EL CABALLERO MEDIEVAL
PRESENTACIÓN
A partir del siglo XI la Europa occidental
cristiana se recuperó de las Segundas Invasiones (sarracenos, húngaros,
normandos) e inició una etapa de crecimiento demográfico (de la población),
económico, político y militar. Al norte y al este los pueblos escandinavos (daneses,
noruegos, suecos) y eslavos (polacos, rusos), además de los húngaros, se convirtieron
al Cristianismo. Surge un concepto de pertenecer a una unidad más grande, la Cristiandad,
que es una realidad cultural caracterizada por el uso del latín como lengua culta
y el surgimiento de un arte europeo, el Románico. Además las fronteras de la Cristiandad
también se extienden por la fuerza: al nordeste los alemanes y escandinavos cristianizaron
y conquistaron a los pueblos paganos del Báltico, al suroeste los reinos cristianos
peninsulares crecen a costa de al-Ándalus, y al sudeste los cristianos latinos,
mediante las Cruzadas, se van a apoderar de Tierra Santa (Palestina y parte de
Siria). Esta expansión va a ser posible, entre otras causas, por las nuevas técnicas
militares que aparecen. Si los guerreros germánicos habían luchado a pie, y los
de Carlomagno y sucesores eran infantería montada (viajaban a caballo y luchaban
a pie), en el siglo XI se populariza en la Cristiandad latina el caballero. El
caballero es un guerrero que lucha a caballo con lanza y espada, protegido por
cota de malla, escudo (de cometa), y casco cónico. El elevado precio del animal
y del armamento reservaba el papel de caballero a los nobles poseedores de
feudos que podían afrontar los gastos, a los que se unían los del mantenimiento
y el entrenamiento. A los nuevos instrumentos militares se une un nuevo uso de
los mismos; los caballeros cargan al trote o a medio galope con la lanza enristrada,
es decir sujeta entre el brazo y el cuerpo apuntando hacia delante, así el
golpe de lanza llevaba el peso del jinete y del caballo, haciéndolo
irresistible. Esta técnica militar volvió a los caballeros occidentales
invencibles para la infantería desorganizada de sus reinos y para una
caballería armada de forma más ligera. Como los caballeros pertenecían al mismo
grupo social era normal que respetasen un código de honor que incluía respetar
la vida a los prisioneros, lo que favorecía el negocio de los rescates, lo que
permitía enriquecerse a los buenos guerreros. Sin embargo los soldados de
infantería no eran respetados y se les masacraba sin compasión, lo mismo que
pasaba con los enemigos de otra religión como los musulmanes o los paganos.
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TEXTOS
El texto que vamos a trabajar a continuación
está sacado de La Alexiada de Ana Comnena. Ana Comnena fue una princesa
bizantina que vivió de 1083 a 1148/1153. Era hija primogénita del emperador
Alejo I Comneno1; (1048-1118) que fue basileus del 1081 al 1118. Tras la muerte
de Alejo, Ana ingresó en un monasterio y, a partir de 1148, escribió en griego
una biografía de su padre en quince libros. Esta obra nos permite conocer la
historia del imperio bizantino y de las Cruzadas a finales del siglo XI y
comienzos del XII.
1 Alejo I Comneno fue emperador bizantino en
una época de crisis; tuvo que defender el imperio de ataques desde todas
direcciones. En la frontera del Danubio debió enfrentarse a los nómadas
pechenegos paganos, en la frontera oriental debió luchar contra los turcos selyúcidas
musulmanes que se apoderaron de gran parte de la península de Anatolia, hacia el
oeste debió enfrentarse a los normados católicos que ocupaban el sur de Italia.
Comnena, Ana: La Alexiada,
capítulo 13, apartado 8 y siguientes.
“Mientras tanto el emperador [de Bizancio]
estaba acampado cerca de Diabolis al pie de los puertos [de montaña], y por un
lado contenía a los hombres que ansiaban pasarse a Bohemundo² y por otro
enviaba mensajeros tan numerosos como los copos de nieve a los oficiales que
guardaban los puertos [de montaña] y les ordenó cual era el número de soldados
que tenían que mandar a la llanura de Dirraquio³ para luchar contra Bohemundo⁴,
y el orden de batalla⁵ en que debían disponer a sus hombres para el combate. La
mayoría de ellos debían hacer un ataque a caballo y entonces volver grupas
[=retroceder], y hacer esto repetidamente y usar sus arcos y flechas; los
soldados [¿a pie?] que llevaban lanzas tenían que avanzar a paso lento detrás
de ellos, así que si por casualidad a los arqueros [a caballo] les hacían
retroceder demasiado lejos, estos soldados podían acogerlos [a los arqueros a
caballo] y también derribar a cualquier franco que llegase a las manos con
ellos. [Alejo] les suministró [a los arqueros a caballo] flechas en abundancia
y los exhortó [=animó] a
_________________________
² Que una parte de las tropas de Alejo
Comneno quisiera pasarse al bando de los invasores normandos se explica porque
el ejército bizantino estaba, en gran parte, formado por mercenarios de muchas
naciones (turcos, pechenegos, rusos, armenios, anglosajones, normandos,...) que
podían desertar porque el enemigo parecía más fuerte, pagaba mejor soldada... o
era de la misma nación que los mercenarios. Cualquiera de los tres casos puede darse
aquí. Sin embargo, los mercenarios, si recibían su salario regularmente, solían
ser fieles a sus compromisos.
³ Dirraquio es una ciudad de la costa del Mar
Adriático que se corresponde con la actual Durres que está en Albania. Dirraquio
era importante porque desde allí circulaba una antigua carretera romana (la Vía
Egnatia) que iba directamente hasta Constantinopla.
⁴ Bohemundo I (¿1050?-1111) fue un príncipe
normando del sur de Italia que atacó el imperio bizantino en los años 1081-1082
acompañando a su padre Roberto Guiscardo. Participó en la I Cruzada en 1095,
apoderándose en 1098 de la ciudad de Antioquía. En 1107, de vuelta en el sur de
Italia, volvió a atacar al imperio bizantino en la región de Epiro.
⁵ Orden de batalla: La forma en que se coloca
a las tropas para un combate.
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no usarlas con moderación, sino a disparar a
los caballos antes que a los francos. Pues sabía que los francos eran difíciles
de herir, o más bien, prácticamente invulnerables, gracias a sus petos⁶ y cotas
de malla. Por lo tanto consideraba inútil y totalmente sin sentido dispararles.
Pues el arma defensiva franca es esta cota de malla, anillo trenzado con
anillo, y la trama de hierro es de hierro tan excelente que rechaza las flechas
y mantiene ilesa la piel del que la usa. Un arma defensiva adicional es un
escudo que no es redondo, sino un escudo largo, muy ancho en la parte superior
y acabado en punta, ligeramente ahuecado [por] dentro, pero liso y reluciente
por fuera con un umbo⁷ brillante de latón fundido. Por consiguiente cualquier flecha,
[aunque] sea escita o persa⁸, o hasta disparada por los brazos de un gigante, rebotaría
en ese escudo y sería devuelta al que la lanzó. Por esta razón, como era
conocedor de la armadura de los francos y de nuestra arquería, el emperador
recomendó a nuestros hombres atacar sobre todo a los caballos y herirlos con
sus flechas así que cuando los francos hubiesen desmontado, pudieran ser
fácilmente capturados. Pues un franco a caballo es invencible, y hasta haría un
agujero en las murallas de Babilonia⁹, pero en cuanto se baja de su caballo,
cualquiera que lo desee puede burlarse de él.
En el siguiente fragmento tenemos una
descripción elaborada por Ana Comnena de Bohemundo, al que conoció por primera
vez cuando éste pasó por Constantinopla en la I Cruzada y ella tenía 14 años:
“Bohemundo, era, francamente, un ser como no
se ha visto anteriormente ninguno, tanto en nuestra tierra como tampoco en la
de los bárbaros¹⁰, ya que era una maravilla el mirarlo y a la vez le precedía
una reputación terrorífica. Permitid que describa pormenorizadamente el aspecto
de este bárbaro. Era tan alto que superaba al más alto por cerca de un
cúbito¹¹, estrecho de cintura y caderas, los hombros anchos, pecho profundo y
poderosos brazos. Su cuerpo en general no podría ser descrito como demasiado
delgado ni como gordo, al contrario estaba perfectamente
Notas
6. Peto: Armadura defensiva que defendía el
pecho.
7. Umbo: Prominencia en el centro de un
escudo.
8. Ana Comnena compara a los arqueros de su
tiempo con los escitas y los persas, lo que es reflejo de su lectura de los
autores clásicos griegos y latinos. Los escitas fueron un pueblo nómada famoso
por su dominio de la equitación y de la arquería que desapareció antes del comienzo
de la era cristiana y que fueron contemporáneos de la Grecia clásica. Los
persas a los que se refiere Ana fueron los Sasánidas, que fueron conquistados
por el califato musulmán. Los sasánidas también fueron famosos por sus arqueros
a caballo. Los bizantinos usarán estos nombres antiguos para nombrar a todos
los pueblos de arqueros a caballo que irán conociendo: hunos, ávaros,
pechenegos, cumanos, mongoles, turcos...
9. La referencia de Ana Comneno a la fuerza
de las murallas de Babilonia procede de la Biblia, lo que indica que la había
leído, probablemente en su versión original en griego. Por el contrario casi
todas las mujeres europeas occidentales era analfabetas en ese momento.
10. Que Ana Comneno llame bárbaros a los
normandos del sur de Italia y en general a todos los cristianos latinos
occidentales era un prejuicio propio de los bizantinos. En el siglo XI los bizantinos
seguían viéndose como los auténticos herederos del Imperio Romano, y despreciaban
a los cristianos occidentales, aunque en el siglo XI Europa occidental se recuperó
de las Segundas Invasiones (sarracenos, vikingos, húngaros) y generó un arte (Románico)
y una cultura renovados y pujantes.
11. Cúbito:
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En la ilustración anterior se muestra un
caballero normando. Siguiendo su ejemplo coloca a cada una de las dos
ilustraciones de jinetes con flechas los nombres que les corresponden.
1. Coloca los siguientes nombres en el dibujo
que muestra a un caballero normando a la carga con la lanza enristrada: arzón,
bocado, casco, cincha, espuela, estribo, loriga, nasal, petral, polaina, punta
(de lanza), rienda, umbo, vaina (de espada). Busca en un diccionario enciclopédico
los conceptos que no conozcas (en la Biblioteca Municipal o en Internet).
2. Coloca los siguientes nombres en el dibujo
que muestra a un arquero a caballo pechenego: arco desencordado, arco
recurvado, bocado, borla, bota (de cuero flexible), chaqueta (cruzada de
fieltro), estribo, funda (de arco), gorro (de fieltro), grupera, petral,
riendas, silla (de montar), vaina (de espada).
Los bizantinos usaron como mercenarios a los
arqueros a caballo de los pueblos nómadas que conocían. Estos solían ir armados
ligeramente (sin casco, armadura, o escudo) pues su forma de luchar consistía
en acribillar a distancia a sus enemigos con miles de flechas sin llegar nunca al
contacto directo con ellos. Una técnica de estos arqueros a caballo nómadas era
el “tiro parto”, la capacidad de disparar dardos no sólo hacia delante o a los
lados sino también hacia atrás, de manera que si tenían que retroceder y eran
perseguidos podían seguir disparando e hiriendo a sus enemigos. Rasgos típicos
de los jinetes esteparios son el uso de chaquetas gruesas, que protegían del
duro clima de las estepas, y de botas de cuero flexibles para montar. Otras
características eran el uso de un arco de repuesto y el adorno de los caballos con
borlas.
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instituciones dependientes de la Iglesia, lo
que otorgaba a sus miembros, profesores y
estudiantes, privilegios frente al resto de
la población urbana.
En principio el plan de estudios de las
universidades fue idéntico al de escuelas monásticas
y catedralicias, pero pronto se incluyeron
estudios de medicina, derecho o poesía.
Los monarcas favorecieron la creación de las
universidades porque de ellas salían muchos
de los miembros de la administración real que
crecía en tamaño al mismo ritmo que
aumentaba el poder de los reyes a costa del
poder de sus vasallos feudales, que lo iban
perdiendo. Además en las universidades se
usaban como libros de texto antiguos libros
romanos, olvidados durante siglos, que
afirmaban que el poder de un rey sobre su reino
debería ser absoluto y que todos sus súbditos
deberían obedecerle en cualquier
circunstancia.
LOS REYES Y LAS CIUDADES
Entre los siglos X y XII los reyes feudales
de Europa occidental ejercieron escaso poder
sobre los territorios de sus reinos. Un rey
feudal solía controlar directamente sólo una
pequeña parte de su reino, donde podía cobrar
impuestos y reclutar guerreros. En el resto
del reino cada señor recaudaba los tributos
de su feudo y alistaba su propia mesnada$^6$ y
hueste$^7$. Por ejemplo cuando el rey de
Francia iba a la guerra en el siglo XII dependía
de sus vasallos le debían al conde el
servicio de 2.300 caballeros, el conde de Flandes
suministraba al rey 20 caballeros aunque él
podía reclutar más de 1.000, y el duque de
Normandía cumplía su deber feudal de auxilium
mandando a su soberano 10 caballeros de
los 2.000 que tenía.
A finales del siglo XII la hueste real
francesa, formada por los caballeros enviados por los
señores feudales al rey, estaba formada por
436 caballeros. Estaba claro que el monarca,
sin dinero para mantener un ejército más
grande y pagar a funcionarios reales fieles, no
podía imponerse a los señores feudales.
A partir del siglo XII los reyes,
aprovechando el aumento del número de ciudades y su
crecimiento económico, empezaron a
concederles cartas de privilegio.
Las cartas de privilegio eran documentos que
hacían libres a los habitantes de las ciudades,
es decir, les libraban de estar sometidos al
poder de cualquier señor feudal (conde, duque u
obispo). Los habitantes de la ciudad podrían
dictar sus propias leyes, elegir a sus jueces y
tener su propio gobierno local. Junto a otros
derechos, los reyes concedieron a las ciudades
monopolios$^8$ comerciales, permisos para
abrir mercados y garantías para circular por
todo el reino.
La concesión de las cartas de privilegios a
las ciudades tenía como contrapartida que las
ciudades debían pagar impuestos directamente
al rey y suministrarle tropas. Así en el siglo
XII las treinta ciudades libres, o comunas
del reino de Francia estaban obligadas a enviar al
rey un ejército de 5.140 hombres que debía
prestar servicio militar durante tres meses al
año. Las ciudades también podían pagar
directamente al soberano una cantidad de dinero,
para que éste contratase mercenarios, en vez
de pagar ella a sus soldados.
Con todo el dinero que recibían de las
ciudades los monarcas pudieron reclutar ejércitos
mercenarios que sólo les debían fidelidad a
ellos. Así el rey de Francia a finales del siglo XII
tenía una tropa de 3.043 soldados que estaban
repartidos como guarniciones en los
castillos y ciudades del rey.
El poseer un ejército permanente permitió a
los reyes feudales dejar de depender de sus
vasallos, y ejercer un poder más directo
sobre los habitantes de su reino.
CORTES Y PARLAMENTOS
La importancia de las ciudades y de su
riqueza llevó a que los reyes comenzaran a incluir
representantes de la burguesía en el consejo
real, que hasta entonces sólo estaba formado
por miembros de la ___________________
6 Mesnada: Grupo de personas armadas al
servicio de un señor feudal. El nombre viene de
mansión, pues esos guerreros vivían en la
casa del señor compartiendo su comida y su
vida. 7 Hueste: Servicio militar que, durante
la Edad Media, cumplía un vasallo al acudir a
una expedición militar, obligado por su
señor. 8 Monopolio: Privilegio exclusivo de fabricar
ciertas cosas o de ejercer un determinado
control sobre la explotación de un producto o un
servicio. Por ejemplo algunas ciudades
medievales eran las únicas que tenían el privilegio
de vender determinados productos.
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