lunes, 7 de mayo de 2018

Marcos

De como se levantaron las hermandades contra los caballeros y señores en el reino de Galicia, y de las acciones que hicieron contra ellos [contra los caballeros y señores], y de las fortalezas que derribaron [las hermandades].

En el año del Señor 1468, se levantaron Fernando Pérez de Andrade, Gómez Pérez de las Mariñas, Pedro Pardo [de Cela], y Sancho de Lanzones, y otros caballeros de Galicia, contra Alonso de Lanzones, y le derribaron el castillo de Serante, fueron sobre la villa y castillo de las Mestas, donde estaba su mujer [de Alonso de Lanzones], y les hicieron gastar todas las vituallas, hasta que comieron noventa cueros de bueyes que tenían secos. Se rindieron por hambre, y [los asaltantes] lo derribaron todo por el suelo, le derribaron el castillo de Ortigueira.

Este Alonso de Lanzones se fue en esta ocasión al rey don Enrique IV, y trajo provisiones [órdenes escritas] del rey, para hacer hermandades en todo el reino de Galicia, tanto de labradores como de hidalgos, contra todos los caballeros y señores de Galicia, de tal manera, que no quedaron con ellos [los caballeros y señores] servidores que los sirvieran. [Las hermandades] los echaron de todas sus tierras y heredamientos [feudos], no dejándoles ni un solo vasallo o renta, les derribaron a todos sus fortalezas, teniéndolos asediados, disparándoles con grandes trabucos [cañones] y otras armas. Siendo capitán y gobernador de estas hermandades este Alonso de Lanzones, que cada vez que hacía algo de lo que se ha dicho, se juntaban con él setenta hidalgos y labradores. Las casas y fortalezas que derribaron son estas:

En primer lugar derribaron el castillo de Ribadeo, que era del conde de Ribadeo, y el castillo de Espiñeira, que era suyo también. Derribaron el castillo de Miraneti, y el castillo de la Cueva, y de Ullamayor, que eran de Pedro Pardo [de Cela], cerca de Viveiro. Derribaron el castillo de Santa Marta, que era de don Bernaldino, hijo del conde de Santa Marta, y mataron los villanos a la condesa su mujer. Derribaron los castillos de Meda, y de Albuchen, y el de las Puertas, y el de Valderas, y el de Campanes, y el de Sarria, y el de Monforte, que eran del conde de Lemos. Derribaron los castillos de Marco, y el del puente del Umia y el del Ferrol, y el de Villalba, y la casa de Andrade, que eran de Fernán Pérez de Andrade. Derribaron la casa y la fortaleza de Aviñon, que era de Ruy Pérez Andrade, hermano de Fernán Pérez de Andrade.

Derribaron el castillo de Castroverde, que era de Sancho de Ulloa. Derribaron el castillo del Brosno, que era de Gómez Pérez de las Mariñas. Derribaron el castillo de Fonceras, que eran de Lope Sánchez de Ulloa. Derribaron el castillo de Castromocho, que era del yerno de Pedro Pardo [de Cela]. Derribaron el castillo de Ríomayor, y la fortaleza del puente del río Miño, que era de Luis de Acevedo. Derribaron la fortaleza y casa de la Roca del arzobispo de Santiago, que la tenía el hijo de Rodrigo de Moscoso, no la pudiendo tomar, le derribaron la casa de Altamira. Derribaron el castillo de la ciudad de Lugo, y todas las casas de los hidalgos que moraban en ellas, y no dejaron una [en pie]. Rodearon a la madre de este Rodrigo de Moscoso en el castillo de Almansa, y no pudiendo tomarla, le d ERROR

Derribaron el castillo de Otero del Rey, que era del conde de Benavente. Derribaron el castillo de Portomarín, del arcediano de Santiago. Tomaron el castillo de Coruña, por combate, y no lo quisieron derribar, dándoselo a un escudero para que lo guardase, que lo tuviese por ellos. Derribaron todas las casas de los hidalgos que andaban con ellos, que fue la causa de la destrucción de estas hermandades. El conde de Lemos combatió contra estas hermandades en Monforte, y los venció, y mató a cuatrocientos o más de ellos, y lo rodearon después en Ponferrada, y se defendió de ellos porque era una villa fuerte, y porque se le unieron muchos caballeros y escuderos que estaban desterrados de sus tierras, y además, le ayudó el conde Álvaro de Trastamara. Mataron los del arzobispo de Santiago en una pelea, dentro de la ciudad, a Bernaldino de Sotomayor, hijo de Rodrigo Sánchez de Moscoso, y de doña Mencía de Sotomayor, con una saeta. Y después que mataron los villanos de Ribadavia a la condesa de Santa Marta, su señora, de cruda muerte, haciéndola pedazos, vino don Bernaldino, su antenado, contra ellos y mató a muchos de ellos, y los desbarató. Durando estas cosas e fechos en Galicia, como se ha dicho, y otros muchos por tiempo de tres años, poco más o menos, pues al parecer [según piensan] las gentes, Nuestro Señor quiso herir con su disciplina a estos caballeros de Galicia, y pagado de ellos con piedad, y viendo las demasiadas crueldades de los villanos, y su gran desobediencia con sus señores naturles, y además contra los hidalgos que los ayudaban acatando la antigua enemistad que fue y seguirá siendo entre hidalgos y villanos, juntándose con los dichos señores, dieron con los dichos villanos en el suelo, haciéndoles pagar todos los daños, y haciéndoles reconstruir todas las dichas fortalezas mejores que antes, y así están ahora, como cosa sin cimiento, que sin mayor no pueden durar mucho, y




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