viernes, 15 de abril de 2011

14. El arte de la Revolución industrial. Editorial Santillana, 2023

ESTUDIO DE OBRAS DE ARTE

Torre Eiffel

1. Ficha técnica

Autor: Gustave Eiffel.

Cronología: 1889.

Localización: París, Francia.

2. Descripción

La torre alcanza una altura de más de 300 metros y su planta biaxial tiene 125 metros de lado. En su momento fue el edificio más alto del mundo. Está construida en hierro, con más de 18.000 piezas prefabricadas.

Aunque pesa más de 10.000 toneladas, da sensación de ligereza, lo que se logra por la transparencia, que hace imposible distinguir entre el interior y el exterior, y su afinamiento a medida que se eleva.

Se fija al suelo con cuatro pilares hechos con barras de hierro que se estrechan hasta unirse en la cúspide rematada con una antena, formando una esbeltísima pirámide con aristas cóncavas.

Su interior hueco consta de tres niveles o plataformas, dos intermedias y un mirador superior, a los que se accede por escaleras o mediante los ascensores.

3. Comentario

Era el gran arco de entrada para la Exposición Universal de 1889. Fue levantada en dos años. Es la obra más emblemática de la arquitectura del hierro, pues este material es el protagonista de la construcción.

Desde sus comienzos fue polémica, ya que muchas personas la consideraron antiestética por carecer de piedra. A pesar de su carácter efímero, no fue demolida gracias al enorme alcance de su antena, de vital importancia durante la Primera Guerra Mundial. Hoy es el monumento más visitado del mundo y el símbolo universal de París.

 

Montaje de la torre Eiffel.

1. Parte inferior (7 de diciembre de 1887).

2. Segunda plataforma (21 de agosto de 1888).

3. Parte superior (26 de diciembre de 1888).

 

23. Casa Batlló, Barcelona. Antoni Gaudí. 1904.

El empresario Josep Batlló encargó a Gaudí la renovación total de un edificio ya existente. La intervención del arquitecto fue tan radical que lo convirtió en un edificio nuevo: añadió los balcones de hierro forjado y la decoración de cerámica de la fachada y la azotea.

La fachada es espectacular: tiene formas óseas y aspecto de esqueleto. Las columnas del primer piso parecen huesos, y los balcones, fragmentos de cráneos en los que se observan las aberturas de los ojos y la nariz. Está decorada con cerámica, piedra y hierro forjado.

El tejado tiene forma ondulada y recuerda el lomo de un dragón; las tejas que lo recubren simulan sus escamas. Está rematado en una torre con la cruz de cuatro brazos, típica de Gaudí.

El diseño interior (escaleras, techos, muebles...) está cuidado al detalle.

 

24. Sagrada Familia, Barcelona. Antoni Gaudí. Inaugurada en 2010.

En 1883 Gaudí se hizo cargo de esta construcción, que se había comenzado en estilo neogótico, y modificó completamente el proyecto. La obra continúa inacabada en la actualidad, se han finalizado las fachadas del Nacimiento y de la Pasión y siguen en construcción varias torres (de los Evangelistas, de Jesús).

El edificio se caracteriza por su verticalidad: la torre más elevada debe alcanzar los 170 metros de altura y está previsto que se finalice en 2026.

Gaudí quería recuperar la espiritualidad de las catedrales medievales. Por eso, la planta es de cruz latina, tiene cinco naves y cuenta con deambulatorio. Además, toda la obra tiene un profundo simbolismo religioso: las 12 torres más pequeñas son los apóstoles; las cuatro que siguen en altura, los evangelistas; la siguiente en elevación, la Virgen María; y la torre más alta simboliza a Jesucristo. Asimismo, las fachadas se decoran con esculturas que representan, al este, la infancia de Jesús, y al oeste, la Pasión.

El interior es un bosque de columnas y pilares que, a veces, están inclinados para contrarrestar las fuerzas verticales del edificio.

 

5. Del academicismo a la renovación escultórica

En la segunda mitad del siglo XIX coexistieron diferentes tendencias escultóricas, desde el estilo romántico de carácter dramático y de exagerados contrastes, que tuvo a François Rude como su mejor exponente con el relieve La Marsellesa, al estilo neoclásico severo o al Naturalismo. Fue un periodo de eclecticismo en el que se mezclaron distintas influencias.

 

5.1. Francia

Jean-Baptiste Carpeaux (1827-1875)

Escultor francés de estilo romántico que dominó durante el tercer cuarto del siglo XIX. Su exitosa carrera va unida a la decoración de los principales monumentos públicos del segundo imperio. Gran admirador del trabajo de Miguel Ángel, demostró su talento en obras de suave modelado y gran dinamismo. Renovó la escultura al rechazar el clasicismo vigente.

En 1863 el arquitecto Charles Garnier le encargó la alegoría de La danza para la fachada de la nueva Ópera de París, su obra más conocida. El conjunto se basa en un esquema circular de cinco jóvenes desnudas con rostros y miradas alegres que bailan alrededor de un genio alado que parece salirse del relieve.

Auguste Rodin (1840-1917)

Escultor francés y figura fundamental del arte del siglo XIX. Rodin liberó a la escultura del convencional academicismo y la dotó de expresión interior. Creó un estilo de gran plasticidad, como en El pensador, donde la acción de pensar se refleja en los músculos de la figura.

Rodin reflejó con toda su fuerza introspectiva y con un modelado de formas suaves y simplificadas todas las pasiones humanas, la belleza, el erotismo, el pesimismo, el horror, el amor, el intelecto. Así, en El beso transmite una intensa sensualidad, y una profunda desmoralización en el grupo de Los burgueses de Calais, que representa a un grupo de ciudadanos abatidos por su derrota ante los ingleses.

Muchas de sus obras dan aspecto de inacabadas. Algunas personas expertas destacan que, de esta forma, Rodin lograba incorporar juegos de luces a sus esculturas, por lo que lo catalogan de impresionista. Para otras, lo que Rodin buscaba era que el público completara la escultura y, por ello, enlazan al artista con el Simbolismo.

 

25. La danza. Jean-Baptiste Carpeaux. 1869. Museo de Orsay, París, Francia.

26. El beso. Auguste Rodin. 1898. Museo Rodin, París, Francia.

27. Los burgueses de Calais. Auguste Rodin. 1895. Museo Rodin, París, Francia.

 

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ESTUDIO DE OBRAS DE ARTE

 

Sakountala

1. Descripción

Representa un drama legendario hindú narrado por el poeta Kalidasa. Durante una cacería, el rey Dushyanta y la joven Sakountala se encuentran inesperadamente y se enamoran. Pero el rey tiene que partir, así que ofrece a la joven un anillo como prenda de su amor. Víctimas de un encantamiento, a Sakountala le roban el anillo y Dushyanta olvida a su prometida y la abandona. El hechizo se rompe cuando un pescador le entrega el anillo que ha descubierto dentro de un pez y el rey recuerda su amor por Sakountala. La escultura muestra el momento del reencuentro, cuando el joven arrodillado abraza a Sakountala e implora su perdón. Ella, de pie, se abandona en los brazos de su amado.

2. Análisis

Es una escultura exenta de bulto redondo con diversos puntos de vista. Muestra el cuerpo desnudo de cada joven con un estudio anatómico cuidado. Razón por la que la obra ha sido incluida dentro de la corriente naturalista. También, por el tema de la pasión amorosa, la crítica la ha relacionado con el Romanticismo y el Simbolismo.

La tensión interna de la obra es producida por el movimiento ascendente del joven, que se estira para alcanzar el cuerpo de la amada, mientras que Sakountala baja la cabeza y se deja caer sobre Dushyanta.

3. Comentario

En 1888 Claudel expuso la obra elaborada en yeso en el Salón de los Artistas Franceses con el título Sakountala, donde obtuvo una mención de honor. Años más tarde, en 1905, expuso simultáneamente la versión en mármol en el mismo salón y como El abandono en el Salón de Otoño.

Las diversas adaptaciones de la obra, elaboradas con distintos materiales, así como los cambios de título, muestran la trayectoria artística y personal de Claudel a lo largo del tiempo.

 

IMAGEN 30: Sakountala. El abandono o Vertumno y Pomona. Camille Claudel. 1905. Museo Camille Claudel, Nogent-sur-Seine, Francia.

 

EN PRIMERA PERSONA

Claudel, descomunal talento e incansable trabajo

Camille Claudel nació escultora. De pequeña ya jugaba a modelar los rostros de sus familiares con barro y continuó mostrando ese talento a lo largo de su vida. Dejó una obra de enorme calidad artística, no solo por su destreza técnica sino por su capacidad para esculpir las emociones.

Mientras trabajaba en su taller de París en la obra Sakountala, escribió a finales del año 1886 en una carta:

«Ahora estoy trabajando en mis dos figuras grandes más que de tamaño natural y tengo dos modelos al día: una mujer por la mañana, un hombre por la tarde. Puedes creer que estoy fatigada: trabajo regularmente 12 horas al día, de 7 de la mañana a 7 de la noche. Cuando regreso, es imposible sostenerme sobre mis piernas y me acuesto enseguida».

 

IMAGEN 31: Camille Claudel trabajando en Sakountala en su taller.

 

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La Libertad guiando al pueblo

TAL VEZ FALTA LA FICHA TÉCNICA

1. Descripción

Pintura al óleo sobre lienzo en la que la figura central es una alegoría de la libertad, representada por una mujer que lleva un fusil en una mano y la bandera de Francia en la otra. Ella es la que encabeza el levantamiento. Aparece como una figura clásica y va tocada con el gorro frigio, que simboliza la libertad, pues lo recibía la esclavitud liberada.

La acompañan personas de todo tipo: jóvenes y adultos, burgueses y obreros, soldados; todos luchan contra la tiranía de Carlos X. A la derecha de la mujer, el burgués con un arma entre las manos es un autorretrato del propio Delacroix.

La composición tiene forma de pirámide, cuyo vértice es la bandera francesa y la base son los cuerpos de los muertos en la lucha.

Todos los detalles están pensados para transmitir dinamismo y movimiento: los gestos son dramáticos, predominan las formas onduladas, hay constantes juegos de luces y sombras... Las figuras, en su carrera, se abalanzan sobre el público, que puede sentirse parte de los rebeldes.

2. Comentario

Representa el levantamiento del 27 de julio de 1830 en París contra el rey Carlos X, que había suprimido el Parlamento y restringido la libertad de prensa.

Puede que sea el primer cuadro político de la pintura contemporánea, pues es una defensa de la libertad y de la nación. De hecho, la obra se ha convertido en un icono de la libertad del pueblo.

 

PIES DE IMAGEN:

 

34. La balsa de la Medusa. Théodore Géricault. 1819. Museo del Louvre, París,

Francia.

35. La Libertad guiando al pueblo. Eugène Delacroix. 1830. Museo del Louvre, París, Francia.

 

ESTUDIO DE LAS DIAGONALES Y TRIANGULOS EN AMBOS CUADROS LAS LINEAS DE FUGA

 

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6.2. La pintura realista

El movimiento realista nació en Francia hacia 1840, en oposición a los excesos del Romanticismo, y ante los cambios sufridos en Europa por la Revolución industrial, el consiguiente capitalismo y la explotación obrera. Se fundamenta en la representación objetiva de la realidad, sin idealismos, con fuerte crítica social. Los temas populares ocupan un lugar destacado por su autenticidad, al igual que los pintados al aire libre, aunque técnicamente esta pintura apenas aporta novedades. El Realismo se sirve de la fotografía para captar las apariencias de la realidad.

 

6.2.1. La Escuela de Barbizon

Fue un grupo de artistas en contra del academicismo y el estilo romántico que se instalaron en esa población boscosa, cercana a Fontainebleau, en busca de la naturaleza, convertida ahora en la gran protagonista de sus cuadros. La pintura de paisaje al aire libre, sin artificios, será un precedente del Impresionismo.

 

J. B. Camille Corot (1796-1875)

Paisajista francés que se inició en el Neoclasicismo, y más tarde se dedicó a estudios directamente del natural. De este contacto con el paisaje al aire libre nacen sus innovaciones técnicas, basadas en las gradaciones de tonos según la luz y la distancia. El uso de una luz suave, gris y difusa fue seguido por pintores jóvenes que le vieron como el precursor de un nuevo lenguaje pictórico. En su obra recoge escenas de gran lirismo y sencillez clásica, ya reales o, en su última época, oníricas, teniendo como protagonista a la luz y captando la atmósfera a través de manchas de color empastadas.

 

Gustave Courbet (1819-1877)

Máximo representante del Realismo, fue un personaje revolucionario y provocador. La temática de su obra gira en torno a la vida de la gente común, clase obrera y campesinado, con un carácter político y social. Aporta sin artificios una nueva visión más realista sobre lo cotidiano, como si fuera una crónica visual. Su obra es sobria, con predominio de tonos oscuros sin grandes contrastes, con extensas pinceladas y gruesos empastes, de gran influencia en los impresionistas.

Destacan lienzos como El taller, Los picapedreros, El estudio del pintor y El entierro en Ornans.

 

Jean-François Millet (1814-1875)

Pintor realista francés, excelente retratista y dibujante, y uno de los primeros en integrar la temática campesina en el género del paisaje. Su amor a la naturaleza le sirvió para plasmar las rutinas laborales del campesinado francés y la dureza de sus tareas reflejadas con serenidad en una atmósfera de espiritualidad. El campesinado está representado con nobleza y dignidad, como personas que con su trabajo contribuyen a mejorar la sociedad. Entre sus obras destaca El ángelus.

 

40. La catedral de Chartres. Camille Corot. 1830. Museo del Louvre, París, Francia.

Óleo sobre lienzo en el que la materia casi se diluye en contacto con la atmósfera. Los perfiles de la catedral desaparecen por efecto de la luz y la lejanía. Los sillares de piedra blanca del primer término relucen bajo el sol y se transforman en manchas de pintura.

 

El entierro en Ornans

1. Ficha técnica

Autor: Gustave Courbet.

Cronología: 1850.

Localización: Museo de Orsay, París, Francia.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

2. Descripción

Es una instantánea de las costumbres del mundo rural. Courbet plasma con realismo diferentes personajes de la burguesía rural francesa. El cuadro es de enormes dimensiones; por ello, el tamaño real de las figuras da una mayor sensación de que estamos ante personas de carne y hueso.

3. Análisis

El color negro de los trajes de la mayoría de las personas asistentes domina el cuadro. Solo destacan algunos detalles de color: el blanco del perro y de algunas vestiduras, y el rojo de los maceros. Los personajes se representan sin idealización: sus rostros carecen de belleza, las ropas son vulgares... Algunas personas del pueblo le sirvieron de modelo. Ese realismo se percibe también en las actitudes: no son solemnes, e incluso muchos personajes muestran falta de atención. El entierro es, para gran parte del grupo, una rutina más.

La cruz domina la composición, destaca sobre la horizontalidad del paisaje, y las figuras se disponen sin orden ni jerarquía.

4. Comentario

Este fue el primer lienzo monumental que realizó el artista. Para él constituyó una especie de manifiesto de lo que debía ser la pintura. El cuadro no transmite ningún juicio moral, no defiende ninguna idea o posición.

El tema que representa el cuadro está basado en hechos reales, un entierro en la provincia natal del pintor, Ornans. Courbet se limita a trasladar al lienzo la realidad tal cual es; actúa como un cronista de un acontecimiento, aunque sea trivial. Esto no quiere decir que no fuera un artista comprometido; al contrario, el realismo era una forma de manifestar su repulsa a las injusticias de su tiempo.

Es muy probable que se inspirara en los retratos en grupo de la pintura holandesa y española del Barroco por el uso de los negros. El cuadro no gustó en su momento, pues se consideró que era desagradable y que el tema, un vulgar entierro, no resultaba adecuado para una pintura, y menos para una de esas dimensiones.

 

ESTUDIO DE OBRAS DE ARTE

El ángelus

1. Ficha técnica

Autor: Jean-François Millet.

Cronología: 1859.

Localización: Museo de Orsay, París, Francia.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

2. Descripción y análisis

La pareja protagonista está sola, en primer plano. Destaca de pie, parada en medio de un inmenso paisaje llano, por lo que adquiere gran monumentalidad. Los rostros casi no se ven, no son figuras concretas, sino representaciones estereotipadas del campesinado. Las actitudes, de recogimiento, transmiten dignidad y un profundo sentimiento. Junto a la pareja, hay una cesta con patatas, una horquilla y una carretilla, que han dejado en el suelo para rezar. Estas herramientas de trabajo, así como las vestimentas de las figuras y el paisaje, se plasman de forma realista.

3. Comentario

Millet fue el primer pintor que se interesó por representar el mundo campesino.

El tema de esta obra, a pesar del título, no es exactamente religioso, se trata de una pareja dedicada a la agricultura que interrumpe sus labores para rezar el ángelus. Millet, que no era practicante, no pretendía exaltar el hecho del rezo. Su único interés se centra en captar un momento cotidiano y rutinario de la vida campesina, que él recordaba de su infancia.

El éxito de esta obra ha sido muy notable a lo largo de la historia, de forma que otros pintores, por ejemplo, Dalí, la han recreado y versionado.

 

«El ángelus es un cuadro que he realizado pensando en cómo, trabajando antaño en el campo, a mi abuelo no se le escapaba, cuando oía tocar la campana, hacer que nos detuviéramos en nuestra labor para rezar el ángelus para estos pobres muertos».

Jean-François Millet

 

 

 

 

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domingo, 10 de abril de 2011

17. El arte del siglo XX a partir de la Segunda Guerra Mundial. Historia del arte, Santillana, 2023

HISTORIA DEL ARTE, Santillana, 2023 

17. EL ARTE DEL SIGLO XX A PARTIR DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

 

1. Segunda mitad del siglo XX: el arte en una encrucijada

La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) supuso una división no solo en el transcurso del siglo XX, sino también en la historia de la humanidad. Las potencias mundiales se concienciaron de la necesidad de evitar de nuevo un conflicto bélico de tal magnitud: nace así la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Esto no impidió que se mantuviera un clima de tensión extrema en las décadas siguientes, durante la llamada Guerra Fría. Estados Unidos y la Unión Soviética concretaron una política de bloques con la cual trataban de extender su hegemonía sin recurrir al conflicto bélico. Hacia los años 80 se inició el acercamiento entre bloques, que culminó entre 1989, con la caída de los regímenes soviéticos de la Europa del Este y el derrumbe del Muro de Berlín, y 1991, con la disolución de la Unión Soviética. Paralelamente, los países europeos trataban de encontrar su lugar en el nuevo tablero geopolítico originado tras la guerra. Lo hicieron, desde 1992, como comunidad internacional, con la fundación de la Unión Europea.

La Segunda Guerra Mundial transformó la geopolítica, la sociedad, la cultura y el arte. La guerra, la barbarie del Holocausto y el lanzamiento de las bombas atómicas marcaron la consciencia colectiva mundial en esos años. ¿Cómo buscar la belleza, el placer estético, en el arte después del horror absoluto? Esta pregunta se instaló en las artes plásticas durante los años posteriores a la guerra. Los creadores respondieron desde sus propuestas artísticas: las diferentes corrientes optaron por la deshumanización, la desmaterialización y la evasión de la realidad. A partir de la difusión internacional del Movimiento Moderno, la arquitectura fue abandonando sus rigurosos preceptos en busca de una mayor adaptación al contexto.

El ascenso del nazismo, la guerra y las condiciones económicas y políticas posteriores causaron un éxodo masivo de artistas desde París, la gran capital del arte de vanguardia, a Nueva York. Así, las grandes novedades artísticas, especialmente desde los años 60, aparecieron en Estados Unidos.

 

DIMENSIÓN POLÍTICA DEL ARTE

Cuando gobierno y arte van de la mano

Los regímenes totalitarios hicieron uso de la arquitectura de raíces históricas y de la pintura y escultura figurativas tradicionales para difundir sus conceptos y vincularse con tradiciones culturales que les legitimasen.

El régimen fascista italiano, por ejemplo, trató de identificarse con el Imperio romano con piezas de aspecto clásico dotadas de cierto aire de modernidad, como algunas obras de Marino Marini, a la vez que su arquitectura mantuvo vínculos con el Movimiento Moderno, como se ve en los trabajos de Giuseppe Terragni.

El nazismo alemán también recurrió al modelo clásico para ensalzar la denominada raza aria: es paradigmático el documental Olympia (1938), de la cineasta Leni Riefenstahl, donde los atletas son captados como esculturas grecorromanas. El régimen de Hitler trató de cortar de forma clara y definitiva el desarrollo de la activa vanguardia alemana, considerándola «arte degenerado» y prohibiendo su realización.

En la Unión Soviética de Stalin se impuso como lenguaje oficial el denominado «realismo socialista». Formalmente ligado con los grandes maestros del realismo ruso del siglo XIX, a nivel temático se centra en la representación de las principales figuras políticas y científicas del país, y en ensalzar a las bases del Estado: las personas obreras y las campesinas. Destacan sus grandes monumentos públicos, como el Obrero y koljosiana.

 

2. Continuidad e innovación en arquitectura

Tras la Segunda Guerra Mundial, el Movimiento Moderno o Estilo Internacional siguió teniendo gran presencia en la arquitectura. Sus características formales se asimilaron como el lenguaje más común de la arquitectura, pues podían dar respuesta al contexto europeo de posguerra en un momento en que se precisaba reconstruir prácticamente todo el continente. Las formas geométricas, las superficies lisas y las motivaciones sociales que impulsaban esta tendencia posibilitaron su adaptación.

A la vez que el Estilo Internacional se institucionalizaba, surgían dos vías claras de renovación y cambio:

• Una corriente que seguía las directrices del movimiento, pero adaptándolo a su propio lenguaje y a cada situación. Van der Rohe, Wright o Le Corbusier plantearon proyectos en los que acomodaron o modificaron a su antojo los rasgos singulares del estilo para crear obras singulares.

• Otros artistas propugnan una superación de los principios del Estilo Internacional, sea a través de la búsqueda de la pureza formal, como los brutalistas y metabolistas, o buscando nuevos lenguajes, como la escuela estadounidense.

El Estilo Internacional fue la opción dominante a nivel mundial hasta la década de 1970, a partir de la cual fue superada por el High-tech, la arquitectura posmoderna y el Deconstructivismo.

Hacia mediados del siglo XX destacaron arquitectos como el finés Alvar Aalto (1898-1976), que incorporaba formas orgánicas y materiales locales (piedra, madera) que confieren personalidad y calidez a sus obras. (3)

 

2.1. La expansión del Estilo Internacional

Uno de los factores que explican la internacionalización del Movimiento Moderno es la movilidad de sus principales representantes. A partir de su contacto con escuelas de arquitectura de otros países, residencias en universidades extranjeras o la realización de proyectos por encargo de distintos Estados, difundieron las características del estilo.

A finales de los años treinta, algunos arquitectos alemanes se exiliaron a Estados Unidos huyendo del ascenso del nazismo en Alemania. Es el caso de Walter Gropius, fundador de la Bauhaus. Allí realizó algunos proyectos arquitectónicos, participando en el diseño del rascacielos de la Pan Am (1960-1963) de Nueva York, e impartió lecciones en la Escuela de Diseño de Harvard, lo que explica su influencia en la arquitectura estadounidense.

Mies van der Rohe también se instaló en Estados Unidos. Su principal aportación durante estos años fueron sus rascacielos, con fachadas totalmente acristaladas: construyó varios edificios en Chicago siguiendo este modelo, aunque el más conocido e influyente es el edificio Seagram.

Mientras tanto, Frank Lloyd Wright seguía desarrollando su carrera, aplicando la voluntad de experimentación y transformación que ya se advertía en la casa Kauffman. De estos años datan sus grandes encargos, a los que aplica una visión personal del Estilo Internacional, y en los que no renuncia a su denominado organicismo: se observa especialmente en el Museo Guggenheim de Nueva York.

 

EN PRIMERA PERSONA

Los Guggenheim, al rescate del arte

Peggy Guggenheim (1898-1979) fue una galerista de prestigio y una de las principales coleccionistas, mecenas y marchantes de arte contemporáneo del siglo XX. Sobrina de Solomon R. Guggenheim, creador de la Fundación Guggenheim, desde muy joven estuvo relacionada con el mundo del arte moderno.

En 1939, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Peggy compró numerosas obras de artistas contemporáneos que huyeron de París ante la amenaza nazi, y dos días antes de que los alemanes entraran en la capital francesa huyó al campo con las piezas.

Antes, intentó que el Museo del Louvre las escondiese en sus fondos, pero la institución decidió que no merecían ser protegidas por ser «demasiado modernas», a pesar de que muchos artistas eran de origen judío y sus obras eran consideradas por los nazis «arte degenerado», por lo que serían destruidas. Entre ellas se incluían obras de Picasso, Kandinsky, Klee, Gris, Mondrian, Miró, Magritte, Dalí, Giacometti, Brancusi o Duchamp.

Finalmente, en 1941, Peggy Guggenheim consiguió volver a Estados Unidos y llevarse todo el arte que había atesorado. Allí abrió una galería y se dedicó durante toda su vida a aumentar su colección.

El mercado artístico en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial estuvo marcado por las circunstancias históricas. La situación económica en la Europa de posguerra, un continente que se enfrentaba a una intensa reconstrucción, era pésima. Pero con el reflote de la economía, el mercado artístico se revitalizó, se recuperaron los encargos de particulares e instituciones, y la demanda de arte se extendió a todo el conjunto de la sociedad. A partir de entonces y en las siguientes décadas, los grandes coleccionistas, marchantes y galerías se concentraron en Estados Unidos, lo que motivó, en parte, el desplazamiento de la capital artística mundial a Nueva York.

 

2.2. La arquitectura High-tech

En la arquitectura de los años 1950 y 1960 surgieron distintas tendencias experimentales que destacaban el componente de progreso técnico incorporado a sus edificios: son el Brutalismo y el Metabolismo. En muchas ocasiones, sus audaces proyectos no llegaron a ponerse en práctica, pero en la década de 1970 apareció una nueva corriente que siguió su estela. Es la arquitectura High-tech (alta tecnología). Se caracteriza por la incorporación de tecnología, incluso de la industria naval y aeroespacial, a la arquitectura. Desde el punto de vista formal, sus valores son los que proporciona la aplicación de esta tecnología: no se trata de camuflar los novedosos procedimientos usados, sino de mostrarlos, constituyéndose en el principal componente estético de sus edificios.

El edificio inaugural de esta vía es el Centro Georges Pompidou de París, diseñado por los arquitectos Renzo Piano (1937) y Richard Rogers (1933-2021), dos de los principales representantes de la misma. Rogers también es autor de construcciones emblemáticas de la arquitectura High-tech, como el edificio Lloyd's de Londres o la Millennium Dome de Greenwich.

Norman Foster (1935) es uno de los arquitectos más prestigiosos del panorama actual, con obras como el Banco de Hong Kong y Shangai. Seguidor de esta corriente es el valenciano Santiago Calatrava (1951), quien no renuncia en sus obras a mezclar un tratamiento formal exquisito, casi escultórico, con la aplicación de la tecnología más novedosa.

 

ESPACIOS DE CULTURA Y ARTE

El innovador Centro Pompidou

Una de las iniciativas surgidas en París para intentar recuperar su papel de capital artística en los setenta fue la construcción de un museo de arte contemporáneo, el Centro Georges Pompidou (llamado así por el presidente francés que lo impulsó).

Para su realización se convocó un concurso, que ganó el proyecto de los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers. Estos diseñaron un espacio artístico absolutamente innovador por su revolucionaria arquitectura y por dar respuesta a la nueva forma de entender los museos que surgía en ese momento.

A partir de la década de 1970, los museos se conciben no solo como lugares de exposición y acumulación, sino también como centros interactivos que responden a nuevas funciones (actividades culturales, turismo, etc.), por lo que requieren de mayor adaptación arquitectónica.

Piano y Rogers crearon una estructura de seis pisos sin barreras arquitectónicas, con los accesos e instalaciones sobre las fachadas, totalmente flexible, para que los interiores puedan alojar cualquier tipo de muestra o actividad. En este edificio, la decoración es la propia construcción. En él los elementos constructivos están destacados en el exterior y constituyen en sí mismos un modo de ornamentación.

 

2.3. Del Neoformalismo a la arquitectura posmoderna

Otra de las corrientes que rechazaron las formas geométricas puras, desornamentadas e impersonales del Estilo Internacional o Movimiento Moderno fue la arquitectura neoformalista, que recuperaba el gusto por las estructuras simples y líneas puras. Se desarrolló a partir de los años sesenta y se considera que su principal exponente es el desaparecido World Trade Center de Nueva York.

La arquitectura posmoderna tomó el testigo del Neoformalismo a partir de los años 70. Se inspiraba en la arquitectura histórica, en la propia de las distintas culturas del pasado, sin restringirse a ninguna época concreta, incluso sin rechazar el Movimiento Moderno. Siguiendo el pensamiento contemporáneo y sus conceptos fundamentales, como los de disolución y deconstrucción, estos modelos no fueron seguidos por completo, ya que los arquitectos posmodernos combinaron múltiples referencias para crear sus obras.

Dos de sus principales representantes son el estadounidense Robert Venturi (1925-2018) y el italiano Aldo Rossi (1931-1997): con sus libros y escritos definen las bases del movimiento. El primero anunció la recuperación libre del pasado y la mezcla de referencias en la casa Vanna Venturi. Rossi se inspira no solo en la arquitectura del pasado, sino también en la pintura metafísica para su cementerio de San Cataldo, en Módena, Italia, iniciado en 1971.

Las ideas fundamentales de la posmodernidad se encuentran también apuntadas en una de las obras más representativas de la arquitectura del siglo XX, la Ópera de Sídney. Su diseñador, el danés Jørn Utzon (1918-2008), conocía la producción de Aalto y de Wright, y sus características se perciben en esta obra.

Destacan como importantes representantes del Posmodernismo, y como dos de los arquitectos españoles de mayor proyección contemporánea, Rafael Moneo (1937) y Ricardo Bofill (1939-2022).

De Moneo, cuya trayectoria se encuentra vinculada con el Racionalismo, destaca su vertiente como diseñador de espacios culturales como el Museo de Arte Romano de Mérida, así como la ampliación del Museo Nacional del Prado.

En obras como la Muralla Roja, Bofill no se inspira en los referentes habituales de esta tendencia, sino en los modelos constructivos mediterráneos.

 

2.4. Deconstructivismo

 

Otra de las reacciones contra la monotonía impuesta por la arquitectura del Estilo Internacional es el Deconstructivismo, surgido entre finales de los años 1980 y principios de 1990.

Los representantes de esta tendencia buscan configurar un nuevo lenguaje para la arquitectura contemporánea rompiendo con una de las características fundamentales de la tradición histórica, y en especial del Movimiento Moderno. Las distintas partes del edificio se separan, se analizan individualmente y cobran un protagonismo particular. Los diseños no ocultan las brechas y fisuras que aparecen entre las partes, pues se resaltan como un valor añadido.

Resultan construcciones complejas, dominadas por la asimetría, hasta tal punto que el resultado puede transmitir una sensación caótica. En gran medida, muchos proyectos de esta corriente han permanecido durante años como ideas irrealizables, como planteamientos utópicos, hasta que la incorporación de los más recientes avances técnicos a la arquitectura (nuevos materiales, uso de la informática) ha permitido su materialización.

Esta vía se mantiene aún como una de las vanguardias más punteras en la arquitectura actual. Entre sus representantes destacan Frank Gehry (1927) y Zaha Hadid.

 

Zaha Hadid (1950-2016)

Zaha Hadid está considerada una de las grandes renovadoras de la arquitectura actual. En 2004 fue reconocida con el prestigioso Premio Prizker, el principal galardón en el mundo de la arquitectura.

Nacida en 1950 en Bagdad, se formó en Reino Unido y abrió su primer estudio en Londres, en 1979. Sus proyectos de los años ochenta y noventa se caracterizan por el uso de composiciones diagonales, a base de formas geométricas afiladas con perfiles puntiagudos. A partir de los 2000 asumen mayor predominio las formas curvas, de aspecto fluido y orgánico. 

Una de sus obras más conocidas, el Centro Heydar Aliyev, corresponde a esta fase. Fue construido en homenaje a Aliyev, presidente del país e impulsor del proyecto.

El centro asume las funciones de museo, biblioteca y espacio de conferencias, con distintos auditorios. Para darles cabida, Hadid plantea un complejo de tres edificios, independientes pero conectados entre sí, integrándose en el paisaje natural como una monumental escultura. Los tres edificios (el más alto, de nueve pisos, se corresponde con las salas de exposición del museo) comparten un alzado similar, a base de perfiles ondulantes que les otorgan unidad y una apariencia de dinamismo orgánico. Se conforman a base de paneles de hormigón y fibra de vidrio, que combinan distintas formas cuadrangulares para adaptarse a las curvas del exterior. Los accesos al interior se practican a través de los espacios vacíos correspondientes a los pliegues, que se cierran con fachadas completamente acristaladas.

 

OBRAS

 

1. Obrero y koljosiana. Vera Mújina. 1937. Centro Panruso de Exposiciones, Moscú, Rusia.

Escultura creada para la Exposición Internacional de París de 1937.

2. Casa del Fascio. Como, Italia. Giuseppe Terragni. 1936.

Combina un sentido de la monumentalidad clásico con un vocabulario arquitectónico propio del Movimiento Moderno.

3. Finlandia Hall, Helsinki, Finlandia. Alvar Aalto. 1971.

4. Edificio Seagram. Nueva York, Estados Unidos. Mies van der Rohe. 1958.

El calculado geometrismo, la utilización de los materiales y la atención al detalle y al efecto final hacen del edificio Seagram un modelo a seguir en la construcción de rascacielos. Numerosos arquitectos han tratado de imitar su aparente sencillez y aplicar recursos como la fachada de vidrio, aunque pocos lo han logrado de forma tan magistral.

5. Exterior del edificio del Museo Guggenheim.

6. Interior del edificio del Museo Guggenheim.

7. Peggy Guggenheim con una escultura de Calder, Londres, 1964.

8. Edificio HSBC, Hong Kong. Norman Foster. 1985.

En la estructura exterior se perciben los soportes sobre los que se levanta y, en los laterales, las ménsulas que sustentan los pisos.

9. Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia. Santiago Calatrava. 2002.

Este complejo de edificios se ha convertido en el símbolo de la Valencia moderna. Se sitúa junto al viejo cauce del Turia, en una zona de la ciudad que se deseaba rehabilitar. Está compuesto por cuatro elementos: el Hemisfèric (un cine IMAX y un planetario), el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, el Palacio de las Artes Reina Sofía y el Oceanogràfic (un acuario). Todos ellos llaman la atención por su estética escultórica y su sensación de movimiento y ligereza. El blanco del hormigón armado y el cristal contrastan con el azul del cielo y el agua de los numerosos estanques del recinto, en los que los edificios se reflejan, creando hermosos juegos visuales.

10. Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, París, Francia, Renzo Pianoy Richard Rogers, 1977

11. Torres Gemelas del World Trade Center, Nueva York, Estados Unidos. Minoru Yamasaki. 1973.

12. Casa Vanna Venturi, Filadelfia, Estados Unidos. Robert Venturi. 1964.

13. Museo Nacional de Arte Romano, Mérida, Badajoz. Rafel Moneo. 1985.

14. La Muralla Roja, Calpe, Alicante. Ricardo Bofill. 1973.

Ricardo Bofill levantó este conjunto residencial utópico y experimental en Calpe. Es una obra singular en la que confluyen maravillosamente la luz, el color y la geometría. Sus patios y almenas teñidos de rosa, con influencia de la casbah árabe, siguen siendo hoy uno de los hitos de la modernidad arquitectónica española del momento.

15. Ópera de Sídney, Sídney, Australia. Jørn Utzon. 1973. Arriba:vista exterior. Abajo:plano del edificio.

16. Exterior (arriba) e interior (abajo) del Centro Heydar Aliyev, Bakú, Azerbayán. Zaha Hadid. 2012.

Centro Heydar Aliyev

Levantado sobre una suave colina, este singular complejo, símbolo de la independencia y, a su vez, de los tiempos de renovación del nuevo país, personifica, con una interpretación contemporánea, la sensibilidad y la diversidad cultural de la nación.

Para ello, su revestimiento, al igual que el resto de instalaciones, es de un blanco impoluto, el color de la independencia nacional. 

El Centro Heydar Aliyev se ha convertido en el punto de referencia del Bakú moderno por su diseño innovador y de vanguardia, su selección de materiales y su compleja ingeniería estructural espacial, de dos capas, que oculta la estructura y que, a su vez, crea espacios libres de columnas absorbiendo los elementos estructurales verticales en las paredes, lo que da como resultado un edificio que, por su aparente inmaterialidad, parece suspendido en el espacio.

17. Edificio del Museo Guggenheim, Bilbao, Frank Gehry, 1997

18. Interior del Museo Guggenheim

 

ESTUDIO DE OBRAS DE ARTE

Museo Guggenheim

1. Ficha técnica

Autor: Frank Lloyd Wright.

Cronología: 1959.

Localización: Nueva York, Estados Unidos.

2. Descripción y análisis

Construido completamente en hormigón armado, su forma se inspira en elementos naturales, como la concha espiral de los nautilos, y en edificios históricos, como los zigurats.

El cuerpo principal del edificio, la sala de exposiciones, presenta una planta circular, y exteriormente toma la forma de un cilindro (o de un cono truncado invertido) compuesto por distintas bandas superpuestas. Rompe con la monotonía poligonal del entorno y, por su forma y su llamativo color blanco, se convierte en un hito urbano indiscutible.

El interior se compone de un gran espacio circular central, completamente vacío, cubierto por una enorme claraboya que proporciona una potente iluminación. Por su perímetro discurre una rampa helicoidal continua, que traza seis vueltas: los laterales interiores quedan abiertos hacia el centro del edificio, mientras los exteriores constituyen el espacio para la exposición de las obras.

El edificio está planteado para que el visitante comience su visita por la parte superior. Accede a esta por el núcleo de ascensores y escaleras dispuesto a un lado de la sala, e inicia un descenso sin interrupciones, siguiendo el suave curso de la rampa, mientras admira las piezas de la colección.

3. Comentario

Wright planteó un museo para instalar parte de la colección de arte contemporáneo del magnate y mecenas Solomon R. Guggenheim. Pero el arquitecto no se limitó a diseñar un contenedor para las obras, sino que creó una obra que se constituye en otra pieza emblemática más de la colección, a la manera de una gran escultura urbana. Además, su propuesta de sala de exposiciones que permite un paseo continuo promueve una nueva concepción de la arquitectura del museo, donde prima la relación del espectador con las obras y con el espacio.

 

ESTUDIO DE OBRAS DE ARTE

Ópera de Sídney

1. Descripción

El conjunto se compone de distintas plataformas superpuestas sobre las que se levantan dos edificios principales, de igual aspecto, con alzados muy parecidos y dimensiones similares. Estos se componen de una serie de piezas de hormigón, los denominados cascarones, con aspecto de segmentos triangulares de bóveda. Se ordenan de forma gradual, encajados unos en otros, para definir un perfil escalonado. En el primer estadio del proyecto estos casquetes presentaban un aspecto más próximo a la forma de las conchas marinas, pero se fueron transformando con el avance de la obra. También han sido comparados con las velas de un velero hinchadas por el viento. En todo caso, su forma y disposición dotan el edificio de una apariencia dinámica. Todo el exterior de estas piezas está recubierto por una película de azulejos, que mantienen su color blanco brillante.

2. Análisis

Situado en una península que domina la bahía de Sídney, la originalidad de su alzado lo convierte en uno de los edificios más singulares del siglo XX.

Los edificios gemelos principales contienen los dos espacios esenciales del complejo, el Teatro de la Ópera y la Sala de Conciertos, alojados en su centro. Los de dimensiones más reducidas, y los edificios anexos albergan instalaciones auxiliares y otras salas de audiciones de menor aforo.

3. Comentario

El proyecto de Utzon ganó en 1957 el concurso para la construcción de un gran auditorio en Sídney. Se buscaba un edificio singular, que se convirtiese en símbolo de la ciudad: como tal, debía tratarse de una construcción audaz e innovadora. De hecho, la obra de los casquetes se vio complicada por lo atrevido de las formas, y se hubo de recurrir a soluciones informáticas para asegurar su realización. Complicaciones como esta retrasaron el proyecto y aumentaron sus costes, complicando las relaciones entre el arquitecto y los promotores. Finalmente, Utzon abandonó el proyecto en 1960, aunque se completó según sus ideas.

 

ESTUDIO DE OBRAS DE ARTE

Museo Guggenheim en Bilbao

1. Descripción y análisis

El edificio se sitúa junto a la ría del Nervión, en el centro del entramado urbano de la ciudad; ocupa parte de una parcela mayor, también utilizada para la exposición de obras al aire libre. Se compone de distintos volúmenes, distribuidos radialmente en torno a un gran atrio central. En apariencia, se agrupan de forma desordenada, como piezas diferentes sin conexión entre ellas. Se distingue entre los cuerpos cuadrangulares, de perfiles rectos, construidos de piedra caliza, y los de trazos curvos y orgánicos de apariencia dinámica, revestidos con planchas de titanio. Las conexiones entre las distintas partes del edificio se cubren con retículas de vidrio.

Esta distribución se traduce en un alzado escalonado irregular, dominado por el volumen central, más alto, correspondiente al atrio. Gehry quiso recrear una silueta que enlazase con el pasado histórico de la ubicación del museo: remite al entorno portuario e industrial, con los perfiles que recuerdan a barcos, peces y fábricas.

En el interior, el museo cuenta con numerosas salas que se distribuyen en torno al atrio principal. Este ocupa todo el volumen que se trasdosa en el exterior: es un gran silo que asciende escalonadamente hasta la cubierta, abierta al exterior con un gran lucernario que le proporciona iluminación cenital.

2. Comentario

La particular morfología del edificio, con sus atrevidos muros ondulados, complicaba en gran medida el proceso de construcción, por lo que Gehry recurrió a programas informáticos para el diseño de la estructura. Todos los muros y techos exteriores cuentan con una retícula interior de barras metálicas para asegurar su estabilidad y posibilitar su edificación.

El museo es una filial del Guggenheim de Nueva York y expone obras de la colección formada por Solomon R. Guggenheim. Su construcción se planteó como un intento de revitalizar un barrio deprimido de Bilbao. El museo se convirtió pronto en un hito de la ciudad, tanto por sus fondos como, en especial, por el edificio que los alberga: desde su construcción atrae a multitud de visitantes, lo cual da una nueva proyección a la antigua zona industrial.

 FALTAN DE LA PÁGINA A 470-483

 

viernes, 1 de abril de 2011