domingo, 3 de mayo de 2015

16. Neoclasicismo y Romanticismo. Historia del Arte. Editorial Vicens Vives (2023)

 1. Iglesia de La Madeleine (Vignon y Huvé)

 

Ficha técnica

Edificio: Iglesia de La Madeleine.

Autor: Pierre Alexandre Vignon (1763-1828) y Jean-Jacques Marie Huvé (1783-1852).

Cronología: 1806-1842.

Tipología: iglesia.

Material: piedra.

Estilo: neoclásico / neobarroco.

Localización: París.

 

Descripción formal

La iglesia se eleva, a manera de un templo clásico, sobre un podio al cual se accede por una amplia escalinata.

Su tipología se corresponde con la de un templo períptero monóptero (rodeado por una hilera de columnas no adosadas al muro) de planta rectangular.

El pórtico octástilo es presidido por columnas corintias de 20 m de altura, muy esbeltas, sobre las cuales descansa un entablamento con tres platabandas, un friso con decoración en relieve y la inscripción D.O.M. SVB. INVOC. S.M. MAGDALENAE, cuya transcripción significa «Al Dios omnipresente, bajo la invocación de Santa María Magdalena», y un frontón triangular con ornamentación escultórica, obra de Henri LEMAIRE. El techo se cierra con una cubierta de doble vertiente.

El interior de la iglesia tiene una sola nave y tres cúpulas que no son visibles desde el exterior. Está decorado en estilo barroco y crea así un conjunto de estilos que predicen las mezclas formales de final del siglo XIX.

 

Entorno e integración urbanística

Esta iglesia se halla situada en uno de los principales ejes urbanísticos de París, de modo que separa los Champs Elysées y el Jardin des Tuileries a orillas del Sena.

 

Función y significado

En su proyecto original, La Madeleine era una iglesia, pero, a raíz de los acontecimientos producidos durante la Revolución Francesa, el edificio fue transformado en Templo de la Revolución, por su proximidad a la Place de la Concorde, lugar donde habían sido guillotinados Luis XVI y su esposa María Antonieta.

Posteriormente, con la llegada al poder de Napoleón Bonaparte, pasó a tener una función conmemorativa, enaltecedora de los ejércitos franceses. A partir de 1842, cuando este uso cívico se trasladó al Arc de Triomphe, recuperó la función religiosa originaria como iglesia consagrada a Santa María Magdalena.

Esta función religiosa explica los altorrelieves que decoran el frontón. Esculpidos por LEMAIRE en 1833, representan el Juicio Final, con la figura de Cristo en el espacio central, flanqueado, a la derecha, por el arcángel San Miguel, vencedor de los condenados que tipifican los vicios, y, a la izquierda, por María Magdalena, representada como mujer pecadora, que simboliza el arrepentimiento.

La imagen fue criticada por la indumentaria de las figuras, que la sociedad de la época consideró impúdica.

P.J. Henri LEMAIRE es uno de los escultores que participa en la decoración del arco del triunfo en París.

 

Modelos e influencias

La arquitectura neoclásica tomó como referencia directa la cultura de la Grecia y la Roma antiguas.

Son sus ejemplos el pórtico hexástilo del Panteón de París, obra de Jacques-Germain SOUFFLOT (1757-1790), o el de la Gliptoteca de Múnich (1815-1830), construida por Leo VON KLENZE.

VIGNON tomó como modelo el templo de la Maison Carrée de Nimes, obra de estilo romano imperial, con dos cambios significativos: la monumentalidad de las dimensiones y el pórtico octástilo, distinto del de la Maison, que es hexástilo.

 

(Imagen) Maison Carrée de Nimes (16 a.C.).



 

 

2. Eros y Psique (Canova)

 

Ficha técnica

Título: Eros y Psique.

Autor: Antonio Canova (Possagno, 1757-Venecia, 1822).

Cronología: 1787-1793.

Tipología: escultura exenta.

Material: mármol.

Medidas: 1,55 x 1,68 m.

Estilo: neoclásico.

Tema: mitológico.

Localización: Musée du Louvre (París).

 

Descripción formal

CANOVA expresa en esta escultura el rigor del arte neoclásico y muestra el ideal de belleza masculino y femenino de la época. Compositivamente, los dos cuerpos juveniles trazan un aspa, formada por las alas del dios griego, cuyo centro pasa por los labios de los amantes.

Este instante fugaz del beso lo encuadra CANOVA en un círculo formado por los brazos de Psique, que abraza la cabeza de su amado, y los de Eros, que rodean y cogen la cabeza y el cuerpo de su amada. Con ello, el escultor consigue que el espectador, inconscientemente, centre su mirada y su atención en este punto focal.

Terminada la obra, CANOVA la pule con piedra volcánica bañándola en cal y ácido, para transformar la dureza del mármol en una textura suave y delicada. La obra no está policromada, porque en el Neoclasicismo se consideraba, erróneamente, que en la Grecia clásica se valoraba la pureza blanca del mármol.

 

Temática

La escultura refleja el final de la historia mitológica narrada por el escritor latino Apuleyo en El asno de oro.

Eros, dios del amor, se enamoró de Psique, la bella y caprichosa hija de un rey de Asia. Para seducirla, Eros construyó un palacio donde se encontraban cada noche sin que Psique supiese quién era su amante. Psique le acercó una lámpara mientras dormía. Eros se despertó y, al ver descubierta su identidad, huyó. Desolada, Psique recurrió a un oráculo de Venus, quien le impuso tres condiciones para recuperar su amor. La última de ellas consistía en recoger la vasija de Proserpina que contenía el secreto de la belleza. Psique destapó la vasija, por lo que fue castigada a sumirse en un sueño del que no despertaría hasta que Eros la besara.

La palabra psique procede del griego, en alusión a la fuerza vital, al alma. La intensidad del momento escogido hace que el gesto de un beso se convierta en imagen paradigmática del amor.

 

Modelos e influencias

Desde un punto de vista monográfico y formal, la obra de CANOVA tiene como referente el mundo clásico que él había estudiado a través de la estatuaria clásica de las colecciones italianas. Sin embargo, también debe analizarse como una reacción estética contra los excesos del decorativismo rococó.

La obra de CANOVA ejerció una gran influencia sobre los integrantes del movimiento neoclásico.

En España, su ideario artístico fue seguido por algunos alumnos pensionados en la Academia de Roma, entre ellos, los catalanes Damia CAMPENY y Antoni SOLÀ.

 

CAMPENY: Lucrecia (1804)

 

3. Autorretrato con sombrero de paja (Louise Élisabeth Vigée Lebrun)

 

Ficha técnica

Título: Autorretrato con sombrero de paja.

Autora: Louise Élisabeth Vigée Lebrun (París, 1755-1842).

Cronología: después de 1782.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Medidas: 97,8 x 70,5 m.

Estilo: rococó.

Tema: retrato.

Localización: National Gallery (Londres).

 

Descripción formal

En este autorretrato, Vigée LEBRUN se representa como pintora profesional, con sus herramientas de trabajo. La posición de la mano derecha abre un diálogo con el espectador, mientras que la de la izquierda sostiene los pinceles y la paleta con los colores, instrumentos que definen su oficio.

Aparece vestida de manera elegante, a la moda de la época, con una especial atención a los detalles. Una luz tenue ilumina el rostro de la artista y crea una ligera sombra que matiza la mirada y deja a cuerpo descubierto la boca y el torso, de una sutil sensualidad.

En la disputa académica entre los partidarios de la preeminencia del dibujo, representados por POUSSIN, y los que defendían el predominio del color, seguidores de Rubens, la artista opta claramente por el posicionamiento de este último, pero dota a su obra de un carácter más suave, con un toque entre melancólico y reivindicativo.

Los colores de su paleta, próximos a los matices de las pinturas realizadas al pastel, podrían ser influencia de su padre, un artista casi exclusivamente activo en esta técnica.

El conjunto rehúye el retrato de interior y se proyecta sobre un paisaje casi abstracto que sirve para definir con rotundidad la imagen, a la manera de los grandes retratistas del Barroco.

 

Temática

La prohibición a las mujeres de acceder a las clases de desnudo obligó a las artistas, como Vigée LEBRUN, a dedicarse casi exclusivamente al retrato. Sin embargo, la pintora francesa se desmarcó en algunas ocasiones, como en la obra alegórica que presentó para ingresar en la Academia, La Paz trayendo la Abundancia, o también en el caso de algún paisaje de Suiza.

Su reivindicación como mujer artista la llevó a autorretratarse muchas veces como pintora en diferentes etapas de su vida, poniendo así de manifiesto su papel como profesional en un ámbito eminentemente masculino.

Entre sus autorretratos más conocidos destaca el que realizó en 1790, donde Vigée LEBRUN se representa con una indumentaria elegante, ante una tela que muestra un esbozo de retrato. La obra puede recordar el Autorretrato como alegoría de la Pintura de Artemisia Gentileschi, una artista importante de la corriente naturalista barroca.

Por otro lado, los retratos íntimos con su hija y con sus discípulas constituían géneros nuevos, a pesar de mostrar reminiscencias de otras temáticas o estilos.

 

Modelos e influencias

Las referencias a los grandes maestros del Renacimiento y del Barroco están presentes en los retratos de Vigée LEBRUN, pero también las de sus coetáneos neoclásicos. En esta obra en concreto imita un cuadro de RUBENS, Retrato de Susanna Lunden, también conocido como El sombrero de paja.

A pesar del título, el retrato que RUBENS le hizo a la hermana de su segunda esposa, Hélène Fourment, no representa en ningún momento un sombrero de paja, de manera que Lebrun, en su versión, corrige de manera lúdica y divertida el error, autoretratándose con un verdadero sombrero de paja. Además, adoptó el fondo abstracto del paisaje rubensiano.

 

RUBENS: Retrato de Susanna Lunden (1622-1625).

 

4. El juramento de los Horacios

 

Ficha técnica

Título: El juramento de los Horacios.

Autor: Jacques-Louis David (París, 1748-Bruselas, 1825).

Cronología: 1784.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Medidas: 4,25 x 3,30 m.

Estilo: neoclásico.

Tema: literario.

Localización: Musée du Louvre (París).

 

Descripción formal

DAVID plantea con gran equilibrio toda la composición, muestra una perfecta integración de las figuras dentro del espacio arquitectónico y asigna a cada figura o grupo una de las tres arcadas del fondo. Esta separación permite ordenar todos los personajes y asume así uno de los preceptos de la pintura neoclásica: la claridad expositiva.

DAVID muestra un estilo depurado y subordina el color al dibujo. El pintor se cuida mucho de perfilar con gran delicadeza todas las figuras a través de un perfecto modelado anatómico, que recuerda la pureza académica de la escultura clásica.

En cuanto al cromatismo, predominan las tonalidades grises, ocres y rojas. Los colores oscuros son utilizados para el fondo, y los claros, para las figuras. Mención aparte merece el rojo, utilizado en las tres partes en que se divide el cuadro, y que permite equilibrar cromáticamente la escena. Sin embargo, aun siendo un color llamativo e intenso, DAVID lo convierte en un color frío, subordinado estrictamente a la línea.

La escena está bañada por una luz tenue, que entra desde la izquierda sin que exista ningún foco lumínico visible.

 

Temática

La obra se inspira en la tragedia literaria de los Horacios, basada en la Historia de Roma de Tito LIVIO.

El pintor francés no quiso reproducir un episodio histórico, sino plasmar el culto a las virtudes cívicas del autosacrificio, el honor y la lealtad, personificadas en la actitud de los Horacios.

DAVID evoca el momento en que los tres hermanos Horacios juran ante su padre combatir hasta la muerte contra los hermanos Curacios, para decidir qué bando será el vencedor de la guerra por el control de la Italia central.

En un segundo plano aparecen: Camila, una de las hermanas Horacio, casada con uno de los Curacios; Sabina, una hermana de los Curacios, casada con un Horacio; y al fondo, la madre de los hermanos Horacio con los dos hijos de Sabina. Todas ellas en actitud de lamentación y desolación.

 

Modelos e influencias

La cultura y el arte clásico de Grecia y Roma fueron el punto de referencia principal de la obra neoclásica de DAVID, tanto desde el punto de vista formal como temático.

Es evidente también la influencia de la obra de RAFAEL, POUSSIN y CARAVAGGIO. De los dos primeros, toma la perfección de la línea y el uso de composiciones equilibradas; el tratamiento de la luz está influido por CARAVAGGIO.

 

Poussin: El rapto de las sabinas (1637-1638)

 

5. El 3 de mayo en Madrid

 

Ficha técnica

Título: El 3 de mayo en Madrid.

Autor: Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, 1746-Burdeos, 1828).

Cronología: 1814.

Técnica: óleo sobre tela.

Medidas: 3,47 x 2,68 m.

Estilo: neoclásico / romántico.

Tema: histórico / alegórico.

Localización: Museo del Prado (Madrid).

 

Descripción formal

La composición se articula en dos grupos: a la izquierda, una hilera de personas que ha sido, es o será ejecutada; a la derecha, el pelotón de soldados alineados en diagonal, sin mostrar el rostro.

La luz, que ilumina a los personajes de la izquierda y deja en la penumbra a los soldados de la parte derecha, refuerza la diferenciación de los dos grupos.

La figura que tiene los brazos alzados y parece encararse a los soldados se convierte en el foco central de la obra, alrededor del cual se distribuyen el resto de figuras.

Una línea alta del horizonte convierte al espectador en un protagonista más y, al mismo tiempo, potencia el realismo del tema representado.

GOYA muestra la expresividad de los personajes a partir de escorzos violentos y con una sabia descripción de sus actitudes: miedo, terror, resignación, heroísmo, etc. Por el contrario, los soldados franceses parecen autómatas, figuras no humanas que representan máquinas de matar.

GOYA abandona el heroísmo del neoclasicismo para ocupar otro puesto con luz propia; se aparta de las convicciones pictóricas vigentes y se vincula a la iconografía tradicional del martirio en la pintura española.

La gama cromática es muy reducida -ocre, negro, blanco, amarillo y rojo- y las pinceladas largas y abiertas potencian el dramatismo.

El historiador de arte Kenneth CLARK dice sobre el cuadro: «Es la primera pintura que puede llamarse revolucionaria en toda la extensión de la palabra, en su temática, en su género y en su intención».

 

DETALLES DEL CUADRO

La arquitectura sitúa la acción inconfundiblemente en Madrid.

 

Víctima anónima y símbolo de la inocencia.

 

Temática 

El cuadro pertenece al género de la llamada pintura histórica, en la que se narran acontecimientos reales o literarios. Este tipo de pintura llegó a constituir la ocupación más importante para un pintor de la corte.

El 24 de febrero de 1814, seis años después de los hechos representados, GOYA escribe al regente, el cardenal Luis de Borbón, para ofrecerse a «perpetuar mediante el pincel las más notables y heroicas acciones o escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano de Europa», refiriéndose a Napoleón.

Madrid se enfrentó al ejército francés ante la imposición por parte de Napoleón de coronar rey de España a su hermano José Bonaparte, ocupando el lugar de Fernando VII. La implacable persecución de los civiles que se sublevaron conllevó la muerte por fusilamiento en distintos sitios de Madrid.

La acción se sitúa en la montaña del Príncipe Pío, desde donde es visible, presumiblemente, el cuartel del Conde-Duque, cuya arquitectura se dibuja al fondo de la composición.

La inclusión de una mujer y de un fraile en la escena es un rasgo de verosimilitud en la construcción de la escena, porque las mujeres se habían unido a la lucha y fueron también víctimas de la represión, y porque aquella noche fue fusilado el clérigo Francisco Gallego y Dávila.

La figura del hombre con los brazos en cruz se relaciona con la crucifixión de Jesús, mientras que los colores amarillo y blanco, divisas heráldicas del Papa, simbolizan la Iglesia, y la luz es una metáfora de la asistencia divina a los condenados a muerte.

Se desconoce cuál era la función de estos cuadros pintados por GoYA. Algunas hipótesis sugieren que debían servir como decoración de un arco de triunfo levantado con motivo del regreso de Fernando VII al trono de España, o bien para conmemorar el Dos de Mayo.

El 3 de mayo, también conocido como Los Fusilamientos, formó pareja con La carga de los mamelucos.

 

Modelos e influencias

GOYA se acerca al espíritu de denuncia de la guerra y del invasor francés, que ya había tratado en la serie de grabados Los desastres de la guerra (1810-1812).

Para su representación, el pintor aragonés recoge la herencia de la crudeza de los martirios de santos, propia de la tradición barroca, y hace un uso dramático del claroscuro de la pintura española e italiana del siglo XVII.

Al mismo tiempo, convierte la imagen heroica característica del Neoclasicismo, El juramento de los Horacios de DAVID, en un icono romántico de quienes luchan por la libertad.

La crítica social implícita en la obra de GOYA es un referente fundamental en el trabajo desarrollado por Josep RENAU o John HEARTFIELD en el siglo XX. Estos artistas utilizaron el fotomontaje para mostrar su rechazo al régimen nazi, al franquismo o al consumo salvaje del capitalismo en América.

Desde el punto de vista compositivo y temático, este cuadro influyó sobre El fusilamiento de Maximiliano de MANET y La matanza de Corea de PICASSO, artista que también denunció los horrores de la guerra en el Guernica.

 

MANET: El fusilamiento de Maximiliano (1863).

 

6. El carro de heno

 

Ficha técnica

Título: El carro de Heno.

Autor: John Constable (East Bergholt, 1776-Londres, 1837).

Cronología: 1821.

Técnica: óleo sobre lienzo. 

Medidas: 185,5 x 130,5 cm.

Estilo: romanticismo inglés.

Tema: pintura de paisaje.

Localización: National Gallery (Londres).

 

Descripción formal

CONSTABLE pintó con especial interés en regiones que le eran familiares desde su infancia; en este caso el valle del Stour, en el condado de Suffolk.

El protagonista es un carro, dispuesto en diagonal, que cruza el río tirado por sendos caballos y conducido por una pareja de hombres.

Al fondo se aprecian los amplios campos de heno bañados por la luz, con algunas figuras trabajando. En la zona izquierda de la composición se distingue una vieja casa campesina parcialmente oculta por árboles y matorrales, mientras que unos frondosos árboles cierran la perspectiva. Un perro en primer plano, una mujer lavando y un hombre pescando son los elementos que incorpora el artista y que contribuyen a dotar de cotidianeidad a la obra.

El cuadro fue pintado a partir de un amplio número de bocetos y estudios captados al aire libre, de acuerdo con una forma de trabajar minuciosa y pausada, en la que el resultado final es en realidad una reflexión realizada en su estudio.

Las condiciones atmosféricas, que en el artista siempre son motivo de análisis, muestran un cielo típicamente inglés, cubierto de nubes, que pasa rápidamente de la lluvia al sol y otorga movimiento y ritmo a la escena.

Respecto a la técnica pictórica, CONSTABLE se liberó de principios tradicionales en cuanto a la composición y el colorido. Sus pinceladas, con frecuencia a modo de bosquejo, expresan con gran vigor los efectos de la luz y el clima, y permiten apreciar el paisaje inglés de un modo completamente nuevo.

 

Temática

Este cuadro es un ejemplo claro de lo que constituye el género del paisaje originado por los autores holandeses.

A diferencia de las representaciones de la vida rural del siglo XVIII, en su mayoría idílicas y con la presencia de pastores como protagonistas, CONSTABLE plasmó en sus paisajes descripciones objetivas y sencillas de la vida campesina en las diferentes horas del día y estaciones del año. El cuadro se mostró por primera vez en 1821 bajo el nombre de Paisaje: Mediodía. Elementos como el perro corriendo o los caballos en el agua constituyen detalles familiares que dan la impresión de un escenario real en el que el hombre, los animales y el paisaje están unidos en una armonía natural.

El artista presentó con cierta nostalgia el entorno en el que se había criado y, según sus propias palabras, es «una plácida representación de una serena mañana gris de verano».

 

Modelos e influencias

Principalmente autodidacta, la obra temprana de CONSTABLE estuvo influida por GAINSBOROUGH y los paisajistas holandeses del siglo XVII como RUISDAEL, con una interpretación dramática de la naturaleza.

Este cuadro despertó la admiración de Théodore GERICAULT durante su visita a Londres.

La huella del artista inglés sobre la pintura francesa fue notable desde ese momento, especialmente a partir de Gustave COURBET y la Escuela de Barbizón, llegando a los impresionistas.

 

RUISDAEL: El molino de Wijh (1670).

 

7. La libertad guiando al pueblo (Delacroix)

 

Ficha técnica

Título: La libertad guiando al pueblo.

Autor: Ferdinand-Victor-Eugène

Delacroix (París, 1798-1863).

Cronología: 1830.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Medidas: 3,25 x 2,60 m.

Estilo: romántico.

Tema: alegórico e histórico.

Localización: Musée

du Louvre (París).

 

Descripción formal

DELACROIX estructura la obra en un triángulo en el que la bandera de Francia ocupa el vértice superior, y los cuerpos muertos, en primer plano, ocupan la base.

La figura femenina se convierte en el eje central, alrededor del cual se distribuyen el resto de personajes.

Al fondo se intuye la silueta de las dos torres de Notre-Dame, un detalle que permite situar geográficamente la acción.

Un aspecto destacable de la obra es la gran movilidad que DELACROIX imprime a la escena, dando más importancia a la línea curva y elevando ligeramente la figura principal, de manera que ningún obstáculo visible puede detener su progreso.

La obra está dominada por tonalidades oscuras y ocres. DELACROIX rompe esta monotonía con la inclusión de los colores de la bandera francesa: blanco, rojo y azul. Estos colores son iluminados por un foco irreal que el artista dispone para destacar estas zonas.

Todo indica que DELACROIX ha supeditado las funciones naturalistas del color y de la luz a su voluntad de crear un dinamismo interno que refuerce el carácter combativo del cuadro.

 

Temática

Hemos de enmarcar esta obra dentro de la tradición del género que constituye la pintura de historia. El cuadro muestra, de modo alegórico, los hechos revolucionarios que se produjeron en París en julio de 1830 y tiene como finalidad remarcar el espíritu batallador y de rebelión que unió al pueblo francés.

En él están representadas varias clases sociales: la burguesía, en la figura que lleva chistera; los artesanos, con camisa blanca, y la gran masa popular que ocupa el fondo de la obra.

Guiando a todos, la personificación de la libertad ondeando la bandera de la nación.

 

Modelos e influencias

La obra de DELACROIX recoge la influencia de varios creadores: RUBENS, MIGUEL ÁNGEL, CARAVAGGIO y, sobre todo, TIZIANO. Tampoco fue ajeno a pintores más cercanos como GOYA o su maestro GÉRICAULT, de quien parece haber sacado algunas de las figuras muertas o agonizantes de la parte inferior del lienzo, que recuerdan a las de La balsa de la Medusa.

DELACROIX es considerado el máximo exponente del arte romántico francés. Fue uno de los principales pintores de temática exótica.

 

Información de imágenes

GÉRICAULT: La balsa de la Medusa (1819).

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario