1. EL ARTE, UN INSTRUMENTO DE COMUNICACIÓN
1. La consideración del arte
Definir qué es el arte no es fácil. Porque, si hoy en
día consideramos como artísticas obras tan dispares como las producidas por
nuestros antepasados del Paleolítico o las creadas en el siglo XX por el
Expresionismo abstracto, ¿cuál es el hilo conductor que nos permite
relacionarlas? ¿Debemos tener en cuenta la intención creativa o el resultado?
Las pinturas rupestres, por ejemplo, se suelen
interpretar como una manifestación ritual y mágica que tiene como fin propiciar
la caza. Ahí podría estar el origen del arte, en ese primer lenguaje gráfico
que el ser humano practicó con la intención de comunicar un mensaje, ya sea al
entorno que le rodea, a una fuerza sobrenatural o a sus congéneres.
Una necesidad parecida llevó a los polinesios de la
cultura rapa nui a tallar enormes
esculturas en piedra por toda la isla que habitaban, como representación de sus
antepasados difuntos y para que ejerciesen su protección sobre sus
descendientes.
A mediados del siglo pasado, el artista estadounidense
Jackson Pollock sintió la necesidad de romper con el cuadro a través de la
técnica del dripping. El artista corría con un recipiente de pintura de
un lado para otro sobre un lienzo puesto en el suelo, de tal forma que las
gotas de pintura caían sobre el soporte sin un diseño previo. ¿Qué quería
demostrar con ello? Deseaba romper con el inmovilismo artístico y abrir un
nuevo camino experimental, en el que el soporte resulta pequeño, se utilizan
nuevas técnicas y materiales, y queda en entredicho el papel que hasta entonces
había desarrollado el artista al enfrentarse a su obra.
La respuesta en todos los casos mencionados ha sido la
misma, a pesar de quedar separados por miles de años: el arte tiene la
voluntad de expresarse y transcender.
Por ello, se puede afirmar que el arte, más allá de
las convenciones económicas, políticas, religiosas y culturales que cada
sociedad establece, es el producto del espíritu, de la inteligencia y de la
destreza humanos puestos al servicio de la colectividad. Se trata de un instrumento
primario de comunicación y expresión, y por ello dispone de sus propios signos
y códigos dependiendo de su función.
1. Estatuas moáis, Isla de Pascua, Chile. 1600 a.C.-700 d.C.
2. Jackson Pollock trabajando en una de sus
pinturas,1950.
1.1. ¿En qué consiste la obra artística?
La obra de arte es una
manifestación del espíritu humano que se plasma mediante técnicas plásticas.
Por ello, dependiendo del procedimiento y la técnica con que se ejecute y de la
finalidad que tenga, produce distintos efectos a quien la contempla. Si observamos
obras de arte de diversos periodos, se advierten rasgos comunes entre ellas y
también importantes diferencias. Surge así el concepto de estilo, gracias al
cual se agrupan las creaciones artísticas según su homogeneidad y se clasifican
de forma diversa (por escuelas, países o periodos), teniendo en cuenta su
evolución dentro de un contexto cultural. Para facilitar su estudio, los
especialistas han distinguido diversas etapas a lo largo de la historia del
arte.
Historiadores e historiadoras
del arte han dado preferencia en sus estudios a las artes espaciales, es decir,
aquellas que ocupan un espacio, que son tangibles. Estas se agrupan
tradicionalmente en artes mayores y artes decorativas, aunque esta división es
muy discutida. Fuera de esta clasificación quedarían las artes populares, es
decir, la fotografía, el cine y otras manifestaciones contemporáneas, algunas
de ellas relacionadas con las nuevas tecnologías.
1.2. ¿Para qué sirve el arte?
La obra de arte es un medio
por el que acercarnos a la cultura a la que pertenece, ya que la actividad
espiritual humana tiene su reflejo en la obra artística. Además, el conocimiento
y la valoración del lenguaje artístico contribuyen a la formación estética de
la persona que contempla la obra y ayuda a enriquecer su personalidad.
Entre las diversas funciones
del arte a lo largo del tiempo han estado, por ejemplo, ayudar a la exaltación
o divinización de algunos monarcas o ser un instrumento para instruir al pueblo
y hacerle inteligibles determinados mensajes. Desde el siglo XIX, con la
Revolución Industrial y el desarrollo del capitalismo, la obra de arte se
convirtió en una mercancía en manos de intermediarios, marchantes, casas de
subastas... lo que conllevó un distanciamiento entre el creador y el cliente.
Hoy, la función de la obra artística obedece también a criterios especulativos,
como la inversión o afianzar el prestigio del coleccionista.
PUNTOS DE VISTA
¿Una cama
convertida en obra de arte?
Esto es lo que
cabría preguntarnos ante Mi cama, realizada por la artista británica Tracey
Emin, expuesta por primera vez en la Tate Modern en 1998. La instalación
muestra parte de un dormitorio desaliñado, con una cama deshecha y sucia,
rodeada de diversos objetos y basura. Según la autora, es producto de una depresión
sufrida por una ruptura sentimental.
Desde el primer
momento, esta obra acaparó gran atención mediática y en la actualidad continúa
rodeada de polémica. Sus defensores ven en ella un acto transgresor de la
artista, una representación honesta de sí misma que llama a la reflexión sobre
las enfermedades mentales. Por contra, la obra también es muy criticada por su
falta de técnica, complejidad o gusto estético. En 2014, fue adquirida en una
subasta por un coleccionista por 4,3 millones de dólares y la ha cedido durante
varios años al museo londinense.
Clasificación
de las artes
Artes mayores:
- Arquitectura
- Escultura
- Pintura
Artes decorativas:
- Subordinadas a la arquitectura:
mosaico, vidriera, azulejería, yesería...
- Exentas: miniatura,
cerámica, grabado, textiles...
Artes populares:
- Fotografía, cine, cómic,
videoarte, arte digital...
Artes no plásticas:
- Música, danza, literatura,
retórica...
2. El arte de edificar
La arquitectura, el gran
arte en tres dimensiones, se anticipó a las demás disciplinas artísticas desde
el Neolítico, cuando se construyeron los primeros asentamientos urbanos. Por
eso, de ella han dependido generalmente la pintura y la escultura, además de
otras artes decorativas. De esta manera, la arquitectura se convirtió en un
campo de experimentación constante que influyó en la evolución del arte.
2.1. Los materiales y la fábrica
En las primeras
construcciones se utilizaron materiales naturales como la madera y el adobe,
más tarde se usaron materiales más duraderos, como el ladrillo, la piedra, el
yeso, la cal, la arena... Según la zona geográfica, unas culturas se inclinaron
por unos materiales u otros.
Por ejemplo, las
civilizaciones asentadas a lo largo de los ríos Tigris y Éufrates –en Oriente Próximo-,
desde el 3000 a. C., emplearon masivamente el ladrillo, lo que les permitió
desarrollar la bóveda y nuevos tipos de muros. Además, para proteger los
paramentos de las inclemencias climáticas, cubrieron el ladrillo con una capa
vidriada que a su vez los decoraba.
En el antiguo Egipto ya se
explotaron las ricas canteras de piedra caliza, granito o diorita, piedras con
las que se levantaron grandiosas pirámides y sobrecogedores templos. Sabemos
que la piedra se utilizó para construir en la Edad Antigua de forma simultánea
en lugares tan distantes como Europa, América y Oriente.
Desde la época griega a la
neoclásica se han utilizado esos materiales, junto con otros más preciados como
el mármol, lo que ha permitido aportar nuevas soluciones constructivas,
ornamentales y espaciales. Hasta que, con la aparición de la sociedad
industrial, se introdujeron otros materiales, como el hierro, el acero y el
aluminio, lo cual aportó un giro tanto a las técnicas de edificación como a la
estética.
Información añadida
5. Complejo palatino
de Angkor Wat, Camboya. Siglo XII.
●
(Esto es una actividad pero
aún así lo he copiado por si acaso)
6. Representación
de la planta y el alzado de un edificio.
Planta: Dibujo en
el que se recoge la forma de un edificio vista desde arriba.
Alzado: Corte en
vertical de un edificio.
7. Algunos tipos
de muros.
Ciclópeo
Isódomo
A soga y tizón
Almohadillado
Mampostería
2.2. Elementos arquitectónicos
Los elementos de la
arquitectura se pueden clasificar en dos tipos: los que tienen función
sustentante y los que son sustentados.
Elementos sustentantes
Soportan el peso de la
cubierta, pero también la de dar sentido al espacio construido. Se pueden
clasificar en tres:
El muro tiene la función de
aislar y de soportar la techumbre. Los muros están hechos de diversos
materiales (adobe, ladrillo, piedra...), que pueden combinarse entre sí. Los
materiales suelen unirse con conglomerantes que aportan a los paramentos
consistencia y aislamiento. Los muros se pueden decorar, una vez terminados,
con pinturas, relieves, azulejos... Dependiendo del tamaño del muro y del peso
sustentado se utilizan contrafuertes que contengan la presión lateral y eviten
su derrumbe.
La columna sustenta el
entablamento y comparte con el muro la carga de la cubierta. Suele estar
compuesta por tres partes: basa, fuste y capitel. Se realiza en ladrillo o
piedra. El diseño varía según la época y el lugar.
El pilar es una columna de
base cuadrangular que cuando aparece adosada al muro recibe el nombre de
pilastra.
Elementos sustentados
Son los elementos que
descansan sobre los muros, las columnas, los pilares y las pilastras.
Hay fundamentalmente dos
tipos:
El entablamento es el
conjunto de formas y molduras sustentadas en la arquitectura adintelada. Tiene
tres partes: arquitrabe, friso y cornisa.
El arco es un elemento curvo
que soporta y desvía lateralmente los empujes de la cubierta abovedada. También
se utiliza para aligerar los muros. En un arco se distinguen el intradós
(interior) y el extradós (exterior). Las piezas del arco se llaman dovelas, y
la que se encuentra en el centro se llama clave. La línea de imposta es la que
marca el arranque del arco. La luz y la flecha de un arco son la anchura y la
altura del mismo, respectivamente.
Partes de un arco
Dovela
Extradós
Imposta
Clave
Flecha
Luz
Intradós
DIBUJO DE UN ARCO
CON LOS NOMBRES DE LAS PARTES
EJMPLO DE PILAR,
COLUMNA Y PILASTRA
2.3. Los sistemas de cubierta
La cubierta es la techumbre de un edificio
y puede ser de varios tipos:
Arquitectura adintelada o arquitrabada.
Utiliza cubiertas planas y a doble vertiente o a dos aguas.
Arquitectura abovedada. Las bóvedas tienen
forma curva y se apoyan en los arcos. Según su complejidad y el tipo de arco
utilizado, hay distintos tipos de bóvedas: de cañón, de arista o de crucería.
Las cúpulas sobre un espacio cuadrado,
poligonal, circular o elíptico. Puede ser una cubierta en forma semiesférica o
de media naranja, rematada o no por una abertura o linterna.
A partir del siglo XIX, los nuevos
materiales (hierro, acero y hormigón) permitieron que el edificio se sustentara
en un «esqueleto interno», los muros perdieron parte de su función sustentante
y pudieron ser sustituidos por materiales frágiles, como el cristal, e incluso
desaparecer.
(Imágenes) 10. Algunos tipos de arcos.
Medio punto: Arco semicircular.
Apuntado: Dos partes de una curva se cruzan
en la clave.
Herradura: La curva del arco sobrepasa los
45°.
Peraltado: Se prolonga en altura.
Carpanel: Arco rebajado.
Conopial: Muy rebajado y con una escotadura
en el centro de la clave.
(Imágenes) 11. Tipos de bóvedas.
De cañón: Se forma con arcos de medio punto.
De arista: Se forma al cruzarse dos bóvedas
de cañón perpendicularmente.
De crucería: Se forma al cruzarse arcos
ojivales.
(Imágenes) 12. Tipos de cubierta.
Plana
A doble vertiente
Abovedada
13. Elementos de una cúpula.
(Imagen)
Casquete
Linterna
Tambor
3. La pintura y sus modalidades
El arte de la pintura evoluciona continuamente, tanto
en las formas y el significado como en los materiales y técnicas. En ocasiones,
la pintura se supedita a la arquitectura (frescos) y la escultura (figuras
policromas); otras veces, se presenta de forma independiente en un soporte
exento como en el cuadro.
La base de la pintura se encuentra en los materiales
que utiliza: el pigmento (color), el aglutinante (sustancia en la
que se diluyen los colores) y el disolvente (encargado de dar
consistencia a los mismos).
3.1. Las técnicas pictóricas
Existen diversas técnicas según el soporte elegido,
los materiales y los efectos que se pretendan conseguir. Las más utilizadas son
las siguientes:
Acrílica. Utiliza pinturas
plásticas que se secan con rapidez y adquieren un acabado mate o brillante. Su
estabilidad y resistencia permiten el añadido de otras capas posteriormente.
Acuarela. Los pigmentos se
disuelven en agua y se secan rápidamente. De esta manera se consiguen notables
efectos de luminosidad y transparencia.
Collage. Es una técnica reciente
que mezcla materiales de uso cotidiano, como periódicos, cartones o
plásticos... que se combinan en ocasiones con la pintura, lo que permite que la
realidad forme parte de la obra.
Fresco. Se pinta sobre la
superficie de un muro o bóveda, previamente enlucida con varias capas de arena,
cal y yeso mezcladas, para facilitar la adherencia y resaltar los pigmentos que
se aplican después. Sobre esta preparación aún húmeda, se realiza el dibujo
mediante un punzón y después se le da color.
Óleo. Los colores se mezclan
con aceite vegetal (sobre todo, de linaza). Es una técnica que puede combinarse
con el temple y realizarse sobre diversas superficies: lienzo, madera, cobre,
muro...
Temple. Los colores se disuelven
en agua y se hacen consistentes añadiéndoles cola de origen animal o vegetal,
gomas, ceras o huevo como aglutinantes.
3.2. Los tipos o géneros
Las pinturas reciben distintos nombres según el tema
que se represente:
Retrato. Muestra la imagen de una
o más personas. Según las épocas, los retratados se representan idealizados o
de manera más realista.
Paisaje. Se representan escenas
del paisaje natural, como montañas, bosques, ríos, etc. Un tipo especial son
las marinas, en las que podemos ver playas, acantilados, olas, etc.
Bodegón. También se conoce como
naturaleza muerta y en él se suelen representar elementos inanimados, como
utensilios de cocina, instrumentos musicales, flores, frutas, animales de
caza...
Pintura histórica. Representa sucesos
contemporáneos o pasados.
Pintura de género. Recoge escenas de la vida
cotidiana, como fiestas tradicionales, bailes, artesanos en su trabajo, escenas
callejeras, etc.
PIE DE IMÁGENES:
14. Retrato de Safo. Anónima.
Pintura realizada al fresco localizada en la Villa de los Misterios, Pompeya.
Siglo I d. C. Museo Arqueológico de Nápoles, Italia.
15. Composición con Mona Lisa. Kasimir
Malevich. 1914. Museo Estatal Ruso, San Petersburgo, Rusia.
4. La escultura:
tipos y técnicas
La
escultura es otra de las artes mayores y tiene una larga trayectoria, pues
existe desde la Prehistoria.
Desde
sus comienzos ha estado ligada a la arquitectura y a la pintura, pues los
escultores participaban activamente en la ornamentación de los edificios y,
además, muchas esculturas se pintaban.
Con
el paso de los siglos, la escultura se convirtió en una disciplina
independiente, y los escultores formaron a menudo un colectivo diferenciado
tanto de arquitectos como de pintores, hasta el punto de constituir un gremio
propio.
4.1.
Los tipos de esculturas
Las
obras escultóricas pueden clasificarse en dos grupos distintos:
Obras
de bulto redondo, también llamadas esculturas exentas. Se trata de obras
aisladas, visibles desde distintos ángulos y que pueden ser rodeadas por el
espectador.
Relieves.
Se trata de esculturas realizadas sobre una superficie y que sobresalen de
ella. Según sobresalgan del plano reciben distintos nombres: altorrelieve
(cuando destaca más de la mitad), mediorrelieve (cuando lo hace hasta la mitad)
y bajorrelieve (cuando destaca menos de la mitad).
Es
posible encontrar tanto escenas como figuras aisladas. Generalmente, las
figuras están completas. Cuando se representa solo la cabeza y la parte
superior del tórax de una figura humana se trata de un busto.
La
temática de las esculturas es muy variada y ha ido cambiando a lo largo del
tiempo, pero algunos géneros han tenido una gran difusión. Es el caso del
retrato, que representa personas reales con mayor o menor fidelidad, la
escultura ecuestre, en la que una persona aparece montada a caballo, y la
escultura funeraria, que se encuentra en la tumba de un difunto.
PIE DE IMAGEN
● 16. Edipo niño vuelto a la vida por el pastor Forbas. Antoine
Denis Chaudet. 1810. Museo del Louvre, París, Francia.
● 17. Relieve de la delegación de pueblos trayendo regalos a Darío
en la escalinata del palacio de Apadana. Persépolis (Irán). Siglo VI a.C.
4.2.
Las técnicas escultóricas
Las
técnicas escultóricas varían dependiendo del material en que se realicen
(piedra, madera, yeso, arcilla, alabastro, metal o materiales sintéticos).
Existen numerosas técnicas para crear esculturas:
Talla.
Se parte de un bloque en bruto de piedra (alabastro, basalto, mármol...) o de
madera (nogal, pino, roble...) y se procede a su corte. Después se talla con
diversos instrumentos (cinceles, gubias, brocas...) y se alisa con cepillos,
lijas o limas.
Luego,
se pueden ensamblar otras partes que no pertenecen al bloque original (brazos,
manos...) y se le aplica una capa de yeso para pintarla. También se puede
pintar directamente, e incluso vestir con telas.
Modelado.
Se trata de una técnica muy rápida sobre materias blandas (preferentemente
arcilla y yeso), lo que permite al escultor hacer bocetos de sus creaciones
antes de pasarlas a otro material más consistente.
Fundición.
Se realiza normalmente con bronce. Su utilización se remonta a la Edad del
Bronce, cuando algunas culturas descubrieron este material al fundir juntos
estaño y cobre. Los artistas griegos la perfeccionaron y desarrollaron la
técnica de la cera perdida.
Soldadura.
Esta técnica se asocia con la era industrial y con el uso de materiales
metálicos. Consiste en la unión, mediante fusión, de diversas partes para
conformar una obra artística. La soldadura puede realizarse de forma autógena
(con soplete de oxígeno y acetileno) o eléctrica. Además, se puede optar por
pulir las soldaduras o por dejarlas visibles como parte de la escultura.
Ensamblaje.
Se trata de una técnica empleada por la escultura vanguardista, que se interesó
por experimentar con la unión de diversos materiales (cartón, cerámica, papel,
yeso...), coloreados o no, a partir de una estructura previa.
18. Cabeza olmeca. Entre 1500 a.C.-400 a.C. Museo Nacional de
Antropología,
México.
19. Escultora modelando un busto en arcilla.
20. Ejemplo de la
técnica de la cera perdida.
1.
En primer lugar se realiza un modelo de la obra en arcilla. A continuación, se
recubre con una capa de cera y se definen los detalles de la escultura.
2.
Sobre la capa de cera se aplica otra de arcilla refractaria y se une al modelo
de arcilla con púas. A la cubierta de arcilla refractaria se le deja un
orificio en la parte superior para verter el metal fundido y otro en la
inferior para que salga la cera.
3.
A continuación, se vierte el metal fundido por el agujero superior. La cera se
pierde por el agujero inferior y el metal fundido ocupa su lugar.
4.
Al enfriarse el metal, se rompe la capa exterior de arcilla, se quitan las púas
y se pule la superficie.
21. El puente. Susana Solano, 1986. MACBA, Barcelona.
18
en adelante
19
6. Cómo interpretar
una obra de arte
La
comprensión y el disfrute de una obra artística está condicionado por su
técnica, su aspecto formal, su contenido y función. Estas claves nos informan
del contexto artístico, cultural, económico, político y religioso al que
pertenece.
6.1. Distintos
enfoques y metodologías
Los
teóricos del arte han tratado de justificar que la creación artística no podía
ser considerada artesanía, ya que tenía relación con el intelecto. Asimismo,
han intentado aportar información sobre cómo interpretar las obras de arte
adecuadamente. Entre las teorías y métodos que se ocupan de su interpretación
destacan:
La iconografía: estudia las imágenes, describiendo
el tema, los personajes, lugares y símbolos representados.
La biografía
artística: reconstruye las vidas de los artistas más destacados.
El ambiente
cultural: estudia el contexto en el que se genera la obra artística.
El
coleccionismo y el atribucionismo: están ligados a la necesidad de catalogar
las obras
conservadas en colecciones privadas y museos.
El positivismo: su objetivo es aplicar al arte
las mismas coordenadas que a los estudios de las ciencias naturales.
La historia de la cultura: plantea que ninguna
obra de arte puede entenderse sin conocer e interpretar las variables culturales en
las que nace.
La psicología
de estilo: la comprensión de una obra se inicia penetrando emocionalmente en ella.
La iconología: estudia y explica el significado
de las imágenes.
La sociología: analiza la relación entre sociedad
y arte, y culmina en la llamada historia social del arte, es decir, la
historia del arte relacionada con la sociedad de un momento dado.
6.2.
El estudio de la obra de arte
Para
entender e identificar la creación artística, en primer lugar, se ha de
describir la obra y, después, realizar un comentario en el que se relacionen
las características que la definen con su contexto histórico.
La
descripción de una obra de arte debe incluir tres aspectos:
La técnica, es decir, los materiales y
procedimientos utilizados por el artista en la realización de la obra.
Los aspectos formales, aquellos que se perciben a
simple vista: texturas,
relieve, color, movimiento, dimensiones, composición...
El contenido, es decir, el tema de la obra
(religioso, mitológico, político, cotidiano...) y el significado de los símbolos
que hay en ella, si los hubiera. En la arquitectura, esto depende del tipo de
edificación y su uso.
El
conocimiento de esos aspectos nos permitirá realizar el análisis y el
comentario. Para ello, debemos:
Clasificar la
obra en una determinada
época y estilo.
Relacionar la obra con su contexto artístico,
cultural, económico, político, social y religioso para averiguar su
función.
Valorar la importancia de la obra de arte y del
artista que la elaboró.
IMAGEN 29: Autorretrato con sombrero de paja. Marie Louise Elisabeth
Vigée Lebrun. 1782. Galería Nacional, Londres, Reino Unido.
IMAGEN 30: Big Ben. Augustus Pugin. 1859. Londres, Reino Unido.
21
en adelante