19. Arte de la segunda mitad del siglo XX
CONTENIDOS
1.
Referentes históricos
2.
Localización y evolución artística
3.
Características generales
4.
Del Funcionalismo a la arquitectura de autor
5.
Segundas Vanguardias artísticas
6.
Escultura
FICHAS
F.19.1
Museo Guggenheim
F.19.2
Elogio del agua
F.19.3
Maman
F.19.4
Estudio del retrato de Inocencio X de Velázquez
F.19.5
El marxismo dará salud a los enfermos
F.19.6
Díptico Marilyn
Además,
en edubook...
F.19.7
Unidad de habitación
F.19.8
Seagram Building
F.19.9
Sydney Opera House
F.19.10
Centre Pompidou
F.19.11
AT&T Building
F.19.12
Museo Guggenheim de Bilbao
F.19.13
Una y tres sillas
F.19.14
Equivalente VIII
F.19.15
Iglú con árbol
F.19.16
Uno
F.19.17
Pintura
F.19.18
Grito n.° 7
F.19.19
Ctesiphon I
F.19.20
Vega 200
F.19.21
La Gran Vía de Madrid
F.19.22
Rebelde sin causa
F.19.23
We can do it
F.19.24
Cuadro negro
F.19.25
LHOOQ (La Gioconda)
F.19.26
Batman
F.19.27
Sopa Campbell’s
F.19.28
Madre migrante
F.19.29
Sergent PEpper
F.19.30
El ladrón de bicicletas y otras...
a.
ENRIC MIRALLES y BENEDETTA TAGLIABUE: Mercado de Santa Caterina (1997-2005),
Barcelona
b.
CORRADINO D’ASCANIO: Vespa (1946)
c.
Roy LICHTENSTEIN: Chica llorando (1963)
1. Referentes
históricos
Después
de la Segunda Guerra Mundial se produjeron una serie de acontecimientos y
conflictos, entre los que destacan la creación del Estado de Israel, la guerra
de Corea, el triunfo de la Revolución cubana liderada por Fidel Castro, la independencia
de los países africanos, la guerra de Vietnam, la victoria de las dictaduras de
Chile y Argentina y la Revolución de los claveles en Portugal. En España, tras
la muerte del dictador Francisco Franco, se restableció la democracia.
Durante
la década de 1980, se logró un acercamiento entre la Unión Soviética y Estados
Unidos que puso fin a la Guerra Fría y que culminó con la caída del Muro de Berlín
(1989). Este hecho histórico supuso una nueva redistribución geopolítica de Europa
y un replanteamiento en las relaciones entre las grandes potencias internacionales.
En 1993 se firmó el Tratado de Maastricht y se creó la Unión Europea.
2. Localización y
evolución artística
En
la segunda mitad del siglo XX, el epicentro artístico se trasladó a Estados Unidos,
y Nueva York se convirtió en la nueva capital mundial del arte. En esta ciudad confluyeron
gran cantidad de artistas, tanto pintores como arquitectos y cineastas, muchos
de ellos huidos de la Alemania nazi. A finales de siglo, la globalización
rompió las barreras geográficas y desapareció la idea de un único foco
artístico con la aparición de nuevos centros emergentes, algunos como
productores de arte (China, Brasil) y otros como receptores (Emiratos Árabes,
la propia China, Rusia...).
La
fecha adoptada para establecer la línea divisoria entre las Primeras Vanguardias
y las múltiples tendencias que conforman la segunda mitad del siglo XX es 1945.
A partir de este año surgieron infinidad de propuestas artísticas que, hasta la
década de 1990, pueden agruparse en dos grandes tendencias:
Segundas
Vanguardias, que comenzaron en Europa con la aparición del Informalismo y en
Estados Unidos con la llegada del Expresionismo abstracto, y se agotaron con
las propuestas conceptuales de finales de la década de 1960.
Tendencias
posmodernas, iniciadas con el Neoexpresionismo alemán y la Transvanguardia
italiana hacia 1975, y que continuaron con los revivals en la década de 1980.
A
partir de 1990, la variedad y la interrelación de propuestas hace muy difícil establecer
líneas generales que las engloben. No obstante, aunque es cierto que el fenómeno
del videoarte arrancó en la década de 1960, fue a partir de 1990 cuando el uso de
las nuevas tecnologías con finalidad artística permite hablar de era digital.
3. Características
generales
En
la época de las llamadas Segundas Vanguardias todavía se observan ciertos aspectos
que conectan con los planteamientos inherentes a la experimentación, procedentes
de alguna de las tendencias de las Primeras Vanguardias, como por ejemplo el
Dadaísmo o el Surrealismo. Podemos establecer esta conexión en la búsqueda de nuevos
materiales, nuevas técnicas y nuevas formas para hallar soluciones artísticas
de carácter original.
Es evidente que la actitud rupturista
iniciada en la primera mitad del siglo se acentuó. En primer lugar, es
cuestionado el cuadro de caballete como soporte y se da paso a otros elementos
plásticos, e incluso se llega a usar el cuerpo humano como soporte y se
realizan grandes intervenciones en la naturaleza o en la ciudad. En segundo
lugar, la obra de arte ya no es valorada por el resultado final, sino por su
propio proceso creativo.
A partir de la década de 1970, la
experimentación como principio de acción llegó a su fin. En su lugar se impuso
la era de la posmodernidad, que
no tiene como objetivos el futuro o la innovación, sino que volvió la mirada al
pasado para recuperar ciertos elementos de épocas anteriores. El eslogan «en la
posmodernidad todo vale» indica la posibilidad que tiene el artista de tomar,
de manera indiscriminada, fragmentos del arte de épocas pasadas y situarlos, a
modo de citas, en sus propias obras. Este fenómeno de apropiación se halla
presente también, en gran medida, en el arte de las nuevas tecnologías, como el
videoarte.
4. Del Funcionalismo a la arquitectura de
autor
Tras la Segunda Guerra Mundial, la tradición
arquitectónica funcionalista continuó muy vigente hasta 1970. En esta década,
numerosos arquitectos formularon un rechazo a los planteamientos funcionalistas
y empezaron a utilizar elementos decorativos y constructivos que eran propios
de períodos artísticos anteriores.
Paralelamente, la tecnología empezó a ser concebida como un instrumento básico de la
construcción y, paulatinamente, los arquitectos adecuaron sus edificios a un
lenguaje propio y personal.
PIE DE LAS IMÁGENES:
JASPER JOHNS: Bandera (1954), Whitney Museum of
American Art, Nueva York. Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa padeció
una larga crisis, que propició que EE.UU. se erigiese en la primera potencia
del mundo occidental. Su bandera se convirtió en símbolo de la libertad y del
patriotismo.
ROBERT SMITHSON: Spiral Jetty
(1970), Utah (EE. UU.). Sobre todo durante la segunda mitad del siglo XX, el
arte invade y transforma el espacio natural y el ámbito público, y consigue que
cualquier persona se convierta en espectador potencial de la obra de arte. Los
artistas del land art fueron los que llevaron a cabo las intervenciones
más ambiciosas en esta globalización artística.
ALVAR AALTO: Auditorio de la Universidad
Politécnica (1966), Helsinki. El edificio se inserta con fluidez en su entorno,
buscando en todo momento la incidencia de la luz natural.
La herencia funcionalista
La Segunda Guerra Mundial no supuso una
ruptura en la evolución de la arquitectura contemporánea, puesto que los
principales arquitectos siguieron en sus construcciones los mismos parámetros
marcados por el Funcionalismo antes del conflicto bélico. MIES VAN DER ROHE continuó su labor arquitectónica en
Estados Unidos, donde construyó importantes rascacielos en las ciudades de
Nueva York y Chicago.
En Finlandia, Alvar AALTO, principal representante de la escuela nórdica de arquitectura
contemporánea, continuó mostrando en sus edificios una perfecta unión entre
modernidad y tradición. Ello fue debido a que, si bien este arquitecto
finlandés adoptó ciertos planteamientos funcionalistas, también acentuó los
aspectos regionales. Siguiendo el clasicismo nórdico, AALTO, además de utilizar el hormigón, el hierro y el vidrio, usó otros
materiales locales como la tierra cocida y la madera.
El arquitecto danés JØRN UTZON siguió la misma línea, con sus
espectaculares y originales obras de hormigón armado, cristal, cerámica y
acero. Su arquitectura se caracteriza por el uso de grandes estructuras que, a
veces, tienen forma de velas o tiendas de campaña. Esta característica,
evidente, por ejemplo, en la Opera House, se puede vincular al
organicismo, una filosofía arquitectónica que trata de armonizar el hábitat
humano con el medio natural.
En España, el arquitecto más destacado fue
Josep Lluís SERT. Exiliado a Estados Unidos tras la Guerra Civil española, se dedicó a
enseñar arquitectura y diseño en las universidades de Yale y Harvard y, desde
allí, proyectó la Fundació Miró de Barcelona, uno de los ejemplos más
significativos de arquitectura funcionalista española.
Siguiendo los principios funcionalistas,
entre 1943 y 1955, LE CORBUSIER construyó dos edificios
emblemáticos de la arquitectura contemporánea: la Unidad de Habitación de
Marsella y la Capilla de Notre Dame du Haut en Ronchamp. En ambas
construcciones, este arquitecto suizo introdujo una innovación muy importante:
el uso del hormigón visto o el llamado "hormigón bruto”, de donde derivó
el nombre de una tendencia, el brutalismo.
Este estilo arquitectónico tuvo una especial relevancia en el Reino Unido, a
partir de los edificios del matrimonio Alison y Peter SMITHSON.
PIE DE LAS IMÁGENES:
MIES VAN DER ROHE: Seagram Building (1954-1958), Nueva York. Situado en el corazón de
Manhattan, la enorme pesadez de este rascacielos es solucionada por el
arquitecto situando en la planta baja unos robustos pilotes que permiten elevar
todo el bloque del suelo y producir una contradictoria sensación de ligereza.
JØRN UTZON: Opera House
(1957-1973), Sidney. Es una de las obras más destacadas de la arquitectura
contemporánea. JØRN UTZON, su autor, ha sido considerado el mejor representante
de la arquitectura orgánica de la segunda mitad del siglo XX.
JOSEP LLUÍS SERT: Fundació Miró (1975), Barcelona. En este edificio se concentran las
principales características del arquitecto catalán: formas geométricas de gran
simplicidad y desnudez estructural.
Las propuestas funcionalistas de LE CORBUSIER
también influyeron decisivamente en la evolución arquitectónica de los países
sudamericanos, particularmente en Brasil, donde Oscar NIEMEYER y Lúcio COSTA
tomaron los ideales del arquitecto suizo para construir los edificios más importantes
de la nueva ciudad de Brasilia.
En España, durante el franquismo, las
vanguardias arquitectónicas iniciaron su camino en 1951 con el Grup R,
integrado por Oriol BOHIGAS, Josep A. CODERCH, Josep M. MARTORELL, Antoni DE
MORAGAS y Josep M. SOSTRES.
Otros arquitectos destacados son Félix
CANDELA, quien realizó su obra desde el exilio, y Rafael MONEO, autor del Museo
de Arte Romano de Mérida y de la ampliación del Museo del Prado.
La arquitectura posmoderna
A partir de 1970, con el nombre de
arquitectura posmoderna, algunos arquitectos utilizaron elementos decorativos y
constructivos tradicionales, anteriores a la revolución arquitectónica del
siglo XIX, y rechazaron las tesis del Movimiento Moderno. Esta tendencia tuvo
gran incidencia en Japón, donde surgió una nueva arquitectura a partir del
Movimiento Metabolista, que mezcló elementos de la arquitectura tradicional
japonesa con el lenguaje funcionalista de LE CORBUSIER. Un claro ejemplo de
ello es la obra de Arata ISOZAKI.
La arquitectura posmoderna tuvo también una
gran repercusión en Estados Unidos, donde destacan los arquitectos Michael
GRAVES y, sobre todo, Robert VENTURI y Denise SCOTT BROWN que utilizaron
molduras decorativas y elementos tradicionales, como el arco en las entradas principales.
IMAGEN 1: LE CORBUSIER: Capilla de Notre
Dame du Haut (1950-1955), Ronchamp. El techo en hormigón visto y la luz natural
que recibe el interior, gracias a las numerosas ventanas, son dos elementos
fundamentales de este edificio.
IMAGEN 2: RAFAEL MONEO: Museo de Arte Romano
(1980-1986), Mérida. El arquitecto crea un espacio coherente con el mundo
romano utilizando el arco de medio punto.
IMAGEN 3: ARATA ISOZAKI: Palau Sant Jordi
(1991), Barcelona. Las nuevas tecnologías se conjugan con los materiales
tradicionales para crear un espacio concebido a través del pensamiento
oriental, en el que el concepto de «vacío» tiene connotaciones positivas y es
el núcleo de la corporeidad de la arquitectura.
Otro arquitecto importante vinculado a la
arquitectura posmoderna fue el italiano Aldo ROSSI. En sus proyectos de casas
unifamiliares adaptó los edificios a las tradiciones locales, y defendía que
toda tipología del pasado podía ser alterada en su uso y en su forma, para
adaptarla a las necesidades del momento.
En España destaca el nombre de Ricardo
BOFILL, quien ha recuperado el repertorio clásico, y lo utiliza de manera
ecléctica, aplicándolo a estructuras de hormigón y buscando la monumentalidad.
También destaca la obra, de rasgos muy singulares, de Enric MIRALLES, cuyos planteamientos
han sido seguidos por su colaboradora y esposa, Benedetta TAGLIABUE.
High-tech y
arquitectura de autor
Paralelamente al movimiento posmoderno, en
las décadas de 1980 y 1990 también surgieron con gran vitalidad corrientes
arquitectónicas como el high-tech y el deconstructivismo. El primero valora la
exhibición de todos los componentes tecnológicos del edificio. Entre sus
seguidores destacan los ingleses Norman FOSTER y Richard ROGERS, que fue el
creador, junto al italiano Renzo PIANO, del Centre Georges Pompidou de París.
El segundo, el deconstructivismo, rompe
con la normativa clásica de la construcción, y en él encontramos una
arquitectura de autor a caballo entre la ingeniería y la misma arquitectura.
Destacan Richard MEIER y su arquitectura blanca; Frank O. GEHRY y Zaha HADID;
el holandés Rem KOOLHAAS, con el protagonismo de la masa en sus proyectos; los
suizos Jacques HERZOG y Pierre DE MEURON, con su arquitectura minimalista; el
francés Jean NOUVEL y su búsqueda de la transparencia y la iluminación, y el
español Santiago CALATRAVA, en cuyas obras se muestra de una manera muy clara
la fusión entre arquitectura e ingeniería.
Las últimas tendencias arquitectónicas
crean obras relacionadas con las necesidades de la sociedad actual: oficinas,
almacenes, centros comerciales, centros culturales, museos, estadios, palacios
de congresos, hospitales, mercados, estaciones ferroviarias o de metro, etc.
Estas construcciones están mayoritariamente subvencionadas por las
Administraciones públicas, y tienen como objetivo habitual revitalizar zonas
deprimidas dentro de una ciudad.
IMAGEN 1: ROBERT VENTURI y DENISE SCOTT
BROWN: Casa Brant (1970-1973), Colorado (EE.UU.). Su gusto por la complejidad
les lleva a plantear una fachada principal con elementos desproporcionados,
como los ventanales o la enorme terraza lateral.
IMAGEN 2: ALDO ROSSI: Teatro del Mundo
(1979-1980), Venecia. El arquitecto italiano utilizó en sus edificios una serie
de elementos geométricos puros, filtrados a través de la historia: cilindro
(columna), cuadrado (ventana), triángulo y prismas (tímpano y cubierta),
semiesfera y pirámide (cúpula) y paralelepípedo (muro).
IMAGEN 3: RENZO PIANO y RICHARD ROGERS:
Centro Georges Pompidou (1971-1977), París. El entramado de barras, tubos y elementos
tecnológicos que decoran la fachada principal hace que el museo parezca un
juguete tecnológico similar a un mecano.
5. Segundas Vanguardias artísticas
En la segunda mitad del siglo XX, la
rapidez con la que se sucedieron las diversas tendencias vino determinada, en
cierta forma, por los intereses y los gustos de las galerías y los críticos de
arte. Así, la obra de arte se encuentra a menudo sometida a unos
condicionamientos propios del marketing de empresa, que fija el precio y otorga
el valor según la demanda o las posibilidades de venta, más que por su valía
artística.
Una vez consumada la ruptura con el arte
tradicional durante la primera mitad del siglo XX, a partir de 1945 el arte
sigue su camino de experimentación técnica y estética a través de las llamadas
Segundas Vanguardias.
Informalismo
La aparición del Informalismo se produjo
poco antes del final de la Segunda Guerra Mundial. Su nombre, acuñado por el
crítico de arte francés Michel TAPIÉ en 1951, sirvió para designar un tipo de
pintura abstracta -en su mayoría- vigente entre los artistas europeos de las
décadas de 1940 y 1950. Se caracteriza por la mezcla de grandes cantidades de
pintura con diversos materiales, como cristales rotos, arena o carbón, para
conseguir una obra con relieve.
El lienzo incorpora la huella personal del
artista, que, por encima de cualquier otro condicionante, impone su libertad
creadora, tanto en la elección de los materiales como en la técnica empleada, e
incluso en el gesto o la forma en que interactúa con el soporte y los
materiales. Entre los principales seguidores de esta tendencia, que utilizan
técnicas como el collage, el grattage, el frottage o el dripping, sobresalen
los artistas franceses Jean FAUTRIER Y Jean DUBUFFET; el grupo catalán Dau al
Set con Antoni TÀPIES, Modest CUIXART, Joan Josep THARRATS y Joan PONÇ, y el
grupo madrileño El Paso con Manolo MILLARES, Antonio SAURA y Rafael CANOGAR.
JEAN FAUTRIER: Johanna (1957). En la obra de
FAUTRIER parecen existir siempre referencias al mundo figurativo, en tanto que
pueden percibirse configuraciones de carácter antropomórfico. En todas sus
obras, además, siempre subraya la importancia de la materia.
MANUEL MILLARES: Cuadro 173 (1962), Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. Este pintor canario quiere
reflejar la tortura humana utilizando trapos desgarrados y un oscuro y
dramático cromatismo.
ANTONIO SAURA: Brigitte Bardot (1959), Museo
de Arte Abstracto Español, Cuenca. Deformación de la figura y violencia gestual
son dos de las características que definen el estilo de este pintor.
Expresionismo abstracto
El Expresionismo abstracto se inició en
1947, cuando Jackson POLLOCK realizó su primer dripping, una pintura dinámica y gestual, apartada totalmente del
lenguaje figurativo. Aun así, el término Expresionismo abstracto no es muy
exacto, puesto que existen varias subtendencias: corriente gestual, corriente
sígnica o caligráfica y corriente espacialista. Además, las obras de algunos de
sus integrantes no son realmente abstractas, tal y como lo demuestran los
personajes femeninos pintados por Willem DE KOONING.
En la corriente sígnica o caligráfica
destaca Franz KLINE, cuya obra, caracterizada por las enormes pinceladas y por
la marcada restricción cromática —blanco y negro-, recuerda la caligrafía oriental.
Mark RoTHKO, identificado con la tendencia espacialista, se preocupó por las
posibilidades emotivas de la yuxtaposición cromática.
ANTONI TÀPIES: Zoom (1946), Fundació Antoni
Tàpies, Barcelona. Realizada con anterioridad a la formación del grupo Dau al
Set, esta obra avanza la voluntad del artista catalán de explotar la
materialidad pictórica, utilizando la técnica del grattage. También se percibe
el uso del color blanco de España, de una luminosidad impactante.
MARK ROTHKO: Azul y gris (1962), Fondation
Beyeler, Basilea, Suiza. Las obras de RoTHKO invitan al espectador a permanecer
en silencio, dejándose absorber por la sensación de vacío que la obra le
propone a través de dos o tres rectángulos de color.
WILLEM DE KOONING: Mujer II (1950), MoMA,
Nueva York. En esta obra se observan las dos influencias básicas de este pintor
holandés: PICASSO, en la descomposición formal de la figura, y el Expresionismo
alemán, en la violencia de la
pincelada.
Pop art
El nombre de Popular art (arte popular) fue acuñado
por el crítico inglés Lawrence ALLOWAY, quien lo utilizó para designar un
movimiento que, desde mediados de la década de 1950 hasta comienzos de la de
1970, se desarrolló de manera casi simultánea en Londres y Nueva York.
Las obras pop art tienen un marcado carácter
figurativo, basado en la imaginería del mundo del consumo y de la cultura
popular: anuncios, revistas, periódicos, cómics, personajes famosos u objetos
cotidianos de consumo. Es un arte fácil de comprender que se contrapone
frontalmente con la excesiva intelectualización del Expresionismo abstracto.
Entre los máximos representantes del pop art podemos destacar, por encima de
todos, a Andy WARHOL, que desarrolló su trayectoria artística en Estados
Unidos. Son famosas, por ejemplo, sus series de latas de sopa Campbell’s, o de
botellas de Coca-Cola, y los retratos serigrafiados de personajes famosos como
Elizabeth Taylor, Marilyn Monroe o Elvis Presley, con un estilo muy similar al
de los anuncios publicitarios. Junto a WARHOL, también es preciso mencionar a
Roy LICHTENSTEIN, Tom WESSELMANN y el escultor Claes OLDENBURG.
En el Reino Unido, los artistas más importantes del
pop art fueron Eduardo PAOLOZZI, David HOCKNEY y Richard HAMILTON. En España
destacan Joan RABASCALL, Eduardo
ARROYO, Luis GORDILLO y el EQUIPO CRÓNICA.
DAVID HOCKNEY: La gran zambullida (1967),
Tate Modern, Londres. Es un buen ejemplo de la temática superficial que ha
practicado este artista.
RICHARD HAMILTON: ¿Qué es lo que hace que
las casas de hoy en día sean tan diferentes, tan atractivas? (1956), colección
particular. En esta obra, el pintor inglés reúne, utilizando el collage, todos
los tópicos de la iconografía pop: ingenioso, sexi, evasivo, atrayente y lleno
de glamur.
EQUIPO CRÓNICA: Vallecas Melody (1972), IVAM,
Valencia. Las pinturas de este grupo tienen un fuerte componente crítico hacia
la situación político-social española (dictadura de Franco) e internacional
(guerra de Vietnam).
Nuevo
realismo francés
El nuevo realismo francés aparece a principios de la
década de 1960, coincidiendo cronológicamente y en ciertos aspectos
conceptuales con el movimiento pop. No obstante, existen profundas diferencias
ideológicas entre ambos. El pop art propugnaba una visión agradable de la
sociedad de consumo; el nuevo realismo, en cambio, subrayó, con tono crítico,
los aspectos más desagradables del consumismo, y lo hizo reivindicando el detritus,
aquello que sobra. Yves KLEIN y Armand Fernández (ARMAN) son dos de los principales
representantes de esta tendencia.
Abstracción
pospictórica y Minimalismo
Surgieron a mediados de la década de 1960 y definen
los trabajos de una serie de artistas opuestos a la extrema subjetividad del
Expresionismo abstracto. Desde un punto de vista pictórico (Abstracción
pospictórica), la obra de Frank STELLA, Kenneth NOLAND o Ellsworth KELLY se
caracterizó por las formas geométricas simples y franjas de colores planos, es
decir, sin relieve, en las que no era perceptible el gesto de la pincelada.
En el terreno escultórico (Minimalismo), la extrema sencillez
y la austeridad formal reducen la obra esencialmente a la geometría. Esta
extrema despersonalización llega hasta el punto de que el artista no ejecuta la
obra propiamente dicha, pues encarga sus piezas a la industria, aunque
participa del montaje de la misma. Carl ANDRÉ, Donald JUDD, Richard SERRA, Sol
LEWITT y Dan FLAVIN son algunos de los principales artistas del Minimalismo.
YVES KLEIN: Antropometría (1962), Centre
Georges Pompidou, París. Esta obra es el resultado de la utilización por parte
del artista de los llamados «pinceles vivientes», que consisten en la
aplicación de la pintura mediante el cuerpo desnudo de una mujer que deja su
huella al frotar sobre el lienzo.
ARMAN: Teléfonos (1984), colección
particular. El carácter acumulativo de un mismo objeto fue el principal método
de trabajo de este escultor francés. Con ello hacía una crítica velada a la
sociedad de consumo, a la vez que lograba eliminar la identidad y funcionalidad
del objeto.
RICHARD SERRA: Tilted Arc (1981). Concibe sus
esculturas como cuerpos que, en vez de integrarse en los espacios
arquitectónicos, acentúan su condición de cuerpos extraños y obligan a los
espectadores a moverse alrededor de ellos. En 1989 fue desmontado de la Federal
Plaza de Nueva York por decisión administrativa.
CARL ANDRÉ: Plano de aluminio y plomo
(1969), Carnegie Museum of Art, Pittsburgh (EE.UU.). Rigidez compositiva e
impersonalidad son algunos de los adjetivos que definen esta obra, en la que no
existe más voluntad que la de la pureza formal.
Arte
acción y arte conceptual
A comienzos de la década de 1950, una serie de
artistas hicieron desaparecer el objeto artístico tradicional (cuadro de
caballete o escultura) y lo sustituyeron por la creación de un acontecimiento
(happening) en formato de espectáculo, a medio camino entre el teatro y las
artes plásticas, dotando al espectador de nuevos escenarios para ejercer la
crítica y la reflexión social. Los primeros ejemplos fueron realizados por el
músico John CAGE y el coreógrafo Merce CUNNINGHAM en el Black Mountain College
de Carolina del Norte.
En Japón surgió el grupo Gutai (1954) y más tarde, el
grupo alemán Fluxus (1962), en el que destacaron Wolf VOSTELL y Joseph BEUYS.
De estas acciones, efímeras en el tiempo, solo queda constancia a través de
vídeos y fotografías realizadas durante el acto.
Casi en paralelo, el proceso de desmaterialización de
la obra artística, iniciado con el arte minimalista, culmina a finales de la
década de 1960 en el llamado arte conceptual o arte idea.
Los autores que siguen esta tendencia -como Joseph
KOSUTH o Dan FLAVIN- llevan hasta las últimas consecuencias la valoración de la
idea por encima del objeto artístico.
JOSEPH KOSUTH: Una y tres palas (1965),
MoMA, Nueva York. El concepto «pala» viene presentado por medio de una pala
real, una fotografía y la definición del diccionario de la palabra «pala». Con
esto el artista pretende mostrar el hecho de que la forma física no es
fundamental en la presentación de conceptos.
JOSEPH BEUYS: I like America and America
Likes Me, también conocida con el nombre de Coyote (1974). En esta acción, el
coyote es el símbolo de la pérdida de la civilización india por la invasión
europea. BEUYS reivindicó la toma de conciencia de la marginación en la que se
encontraban determinados sectores de la sociedad.
DAN FLAVIN: Sin título (1987). Fue un
pionero en la utilización de luces fluorescentes. Se refirió a estas obras como
«situaciones» por su capacidad de crear experiencias completas al llenar de luz
el espacio.
En esta corriente hay que incluir el body art (arte del cuerpo), en el que
los artistas usan el propio cuerpo como obra artística; y el land art (arte de la tierra), en el que
la naturaleza y sus elementos se convierten en objeto artístico. En el primer
caso destacan los austriacos Günter BRUS y Otto MUEHL, mientras que en el
segundo caso cabe mencionar a Robert SMITHSON, CHRISTO, Richard LONG y Andy
GOLDSWORTHY.
La performance tiene su correlato en las representaciones
teatrales de marcado acento provocador, aunque su escenario sea la calle o los
edificios ajenos a lo teatral.
La performance se opone a las tradicionales artes
plásticas, ya que no es el objeto sino el sujeto el elemento constitutivo de la
obra de arte, incidiendo en la provocación y el asombro.
Aunque aparece en la década de 1960 con sus antecedentes
en Fluxus, el accionismo vienés, la action painting (pintura de acción o gestual)
de Jackson POLLOCK, los happenings y el body art, su vigencia ha llegado hasta
nuestros días ocupando los museos, como hizo Marina ABRAMOVIC en el MoMA de
Nueva York con su performance La artista está presente (2010).
El trabajo de ABRAMOVIC explora la relación entre el
artista y el público, los límites del cuerpo y las posibilidades de la mente.
Dentro de esta tendencia también destaca Yoko ONO y una cierta línea de
activismo feminista desarrollado por Sanja IVEKOVIC y Carolee SCHNEEMANN,
quienes cuestionan el rol desempeñado por las mujeres en el campo del arte y en
el ámbito social.
SANJA IVEKOVIC: Instrucciones n.° I (1976),
MoMA, Nueva York. Las obras de IVEKOVIC parten de la conciencia de que la
identidad es a menudo el fruto de una representación.
POLLOCK fue el representante más
significativo de la action painting;
sus imágenes trabajando, grabadas por Paul FALKENBERG, suponen un documento
cercano a la performance.
ANDY GOLDSWORTHY: Semilla (2000). Su obra
(cuyo telón de fondo es el espacio abierto natural) es temporal: tras la
elaboración y la documentación fotográfica, los materiales (hojas, hielo, piedras)
vuelven de forma natural al ambiente al que pertenecen.
Arte cinético u op art
A partir de 1955 se empezó a utilizar el
término arte cinético para definir un arte que incorpora el movimiento, no como
un elemento ilusorio, sino real. La gran diversidad de obras cinéticas
existentes permite clasificarlas en tres grupos. En primer lugar, se hallan las
de carácter bidimensional o tridimensional, con movimiento real y un motor. En
segundo lugar, se hallan las obras bidimensionales o tridimensionales estáticas,
aunque produzcan efectos ópticos. Esta tipología ha sido llamada op art,
abreviatura de optical art. Por último, se encuentran las obras transformables,
que también pueden ser bidimensionales o tridimensionales y que requieren que
el espectador se desplace para apreciar el movimiento. Alexander CALDER, con
sus stabile-mobile, es un claro
precedente del arte cinético.
Victor VASARELY fue una de las figuras más
destacadas del op art pictórico, y en
escultura sobresalen las realizaciones dinámicas de Jean TINGUELY.
Arte povera
El término arte povera fue acuñado en 1967 por el crítico italiano Germano
CELANT, quien aunó bajo este nombre todas aquellas obras de arte caracterizadas
por haber sido realizadas con materiales pobres, como arena, paja, piedras,
ramas, hojarasca, fragmentos de metal, o vidrio.
En su concepción, la introducción de
materiales pobres en el arte era un rechazo de la frialdad y artificiosidad de
las esculturas minimalistas norteamericanas, realizadas con materiales
industriales. Al mismo tiempo, con esos materiales sin valor artístico
pretendían socavar los fundamentos del mercado del arte. Entre sus máximas
figuras destacan Piero MANZONI y Michelangelo PISTOLETTO, y el griego Jannis KOUNELLIS.
VICTOR VASARELY: Arny-YN (1965). Mediante
efectos ópticos, este artista persigue la estimulación de la retina para
producir la ilusión de movimiento y tridimensionalidad.
JANNIS KOUNELLIS: Sin título (1968). En las
creaciones de este artista, a pesar de la apariencia trivial, existe una
intencionalidad estética, aquí centrada en el contraste entre el carácter
natural de la madera y la artificialidad de la plancha metálica. Los materiales
de desecho, junto a animales vivos, tierra, fuego u oro, son la esencia de su
trabajo.
ALEXANDER CALDER: Objeto con discos rojos
(1931), Whitney Museum of American Art, Nueva York. El equilibrio inestable que
genera movimientos prolongados de las formas es el objetivo de la escultura
cinética.
Hiperrealismo y Fotorrealismo
Este movimiento apareció en 1968 como
respuesta a las manifestaciones más radicalmente conceptuales y a la
Abstracción pospictórica. Numerosos artistas estadounidenses retomaron la vía
del realismo, partiendo de la copia de modelos fotográficos, procurando que el original y la copia se pareciesen al
máximo.
Chuck CLOSE, Robert NOTTINGHAM y Richard
ESTES fueron los más destacados en el apartado pictórico, mientras que Duane
HANSON y John DE ANDREA crearon esculturas en las que se reproduce la figura
humana en diversas actitudes cotidianas.
En Europa, esta tendencia fue seguida por
el grupo alemán Zebra y por el pintor español Antonio LÓPEZ, quienes, a
diferencia de los artistas estadounidenses no utilizaban la cámara fotográfica
como elemento de trabajo indispensable. Dentro de un realismo con influencias
cinematográficas hay que recordar la obra de Edward HOPPER.
RICHARD ESTES: Hor and Hardart Automat
(1967), Museum of Arts and Design, Nueva York. Para que el original se
asemejase al máximo a la copia, los fotorrealistas llegaban a calcar el modelo,
proyectando una diapositiva sobre la tela a pintar.
DUANE HANSON: Supermarket Lady (1970),
Ludwig Forum Aachen, Aix-la-Chapelle. El uso de la fibra de vidrio, el tamaño real
de las figuras y el empleo de ropas, cabellos y accesorios auténticos, hace que
la escultura adquiera un verismo impactante.
ANTONIO LÓPEZ: Lavabo (1967), colección
particular. Tanto en las escenas de la vida cotidiana como en los paisajes
urbanos, LÓPEZ basa su creación en un lento proceso de aproximación a la
realidad, que le aleja de la frialdad del arte hiperrealista.
Individualidades
artísticas
El fenómeno de las individualidades artísticas, que
durante las Primeras Vanguardias fueron aglutinadas bajo el nombre de Escuela
de París, continuó en la segunda mitad del siglo.
Dentro de esta línea sobresale el francés BALTHUS
(Balthasar Klossowski de Rola), que destacó por pintar escenas intimistas de
jóvenes adolescentes, llenas de erotismo, a medio camino entre la sensualidad
de MODIGLIANI y la perversión de Egon SCHIELE.
Otro artista importante es Lucian FREUD, considerado
uno de los pintores más notables de la figuración contemporánea.
Sus primeras obras mostraban una extraordinaria
meticulosidad, por lo que se le quiso situar en la órbita de los
hiperrealistas. No obstante, la profunda subjetividad e intensidad de sus lienzos
demuestra que FREUD está más preocupado por el contenido que por la forma.
Mención aparte merece el británico Francis BACON, cuya
obra giró en torno a la figura humana, aunque con una cierta tendencia a
distorsionar la realidad. En esta línea, BACON también reinterpretó obras de
pintores del pasado, como EL GRECO, REMBRANDT, VELÁZQUEZ o GOYA.
Tendencias posmodernas
A mediados de la década de 1970 surgieron el
Neoexpresionismo alemán y la Transvanguardia italiana. En ambos movimientos se dan
las características propias de la ideología posmoderna.
La más importante es la posibilidad de transitar
libremente por el arte de cualquier período del pasado, tomando los fragmentos
y las técnicas que más interesen al pintor, fenómeno conocido con el nombre de
nomadismo artístico.
También es común al Neoexpresionismo y la
Transvanguardia el uso de lienzos muy grandes e incluso inmensos, la voluntad
de retomar la bidimensionalidad tradicional del soporte —arte de caballete— y,
finalmente, la vuelta a la figuración como lenguaje expresivo. Aun así, existen
ciertas peculiaridades que acaban definiendo cada una de las dos tendencias.
Información añadida de imágenes
FRANCIS BACON: Autorretrato (1971), Centre
Georges Pompidou, París. Hay algo en los autorretratos de BACON que le acercan
a las pinturas negras de GOYA. Contienen drama y angustia vital.
GEORG BASELITZ: Las chicas del Olmo II
(1981), Centre Georges Pompidou, París. En su pincelada se advierte la
influencia de De KOONING, sobre todo en los trazos gestuales.
En el Neoexpresionismo, además de lo citado
anteriormente, cabe mencionar también la inclusión en la obra de signos y
figuras realizadas con amplias gamas cromáticas y el uso de atractivos colores
e intensos contrastes.
En Alemania, cuna de este movimiento posmoderno,
destacan Anselm KIEFER, Jörg IMMENDORFF y Georg BASELITZ (Georg Kern). Este
último sorprendió a público y crítica invirtiendo la posición de los
personajes, con una evidente intención provocativa.
El Neoexpresionismo también tuvo una incidencia en
Estados Unidos, y Jean-Michel BASQUIAT, Julian SCHNABEL y Keith HARING fueron
las figuras más destacadas. Sus obras, aunque respetan las premisas generales
de la posmodernidad, presentan un lenguaje propio y personal.
La Transvanguardia, formada estrictamente por pintores
italianos, presentó una cierta homogeneidad de estilo, a pesar de los diferentes
lenguajes utilizados. Ello es consecuencia del liderazgo intelectual del
crítico Achille BONITO OLIVA, quien afirmó que este grupo de artistas se oponía
a la conceptualización excesiva del arte, una postura iniciada anteriormente
por los artistas povera.
A partir de este rechazo, la Transvanguardia italiana
planteó el uso de conceptos como la ironía y la desmitificación del tema, y
dejó de lado la actitud moralista del arte povera.
Información añadida de imágenes:
JULIAN SCHNABEL: Exilio (1984), Whitney
Museum of American Art, Nueva York. El pintor americano utiliza el óleo como reivindicación
de la pintura barroca y trabaja con imágenes que se mezclan sin jerarquías en
la superficie del cuadro.
GEORG BASELITZ: Abgarkopf (1984). Baselitz
descontextualiza su pintura figurativa al girar el cuadro.
JEAN-MICHEL BASQUIAT: Sin título (1984),
colección privada. Basquiat interpone en esta obra, el texto, el grafismo
callejero o de la libreta de apuntes y la parte abstracta situada en manchas aisladas.
Los artistas de la Transvanguardia utilizaron todo
tipo de técnicas, incluyendo algunas tan tradicionales como el temple o el
fresco. Asimismo, su repertorio temático fue muy amplio: retratos, paisaje
urbano o rural, personajes mitológicos, etc. Además, sus integrantes no tenían
ningún problema en mezclar, de forma indiscriminada, el lenguaje figurativo y
el abstracto. Sandro CHIA y Francesco CLEMENTE son los principales artistas de
la Transvanguardia.
Relacionado sobre todo con el Neoexpresionismo, aunque
también presenta aspectos próximos a la Transvanguardia italiana, cabe citar al
artista mallorquín Miquel BARCELÓ. En sus obras de la década de 1980 pueden
rastrearse las influencias de grandes pintores del pasado, como TIZIANO, IL
TINTORETTO, VELÁZQUEZ o GOYA. BARCELÓ se decanta por la figuración y utiliza
procedimientos mixtos sobre lienzo, como empastes y pinceladas perfectamente
visibles.
El contacto directo con la naturaleza durante sus
estancias africanas en la década de 1990 reabre el interés de BARCELÓ por la
materialidad de la pintura. Ello le condujo al uso de elementos orgánicos
diversos y de técnicas como el raspado de la materia, para crear texturas muy
vivas. Esta técnica puede apreciarse en toda su plenitud tanto en la decoración
de la capilla de San Pedro en la catedral de Palma, como en la cúpula de la ONU
en Ginebra.
Otras tendencias a partir de 1980
La aceleración con la que se han sucedido los
diferentes movimientos artísticos se acentúa a partir de la década de 1980.
Ello se debe, en parte, a que a la aparición innata de nuevas tendencias se
suma el fenómeno del revival.
Entre los nuevos movimientos destaca el llamado Pattern & Decoration, modalidad pictórica que
apareció a comienzos de la década.
PIES DE IMAGEN
● FRANCESCO CLEMENTE: Cabeza (1984),
Victoria and Albert Museum, Londres. La mezcla de técnicas y referentes
visuales son los recursos plásticos de este artista italiano.
● MIQUEL BARCELÓ: Decoración de la capilla
de San Pedro (2001-2006), catedral de Palma. En el detalle (izquierda) y en el
conjunto (derecha), el artista reproduce con cerámica pintada el episodio
bíblico del milagro de la multiplicación de los panes y los peces.
Este movimiento, caracterizado por el hecho de que sus
artistas se ayudan de plantillas para realizar sus composiciones, muestra
claras influencias exóticas, interés por atraer visualmente al espectador
mediante la idea del horror vacui y sentido ornamental. Dentro de esta
tendencia se halla Joyce KOZLOFF y Robert KUSHNER, y también algunas obras de
Keith HARING.
En cuanto a movimientos claramente revival sobresalen
el Neonominalismo y el Neopop. En el primer grupo se incluyen los artistas que
han recuperado la abstracción geométrica como base de su lenguaje.
El segundo grupo desarrolla un tipo de obras que
incorporan elementos tanto del cómic como del cine y de los dibujos animados,
como hace Jeff KOONS.
6. Escultura
Además de los artistas integrados en los movimientos hasta
aquí citados, cabe dejar constancia de otros cuya obra no puede inscribirse
claramente en ninguno de ellos, como por ejemplo el inglés Henry MOORE, uno de
los escultores más influyentes del siglo XX.
La obra de Henry MOORE, producida a lo largo de todo
el siglo anterior, abarca tanto el gusto por las esculturas primitivas como por
el Surrealismo y la Abstracción, y tiene a la figura humana -especialmente la
femenina- como referente.
La huella de MOORE en el Reino Unido fue heredada por
Anthony CARO y un grupo de jóvenes escultores, como Tony CRAGG, Richard DEACON
y Anish KAPOOR, entre otros.
En España, la influencia minimalista está presente en
la obra de Susana SOLANO y Sergi AGUILAR, y con menor intensidad en las
esculturas de Eduardo CHILLIDA y Jorge OTEIZA.
CHILLIDA trabajó la escultura en hierro forjado,
siguiendo así a sus compatriotas Pablo GARGALLO y Julio GONZÁLEZ. Con todo, su
obra abandona el elemento figurativo y se aproxima a la corriente minimalista,
manteniendo, sin embargo, el carácter manual de las piezas, y mostrando una
cierta proximidad a la naturaleza.
La escultura de OTEIZA, por su parte, muestra una
abstracción radical, muy próxima a los planteamientos de los constructivistas
rusos.
De clasificación incierta es la obra de Louise
BURGEOIS, fundadora del arte confessional,
con unas obras a medio camino entre la escultura y las instalaciones. Su
creación más conocida es la titulada Maman, situada en diferentes lugares
públicos, entre ellos el Guggenheim de Bilbao.
PIES DE IMAGEN
● KEITH HARING: Retrospectiva (1989).
Utilizando un contraste de colores puros, HARING mezcla figuras animales y
antropomórficas conectadas directamente con imágenes procedentes del mundo del
cómic y del lenguaje ideográfico de los ordenadores.
● ANISH KAPOOR: Puerta de la nube (2004),
Plaza AT&T, Chicago. La escultura de acero inoxidable pulido une el alarde
técnico con la espectacularidad formal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario