sábado, 30 de abril de 2011

1. EL ARTE, UN INSTRUMENTO DE COMUNICACIÓN. Santillana, 2023

1. EL ARTE, UN INSTRUMENTO DE COMUNICACIÓN

 

1. La consideración del arte

Definir qué es el arte no es fácil. Porque, si hoy en día consideramos como artísticas obras tan dispares como las producidas por nuestros antepasados del Paleolítico o las creadas en el siglo XX por el Expresionismo abstracto, ¿cuál es el hilo conductor que nos permite relacionarlas? ¿Debemos tener en cuenta la intención creativa o el resultado?

Las pinturas rupestres, por ejemplo, se suelen interpretar como una manifestación ritual y mágica que tiene como fin propiciar la caza. Ahí podría estar el origen del arte, en ese primer lenguaje gráfico que el ser humano practicó con la intención de comunicar un mensaje, ya sea al entorno que le rodea, a una fuerza sobrenatural o a sus congéneres. 

Una necesidad parecida llevó a los polinesios de la cultura rapa nui a tallar enormes esculturas en piedra por toda la isla que habitaban, como representación de sus antepasados difuntos y para que ejerciesen su protección sobre sus descendientes.

A mediados del siglo pasado, el artista estadounidense Jackson Pollock sintió la necesidad de romper con el cuadro a través de la técnica del dripping. El artista corría con un recipiente de pintura de un lado para otro sobre un lienzo puesto en el suelo, de tal forma que las gotas de pintura caían sobre el soporte sin un diseño previo. ¿Qué quería demostrar con ello? Deseaba romper con el inmovilismo artístico y abrir un nuevo camino experimental, en el que el soporte resulta pequeño, se utilizan nuevas técnicas y materiales, y queda en entredicho el papel que hasta entonces había desarrollado el artista al enfrentarse a su obra.

La respuesta en todos los casos mencionados ha sido la misma, a pesar de quedar separados por miles de años: el arte tiene la voluntad de expresarse y transcender.

Por ello, se puede afirmar que el arte, más allá de las convenciones económicas, políticas, religiosas y culturales que cada sociedad establece, es el producto del espíritu, de la inteligencia y de la destreza humanos puestos al servicio de la colectividad. Se trata de un instrumento primario de comunicación y expresión, y por ello dispone de sus propios signos y códigos dependiendo de su función.

 

1. Estatuas moáis, Isla de Pascua, Chile. 1600 a.C.-700 d.C.

2. Jackson Pollock trabajando en una de sus pinturas,1950.

 

1.1. ¿En qué consiste la obra artística?

La obra de arte es una manifestación del espíritu humano que se plasma mediante técnicas plásticas. Por ello, dependiendo del procedimiento y la técnica con que se ejecute y de la finalidad que tenga, produce distintos efectos a quien la contempla. Si observamos obras de arte de diversos periodos, se advierten rasgos comunes entre ellas y también importantes diferencias. Surge así el concepto de estilo, gracias al cual se agrupan las creaciones artísticas según su homogeneidad y se clasifican de forma diversa (por escuelas, países o periodos), teniendo en cuenta su evolución dentro de un contexto cultural. Para facilitar su estudio, los especialistas han distinguido diversas etapas a lo largo de la historia del arte.

Historiadores e historiadoras del arte han dado preferencia en sus estudios a las artes espaciales, es decir, aquellas que ocupan un espacio, que son tangibles. Estas se agrupan tradicionalmente en artes mayores y artes decorativas, aunque esta división es muy discutida. Fuera de esta clasificación quedarían las artes populares, es decir, la fotografía, el cine y otras manifestaciones contemporáneas, algunas de ellas relacionadas con las nuevas tecnologías.

 

1.2. ¿Para qué sirve el arte?

La obra de arte es un medio por el que acercarnos a la cultura a la que pertenece, ya que la actividad espiritual humana tiene su reflejo en la obra artística. Además, el conocimiento y la valoración del lenguaje artístico contribuyen a la formación estética de la persona que contempla la obra y ayuda a enriquecer su personalidad.

Entre las diversas funciones del arte a lo largo del tiempo han estado, por ejemplo, ayudar a la exaltación o divinización de algunos monarcas o ser un instrumento para instruir al pueblo y hacerle inteligibles determinados mensajes. Desde el siglo XIX, con la Revolución Industrial y el desarrollo del capitalismo, la obra de arte se convirtió en una mercancía en manos de intermediarios, marchantes, casas de subastas... lo que conllevó un distanciamiento entre el creador y el cliente. Hoy, la función de la obra artística obedece también a criterios especulativos, como la inversión o afianzar el prestigio del coleccionista.

 

PUNTOS DE VISTA

¿Una cama convertida en obra de arte?

Esto es lo que cabría preguntarnos ante Mi cama, realizada por la artista británica Tracey Emin, expuesta por primera vez en la Tate Modern en 1998. La instalación muestra parte de un dormitorio desaliñado, con una cama deshecha y sucia, rodeada de diversos objetos y basura. Según la autora, es producto de una depresión sufrida por una ruptura sentimental.

Desde el primer momento, esta obra acaparó gran atención mediática y en la actualidad continúa rodeada de polémica. Sus defensores ven en ella un acto transgresor de la artista, una representación honesta de sí misma que llama a la reflexión sobre las enfermedades mentales. Por contra, la obra también es muy criticada por su falta de técnica, complejidad o gusto estético. En 2014, fue adquirida en una subasta por un coleccionista por 4,3 millones de dólares y la ha cedido durante varios años al museo londinense.

 

Clasificación de las artes

Artes mayores:

- Arquitectura

- Escultura

- Pintura

Artes decorativas:

- Subordinadas a la arquitectura: mosaico, vidriera, azulejería, yesería...

- Exentas: miniatura, cerámica, grabado, textiles...

Artes populares:

- Fotografía, cine, cómic, videoarte, arte digital...

Artes no plásticas:

- Música, danza, literatura, retórica...

 

2. El arte de edificar

La arquitectura, el gran arte en tres dimensiones, se anticipó a las demás disciplinas artísticas desde el Neolítico, cuando se construyeron los primeros asentamientos urbanos. Por eso, de ella han dependido generalmente la pintura y la escultura, además de otras artes decorativas. De esta manera, la arquitectura se convirtió en un campo de experimentación constante que influyó en la evolución del arte.

 

2.1. Los materiales y la fábrica

En las primeras construcciones se utilizaron materiales naturales como la madera y el adobe, más tarde se usaron materiales más duraderos, como el ladrillo, la piedra, el yeso, la cal, la arena... Según la zona geográfica, unas culturas se inclinaron por unos materiales u otros.

Por ejemplo, las civilizaciones asentadas a lo largo de los ríos Tigris y Éufrates –en Oriente Próximo-, desde el 3000 a. C., emplearon masivamente el ladrillo, lo que les permitió desarrollar la bóveda y nuevos tipos de muros. Además, para proteger los paramentos de las inclemencias climáticas, cubrieron el ladrillo con una capa vidriada que a su vez los decoraba.

En el antiguo Egipto ya se explotaron las ricas canteras de piedra caliza, granito o diorita, piedras con las que se levantaron grandiosas pirámides y sobrecogedores templos. Sabemos que la piedra se utilizó para construir en la Edad Antigua de forma simultánea en lugares tan distantes como Europa, América y Oriente.

Desde la época griega a la neoclásica se han utilizado esos materiales, junto con otros más preciados como el mármol, lo que ha permitido aportar nuevas soluciones constructivas, ornamentales y espaciales. Hasta que, con la aparición de la sociedad industrial, se introdujeron otros materiales, como el hierro, el acero y el aluminio, lo cual aportó un giro tanto a las técnicas de edificación como a la estética.

 

Información añadida

5. Complejo palatino de Angkor Wat, Camboya. Siglo XII.

 

(Esto es una actividad pero aún así lo he copiado por si acaso)

6. Representación de la planta y el alzado de un edificio.

Planta: Dibujo en el que se recoge la forma de un edificio vista desde arriba.

Alzado: Corte en vertical de un edificio.

 

7. Algunos tipos de muros.

Ciclópeo

Isódomo

A soga y tizón

Almohadillado

Mampostería

 

2.2. Elementos arquitectónicos

Los elementos de la arquitectura se pueden clasificar en dos tipos: los que tienen función sustentante y los que son sustentados.

 

Elementos sustentantes

Soportan el peso de la cubierta, pero también la de dar sentido al espacio construido. Se pueden clasificar en tres:

El muro tiene la función de aislar y de soportar la techumbre. Los muros están hechos de diversos materiales (adobe, ladrillo, piedra...), que pueden combinarse entre sí. Los materiales suelen unirse con conglomerantes que aportan a los paramentos consistencia y aislamiento. Los muros se pueden decorar, una vez terminados, con pinturas, relieves, azulejos... Dependiendo del tamaño del muro y del peso sustentado se utilizan contrafuertes que contengan la presión lateral y eviten su derrumbe.

La columna sustenta el entablamento y comparte con el muro la carga de la cubierta. Suele estar compuesta por tres partes: basa, fuste y capitel. Se realiza en ladrillo o piedra. El diseño varía según la época y el lugar.

El pilar es una columna de base cuadrangular que cuando aparece adosada al muro recibe el nombre de pilastra.

 

Elementos sustentados

Son los elementos que descansan sobre los muros, las columnas, los pilares y las pilastras.

Hay fundamentalmente dos tipos:

El entablamento es el conjunto de formas y molduras sustentadas en la arquitectura adintelada. Tiene tres partes: arquitrabe, friso y cornisa.

El arco es un elemento curvo que soporta y desvía lateralmente los empujes de la cubierta abovedada. También se utiliza para aligerar los muros. En un arco se distinguen el intradós (interior) y el extradós (exterior). Las piezas del arco se llaman dovelas, y la que se encuentra en el centro se llama clave. La línea de imposta es la que marca el arranque del arco. La luz y la flecha de un arco son la anchura y la altura del mismo, respectivamente.

 

Partes de un arco

Dovela

Extradós

Imposta

Clave

Flecha

Luz

Intradós

DIBUJO DE UN ARCO CON LOS NOMBRES DE LAS PARTES

EJMPLO DE PILAR, COLUMNA Y PILASTRA

 

2.3. Los sistemas de cubierta

La cubierta es la techumbre de un edificio y puede ser de varios tipos:

Arquitectura adintelada o arquitrabada. Utiliza cubiertas planas y a doble vertiente o a dos aguas.

Arquitectura abovedada. Las bóvedas tienen forma curva y se apoyan en los arcos. Según su complejidad y el tipo de arco utilizado, hay distintos tipos de bóvedas: de cañón, de arista o de crucería.

Las cúpulas sobre un espacio cuadrado, poligonal, circular o elíptico. Puede ser una cubierta en forma semiesférica o de media naranja, rematada o no por una abertura o linterna.

 

A partir del siglo XIX, los nuevos materiales (hierro, acero y hormigón) permitieron que el edificio se sustentara en un «esqueleto interno», los muros perdieron parte de su función sustentante y pudieron ser sustituidos por materiales frágiles, como el cristal, e incluso desaparecer.

 

(Imágenes) 10. Algunos tipos de arcos.

Medio punto: Arco semicircular.

Apuntado: Dos partes de una curva se cruzan en la clave.

Herradura: La curva del arco sobrepasa los 45°.

Peraltado: Se prolonga en altura.

Carpanel: Arco rebajado.

Conopial: Muy rebajado y con una escotadura en el centro de la clave.

 

(Imágenes) 11. Tipos de bóvedas.

De cañón: Se forma con arcos de medio punto.

De arista: Se forma al cruzarse dos bóvedas de cañón perpendicularmente.

De crucería: Se forma al cruzarse arcos ojivales.

 

(Imágenes) 12. Tipos de cubierta.

Plana

A doble vertiente

Abovedada

 

13. Elementos de una cúpula.

(Imagen) 

Casquete

Linterna 

Tambor

 

3. La pintura y sus modalidades

El arte de la pintura evoluciona continuamente, tanto en las formas y el significado como en los materiales y técnicas. En ocasiones, la pintura se supedita a la arquitectura (frescos) y la escultura (figuras policromas); otras veces, se presenta de forma independiente en un soporte exento como en el cuadro.

La base de la pintura se encuentra en los materiales que utiliza: el pigmento (color), el aglutinante (sustancia en la que se diluyen los colores) y el disolvente (encargado de dar consistencia a los mismos).

 

3.1. Las técnicas pictóricas

Existen diversas técnicas según el soporte elegido, los materiales y los efectos que se pretendan conseguir. Las más utilizadas son las siguientes:

Acrílica. Utiliza pinturas plásticas que se secan con rapidez y adquieren un acabado mate o brillante. Su estabilidad y resistencia permiten el añadido de otras capas posteriormente.

Acuarela. Los pigmentos se disuelven en agua y se secan rápidamente. De esta manera se consiguen notables efectos de luminosidad y transparencia.

Collage. Es una técnica reciente que mezcla materiales de uso cotidiano, como periódicos, cartones o plásticos... que se combinan en ocasiones con la pintura, lo que permite que la realidad forme parte de la obra.

Fresco. Se pinta sobre la superficie de un muro o bóveda, previamente enlucida con varias capas de arena, cal y yeso mezcladas, para facilitar la adherencia y resaltar los pigmentos que se aplican después. Sobre esta preparación aún húmeda, se realiza el dibujo mediante un punzón y después se le da color.

Óleo. Los colores se mezclan con aceite vegetal (sobre todo, de linaza). Es una técnica que puede combinarse con el temple y realizarse sobre diversas superficies: lienzo, madera, cobre, muro...

Temple. Los colores se disuelven en agua y se hacen consistentes añadiéndoles cola de origen animal o vegetal, gomas, ceras o huevo como aglutinantes.

 

3.2. Los tipos o géneros

Las pinturas reciben distintos nombres según el tema que se represente:

Retrato. Muestra la imagen de una o más personas. Según las épocas, los retratados se representan idealizados o de manera más realista.

Paisaje. Se representan escenas del paisaje natural, como montañas, bosques, ríos, etc. Un tipo especial son las marinas, en las que podemos ver playas, acantilados, olas, etc.

Bodegón. También se conoce como naturaleza muerta y en él se suelen representar elementos inanimados, como utensilios de cocina, instrumentos musicales, flores, frutas, animales de caza...

Pintura histórica. Representa sucesos contemporáneos o pasados.

Pintura de género. Recoge escenas de la vida cotidiana, como fiestas tradicionales, bailes, artesanos en su trabajo, escenas callejeras, etc.

 

PIE DE IMÁGENES:

14. Retrato de Safo. Anónima. Pintura realizada al fresco localizada en la Villa de los Misterios, Pompeya. Siglo I d. C. Museo Arqueológico de Nápoles, Italia.

 

15. Composición con Mona Lisa. Kasimir Malevich. 1914. Museo Estatal Ruso, San Petersburgo, Rusia.

 

4. La escultura: tipos y técnicas

La escultura es otra de las artes mayores y tiene una larga trayectoria, pues existe desde la Prehistoria.

Desde sus comienzos ha estado ligada a la arquitectura y a la pintura, pues los escultores participaban activamente en la ornamentación de los edificios y, además, muchas esculturas se pintaban.

Con el paso de los siglos, la escultura se convirtió en una disciplina independiente, y los escultores formaron a menudo un colectivo diferenciado tanto de arquitectos como de pintores, hasta el punto de constituir un gremio propio.

 

4.1. Los tipos de esculturas

Las obras escultóricas pueden clasificarse en dos grupos distintos:

Obras de bulto redondo, también llamadas esculturas exentas. Se trata de obras aisladas, visibles desde distintos ángulos y que pueden ser rodeadas por el espectador.

Relieves. Se trata de esculturas realizadas sobre una superficie y que sobresalen de ella. Según sobresalgan del plano reciben distintos nombres: altorrelieve (cuando destaca más de la mitad), mediorrelieve (cuando lo hace hasta la mitad) y bajorrelieve (cuando destaca menos de la mitad).

Es posible encontrar tanto escenas como figuras aisladas. Generalmente, las figuras están completas. Cuando se representa solo la cabeza y la parte superior del tórax de una figura humana se trata de un busto.

La temática de las esculturas es muy variada y ha ido cambiando a lo largo del tiempo, pero algunos géneros han tenido una gran difusión. Es el caso del retrato, que representa personas reales con mayor o menor fidelidad, la escultura ecuestre, en la que una persona aparece montada a caballo, y la escultura funeraria, que se encuentra en la tumba de un difunto.

 

PIE DE IMAGEN

● 16. Edipo niño vuelto a la vida por el pastor Forbas. Antoine Denis Chaudet. 1810. Museo del Louvre, París, Francia.

● 17. Relieve de la delegación de pueblos trayendo regalos a Darío en la escalinata del palacio de Apadana. Persépolis (Irán). Siglo VI a.C.

 

4.2. Las técnicas escultóricas

Las técnicas escultóricas varían dependiendo del material en que se realicen (piedra, madera, yeso, arcilla, alabastro, metal o materiales sintéticos). Existen numerosas técnicas para crear esculturas:

Talla. Se parte de un bloque en bruto de piedra (alabastro, basalto, mármol...) o de madera (nogal, pino, roble...) y se procede a su corte. Después se talla con diversos instrumentos (cinceles, gubias, brocas...) y se alisa con cepillos, lijas o limas.

Luego, se pueden ensamblar otras partes que no pertenecen al bloque original (brazos, manos...) y se le aplica una capa de yeso para pintarla. También se puede pintar directamente, e incluso vestir con telas.

Modelado. Se trata de una técnica muy rápida sobre materias blandas (preferentemente arcilla y yeso), lo que permite al escultor hacer bocetos de sus creaciones antes de pasarlas a otro material más consistente.

Fundición. Se realiza normalmente con bronce. Su utilización se remonta a la Edad del Bronce, cuando algunas culturas descubrieron este material al fundir juntos estaño y cobre. Los artistas griegos la perfeccionaron y desarrollaron la técnica de la cera perdida.

Soldadura. Esta técnica se asocia con la era industrial y con el uso de materiales metálicos. Consiste en la unión, mediante fusión, de diversas partes para conformar una obra artística. La soldadura puede realizarse de forma autógena (con soplete de oxígeno y acetileno) o eléctrica. Además, se puede optar por pulir las soldaduras o por dejarlas visibles como parte de la escultura.

Ensamblaje. Se trata de una técnica empleada por la escultura vanguardista, que se interesó por experimentar con la unión de diversos materiales (cartón, cerámica, papel, yeso...), coloreados o no, a partir de una estructura previa.

 

18. Cabeza olmeca. Entre 1500 a.C.-400 a.C. Museo Nacional de Antropología,

México.

19. Escultora modelando un busto en arcilla.

 

20. Ejemplo de la técnica de la cera perdida.

1. En primer lugar se realiza un modelo de la obra en arcilla. A continuación, se recubre con una capa de cera y se definen los detalles de la escultura.

2. Sobre la capa de cera se aplica otra de arcilla refractaria y se une al modelo de arcilla con púas. A la cubierta de arcilla refractaria se le deja un orificio en la parte superior para verter el metal fundido y otro en la inferior para que salga la cera.

3. A continuación, se vierte el metal fundido por el agujero superior. La cera se pierde por el agujero inferior y el metal fundido ocupa su lugar.

4. Al enfriarse el metal, se rompe la capa exterior de arcilla, se quitan las púas y se pule la superficie.

 

21. El puente. Susana Solano, 1986. MACBA, Barcelona.

 

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6. Cómo interpretar una obra de arte

La comprensión y el disfrute de una obra artística está condicionado por su técnica, su aspecto formal, su contenido y función. Estas claves nos informan del contexto artístico, cultural, económico, político y religioso al que pertenece.

 

6.1. Distintos enfoques y metodologías

Los teóricos del arte han tratado de justificar que la creación artística no podía ser considerada artesanía, ya que tenía relación con el intelecto. Asimismo, han intentado aportar información sobre cómo interpretar las obras de arte adecuadamente. Entre las teorías y métodos que se ocupan de su interpretación destacan:

La iconografía: estudia las imágenes, describiendo el tema, los personajes, lugares y símbolos representados.

La biografía artística: reconstruye las vidas de los artistas más destacados.

El ambiente cultural: estudia el contexto en el que se genera la obra artística.

El coleccionismo y el atribucionismo: están ligados a la necesidad de catalogar las obras conservadas en colecciones privadas y museos.

El positivismo: su objetivo es aplicar al arte las mismas coordenadas que a los estudios de las ciencias naturales.

La historia de la cultura: plantea que ninguna obra de arte puede entenderse sin conocer e interpretar las variables culturales en las que nace.

La psicología de estilo: la comprensión de una obra se inicia penetrando emocionalmente en ella.

La iconología: estudia y explica el significado de las imágenes.

La sociología: analiza la relación entre sociedad y arte, y culmina en la llamada historia social del arte, es decir, la historia del arte relacionada con la sociedad de un momento dado.

 

6.2. El estudio de la obra de arte

Para entender e identificar la creación artística, en primer lugar, se ha de describir la obra y, después, realizar un comentario en el que se relacionen las características que la definen con su contexto histórico.

La descripción de una obra de arte debe incluir tres aspectos:

La técnica, es decir, los materiales y procedimientos utilizados por el artista en la realización de la obra.

Los aspectos formales, aquellos que se perciben a simple vista: texturas, relieve, color, movimiento, dimensiones, composición...

El contenido, es decir, el tema de la obra (religioso, mitológico, político, cotidiano...) y el significado de los símbolos que hay en ella, si los hubiera. En la arquitectura, esto depende del tipo de edificación y su uso.

El conocimiento de esos aspectos nos permitirá realizar el análisis y el comentario. Para ello, debemos:

Clasificar la obra en una determinada época y estilo.

Relacionar la obra con su contexto artístico, cultural, económico, político, social y religioso para averiguar su función.

Valorar la importancia de la obra de arte y del artista que la elaboró.

 

IMAGEN 29: Autorretrato con sombrero de paja. Marie Louise Elisabeth Vigée Lebrun. 1782. Galería Nacional, Londres, Reino Unido.

IMAGEN 30: Big Ben. Augustus Pugin. 1859. Londres, Reino Unido.

 

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