestinas) y de su forma (voluntarias y forzosas).



TIPOS

Interiores. Se realizan dentro de un mismo país. Por ejemplo, los norteamericanos que emigraron de distintas localidades del país a Detroit.

Exteriores. Los migrantes atraviesan una frontera política. Por ejemplo, los argelinos y los egipcios que emigran a Italia y a la Unión Europea.

Temporales. La emigración se efectúa solo para un período de tiempo. Por ejemplo, el desplazamiento a un lugar por motivos turísticos.

Definitivas. La migración conlleva un cambio de residencia permanente. Por ejemplo, los jubilados europeos que se asientan en España.

Históricas o transoceánicas. Han estado ligadas a la conquista y colonización de espacios vírgenes o poco poblados; como, la colonización de América del Norte.

Actuales. Son las que ocurren en nuestros días. Por ejemplo, las que se lleva a cabo entre los países de América Latina y Estados Unidos.

                      

6-1 La mujer y las migraciones internacionales

En los últimos años se ha producido una feminización de la migración internacional; de hecho, las mujeres constituyen ya casi la mitad de la población migrante del mundo (49% en 2013). Además, cada vez son más las que migran de forma autónoma en vez de hacerlo como dependiente familiares, es decir, viajando con sus esposos o reuniéndose con ellos.

Por áreas mundiales, predomina la migración de mujeres en Europa y América, donde tiende a aumentar (pasaron del 51% al 52% entre 1990 y 2013).

Los destinos principales de las mujeres tienen la dirección Sur-Sur, pues se producen desde países pobres hacia regiones o países vecinos de desarrollo emergente, como los de Oriente Medio; pero las que migran en sentido Sur- Norte también están creciendo.

1.    Mujeres y hombres

Actualmente, las mujeres constituyen casi la mitad de todos los migrantes y predominan en las corrientes migratorias hacia los países emergentes del Sur.

2.    Motivos para emigrar

La mayoría de las mujeres migrantes se mueve de forma voluntaria por motivaciones económicas.

También influye el deseo de huir de la discriminación, la falta de derechos, o la violencia doméstica.

3.    Trabajos

En los países de destino, las procedentes de países del Sur se ocupan en su mayoría en las tareas domésticas y el cuidado de niños, ancianos, enfermos y dependientes.

También trabajan en la industria intensiva, como mano de obrar barata y flexible.

4.    Condiciones laborales

En muchos casos, las mujeres desempeñan los trabajos menos valorados y remunerados y con falta de regularización laboral, lo que lleva con frecuencia a la explotación.

Algunas son víctimas de la trata de personas, y son esclavizadas en trabajos forzados, en la prostitución o en la mendicidad organizada.

5.    Distribución espacial

En 2013 había en el mundo 101 países o áreas donde las mujeres eran más de la mitad de los migrantes.

6.    Consecuencias de la migración femenina

La aportación de ingresos de las mujeres migrantes favorece el incremento de su autoestima, de su autonomía y de su estatus familiar. En su lugar de origen mejora el bienestar y existe la posibilidad de crear un pequeño negocio. No obstante, el mantenimiento de las ideologías de género, que hace recaer en ellas el cuidado de los hijos y el bienestar familiar, supone que en muchos casos se las culpabilice de abandono y desatención de los hijos.
Las mujeres migrantes también envían ingresos a sus familias. Estos son menos cuantiosos que los enviados por los hombres, porque sus salarios son ´más bajos; pero representan una mayor proporción de lo que ganan, a costa de ganar menos en su propio bienestar.

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