martes, 3 de mayo de 2016

17. Del Realismo al Modernismo. Historia del Arte. Editorial Vicens Vives (2023)

 Página 310

 

3. El urbanismo: entre la realidad y la utopía

En 1853, Napoleón III encargó al barón Eugène Haussmann el plan urbanístico de la reforma de la ciudad de París. Este plan promulgó una serie de leyes que permitieron la expropiación de edificios; asimismo, con el fin de controlar más fácilmente los movimientos revolucionarios, se hicieron desaparecer las calles estrechas del centro de la ciudad, que facilitaban la construcción de barricadas.

También se instalaron diversas infraestructuras urbanas, como el agua corriente, el alumbrado de gas, el alcantarillado, etc., se construyeron escuelas, hospitales, cárceles, cementerios y salas de fiesta, y se abrieron bulevares y plazas que facilitaban el tránsito y permitían sanear el ambiente. Se crearon también parques para el solaz de los aristócratas, como el Bois de Boulogne, y para las clases artesanales y populares, como el Bois de Vincennes. La ciudad fue distribuida administrativamente en 20 distritos.

A fin de poder llevar a cabo nuevos planes urbanísticos, en muchas ciudades europeas se derribaron las murallas. Uno de los mejores ejemplos es el de la ciudad de Barcelona, donde se llevó a cabo el Plan de Ensanche ideado por el ingeniero Ildefons CERDÀ. Madrid también experimentó transformaciones urbanísticas importantes de manos, principalmente, del urbanista Arturo SORIA, ideólogo de la Ciudad Lineal.

 

En la ciudad de Viena, la desaparición de las murallas facilitó la urbanización del Ring, el anillo, que circunvala la ciudad antigua. Esto permitió la

 

CONTINUA, ESTÁ INCOMPLETO

 

Información de imágenes

Fotografía aérea del Plan de Ensanche de Barcelona, ideado por Ildefons CERDÀ, en el que se puede apreciar claramente la distribución reticular de las calles.FOTO

ILDEFONS CERDÀ: Plano del proyecto del Ensanche de Barcelona (1859), Museo de Historia de la Ciudad, Barcelona. Es un proyecto urbanístico con el que el autor quiso mejorar la vida de las personas dando mayor anchura a las calles y permitiendo así una mayor salubridad.PLANO

 

La colosal avenida circular que rodea el casco antiguo de Viena pretendía crear una idea de libertad. Desde el punto de vista urbanístico, fue un proyecto excelente que superaba en impacto visual a cualquier otra innovación urbana en el siglo XIX.PLANO

 

PÁGINA 326

 

El Modernismo se manifestó inicialmente en la artesanía, con el uso de líneas serpenteantes y de motivos florales y geométricos.

Esta idea pasó a la arquitectura. El edificio dejó de ser concebido como un bloque cerrado y formado por planos y aristas y se cedió la preferencia a las superficies curvas, con líneas sinuosas y onduladas, con grandes aberturas y espacios vacíos, con miradores y balconadas que no guardan simetría, y con motivos decorativos a base de materiales de color (cerámica, vidrio, etc.), hierros forjados y maderas recortadas con formas que evocan la naturaleza orgánica. Una absoluta libertad rige el trazado de las plantas, mientras los espacios interiores son sometidos a una rigurosa organización.

No obstante, además de este Modernismo de líneas ondulantes y motivos orgánicos, que caracterizó las interpretaciones de Francia, Bélgica y España, simultáneamente se produjo otro Modernismo más geométrico, de volúmenes prismáticos perfectamente definidos que se yuxtaponen, se superponen o se combinan con un sentido modular, y crean así arquitecturas asimétricas en las que se observa una cierta correspondencia entre los espacios interiores y la distribución geométrico-espacial de los exteriores ajardinados. Este tipo de arquitectura estuvo representada por el escocés Charles Rennie MACKINTOSH.

 

PIES DE IMAGEN

● Vaso pisapapeles de cristal de Tiffany (1904), Musée des Arts Décoratifs, Paris.

● Detalle de una lámpara (arriba) y habitación de la Escuela de Arte de Glasgow (abajo), de CHARLES RENNIE MACKINTOSH (1898-1899), en las que se aprecia el gusto por la ornamentación lineal a base de verticales, paralelas y cuadrados.

● DEMETRI RIBES: Estación del Norte (1906-1917), Valencia. Cabe destacar la ornamentación del edificio, sobre todo en el vestíbulo, donde el trabajo en madera y el mármol se funden con las cerámicas vidriadas y el mosaico modernista.

● ANTONI GAUDÍ utilizó los arcos catenarios en el colegio de Santa Teresa de Barcelona (1888-1889) con el fin de aprovechar la luz.

 

En una época dominada por la Revolución Industrial y los cambios que de ella se derivaron, las clases suntuarias acusaron los progresos de los avances técnicos, principalmente con la producción industrial y la fabricación en serie. Frente a ello, la revalorización del trabajo artesanal llegó de la mano de William MORRIS y el movimiento Arts & Crafts, una lucha idealista y utópica, como tantas  en este siglo, contra la fealdad de los productos industriales y contra el espíritu mercantil moderno, que sirvió cuando menos para cuestionar la necesidad de producir objetos bellos en una sociedad que parecía abocada a lo contrario. La estética modernista se reflejó en muebles, vidrieras, diseños textiles, joyas y en multitud de objetos decorativos.

 

El Modernismo en España

El Modernismo español tuvo su centro en Cataluña, y más concretamente en la ciudad de Barcelona, con la obra de arquitectos como Antoni Gaudí, Lluís DOMÈNECH i MONTANER y Josep PUIG i Cadafalch.

La genial personalidad artística de GAUDí aconseja un estudio independiente de su obra. Muchas de sus imaginativas soluciones arquitectónicas se encuentran fuera del contexto general de la dinámica constructora europea del momento, si bien encajan en el esquema liberal del Modernismo.

En pintura, el Modernismo catalán mostró una gran diversidad temática y estilística, porque en ella se pueden encontrar características impresionistas (interés por la luz y la atmósfera), simbolistas (decorativismo, imitación de la naturaleza y representaciones oníricas) y de la tradición plástica del siglo XIX (interés por el retrato y por el paisaje). Los artistas más representativos del Modernismo fueron Ramón CASAS y Santiago RUSIÑOL, autores de amables escenas y retratos de la burguesía catalana, e Isidre NONELL, que destaca por la fuerte carga social de sus pinturas.

En las artes decorativas, que tuvieron una gran importancia, sobresalen los trabajos cerámicos de Josep María JUJOL, los muebles de Gaspar Homar y las joyas de Lluís MASRIERA. En el terreno gráfico destacan los carteles de Ramón CASAS y Alexandre DE RIQUER.

 

PIES DE IMAGEN

Ramón CASAS: La carga (1903), Museo Comarcal de la Garrocha, Olot. El interés por los efectos lumínicos y la atmósfera demuestran la asimilación de la técnica impresionista.

● LLUÍS DOMÈNECH I MONTANER: Hospital de Sant Pau (1902-1911), Barcelona. Fue el máximo exponente de una vertiente racionalista dentro del Modernismo catalán.

 

1. Auditorio de Chicago (Sullivan y Adler)

 

Ficha técnica

Edificio: Auditorio de Chicago.

Autores: Louis Henry Sullivan (Boston 1856-Chicago 1924) y Dankmar Adler (Stadtlengsfeld 1844- Chicago 1900).

Cronología: 1887-1890.

Tipología: sala de espectáculos.

Material: hierro, piedra, cemento.

Estilo: funcionalista.

Localización: Chicago.

 

Descripción formal

Se trata de un edificio de ocho pisos en cuya parte Sur se construyó una torre de diez pisos, convirtiéndose en su momento en el punto más alto de la ciudad.

La mayoría de edificios altos de la ciudad, antecedentes de los rascacielos, se concibieron como un bloque a cuyas fachadas no se les daba mucha importancia.

En cambio, SULLIVAN se preocupó especialmente de dar una personalidad propia al Auditorio, creando un juego de volúmenes que recuerda a las fachadas de los palacios renacentistas italianos.

Los pisos más bajos están hechos de granito, mientras que los superiores, terminados en arenisca, muestran arcadas propias del Quattrocento, creando una concepción del edificio unitaria, aunque distribuida en varios niveles, cuya horizontalidad ayuda a equilibrar el efecto de esta parte italianizante, a diferencia de los rascacielos.

La estructura fue diseñada por ADLER con la ayuda del ingeniero Paul MUELLER, creando un entramado de forjados de hormigón y una doble estructura metálica que cargaba sobre los muros exteriores, descargando el interior y eliminando el grosor de los muros. Se reduce también el tamaño de los pilares, consiguiendo mayor espacio en el interior.

 

Entorno e integración urbanística

El edificio se construyó en South Michigan Avenue, un importante centro de la vida artística y pública de la ciudad completada por un conjunto formado por el Fine Arts Building, inaugurado en 1889, y el Art Institute, diseñado por BURNHAM & ROOT.

 

Función, contenido y significado

El edificio del auditorio es un complejo que contenía un teatro para seis mil espectadores, un hotel y oficinas.

Es el primer proyecto conjunto de ADLER & SULLIVAN, considerados actualmente precursores de arquitectura moderna.

Tras el incendio sufrido en 1871, la ciudad de Chicago quedó prácticamente destruida. Por este motivo se inició una fiebre constructiva que condujo a sus arquitectos a crear la escuela más importante de arquitectura del último tercio del siglo XIX.

SULLIVAN realizó una gran cantidad de proyectos, supeditando la estética a la funcionalidad, y se convirtió en un precursor de la arquitectura moderna y racionalista de inicios del siglo XX y antecedente de los rascacielos.

El edificio fue un encargo de Ferdinand Peck, un hombre de negocios de Chicago que en 1886 quiso construir el teatro más caro y más grande del mundo para que la alta cultura fuese accesible a las clases trabajadoras.

 

Modelos e influencias

A pesar de que parte del edificio toma como modelo la estructura tradicional de los palacios florentinos del Quattrocento, esta herencia europea es solo formal. En cuanto a su funcionalidad y idiosincrasia, no debían atenerse a ninguna tradición constructiva

pasada. Tras el incendio, los edificios se diseñaron en Chicago, ciñéndose a nuevas necesidades de edificación.

Inmuebles de más altura con estructuras metálicas y ventanas correderas.

Estas características constituyen la llamada Escuela de Chicago.

 

PIE DE PÁGINA: Palacio Ruccellai (1446).

 

2. El pensador (Rodin)

 

Ficha técnica

Título: El pensador.

Autor: François-Auguste René Rodin (París, 1840 Meudon, 1917).

Cronología: 1880-1900.

Tipología: escultura exenta.

Material: bronce.

Medidas: 71,5 x 40 cm.

Estilo: impresionista.

Tema: simbólico.

Localización: Musée Rodin (París).

 

Descripción formal

Auguste RODIN realiza la escultura de un hombre desnudo, con los brazos, las manos y los pies sobredimensionados, sentado en una roca y con el torso inclinado hacia delante.

El personaje, con la cabeza descansando en la mano derecha y el brazo izquierdo relajado en su regazo, está en una actitud de profunda reflexión.

La escultura presenta una clara composición centrípeta, es decir, hacia dentro, desvinculándose de cualquier relación con el entorno exterior. RODIN lo expresó así: «Incluso en las obras en las que el aspecto de la acción no está en primer plano siempre me propuse enfatizar los gestos».

En el tratamiento anatómico sorprende el modelado en tensión de todos los músculos del cuerpo, como si en lugar de realizar un ejercicio mental estuviera haciendo un duro esfuerzo físico.

El pensador presenta algunas diferencias en el acabado. Este non finito, «no acabado», se parece a algunas obras de MIGUEL ÁNGEL, como por ejemplo sus «esclavos» para la tumba de Julio II, hoy en la Accademia de Florencia.

RODIN modeló la escultura en yeso, con una medida de 70 cm de alto. Fue en el año 1904 cuando se creó la versión monumental de 180 cm de altura. Esta versión y otras de diferente tamaño se realizaron en bronce.

 

Temática

Actualmente El pensador se ha convertido en la representación de un personaje anónimo inmerso en sus preocupaciones.

Sin embargo, en un principio, RODIN realizó esta escultura como la imagen de Dante, el gran poeta autor de la Divina Comedia. No obstante, el escultor no tenía la intención de que la imagen se pareciese físicamente al poeta, sino la de modelar una metáfora del pensamiento del hombre enfrentado a su destino mortal.

La figura formaba parte del proyecto que el artista francés había ideado junto a Camille Claudel: una gran puerta para el Museo de Artes Decorativas de París, cuyo motivo central era el famoso libro de Dante.

El proyecto, titulado la Puerta del Infierno, fue un encargo del Estado francés que desbordó al escultor, y no se terminaron nunca las 186 figuras que inicialmente había proyectado.

 

Modelos e influencias

La obra de RODIN no puede entenderse sin la influencia que ejercieron las esculturas de MIGUEL ÁNGEL. Esta influencia se revela aquí en el fuerte tratamiento anatómico de la musculatura, así como en los volúmenes sobredimensionados de ciertas partes del cuerpo.

RODIN está considerado el gran renovador de la escultura contemporánea. Tanto su particular tratamiento de la materia, como el gusto por las formas redondeadas, tuvieron un gran eco en la escultura modernista y de principios del siglo XX.

 

PIE DE PÁGINA: MIGUEL ÁNGEL: Esclavo (1515).

 

3. Lluvia, vapor y velocidad (Turner)

 

Ficha técnica

Título: Lluvia, vapor y velocidad.

Autor: Joseph Mallord William Turner (Londres, 1775-1851).

Cronología: 1844.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Medidas: 122 x 92 cm.

Estilo: romanticismo inglés.

Tema: paisaje.

Localización: National Gallery (Londres).

 

Descripción formal

La composición está ordenada a través de una diagonal que transporta al espectador desde el primer plano del cuadro hasta el fondo. Como buen paisajista, el pintor tomó apuntes y bocetos en el espacio real y realizó posteriormente la obra en su taller.

Centrado en la comunicación de sentimientos y emociones, TURNER concedió todo el protagonismo al color hasta el punto de no existir prácticamente el dibujo, predominando en este caso unos colores terrosos que van desde el marrón al amarillo y que caracterizaron la última etapa del artista.

La línea del horizonte divide el cuadro en dos partes, la superior ocupada por el cielo y la inferior por el paisaje atravesado por el ferrocarril. El paisaje apenas está definido, el tren viaja a través de las vías en dirección al espectador y, en la obra, la velocidad, el vapor de la locomotora y la lluvia que azota el paisaje forman una atmósfera que el pintor romántico captó con total maestría.

TURNER creó un peculiar ambiente que capta de manera subjetiva el paso de un tren de vapor bajo la lluvia. Lluvia, vapor y velocidad es la primera obra de la historia que convierte una máquina en un elemento artístico.

 

Temática 

Este emblemático lienzo constituye una obra singular que anticipó la era contemporánea con el tren convertido en algo más que un símbolo. Los trenes eran una novedad en Londres; la línea que pinta TURNER se creó en 1838. Sin embargo, la intención no fue aquí la de ensalzar el progreso, sino que el artista utilizó este nuevo medio de trasporte para estudiar el movimiento y la desmaterialización en la pintura.

TURNER se mostró atraído por los avances tecnológicos que surgieron tras la Revolución Industrial.

El puente no es otro que el viaducto de Maidenhead, que cruza el Támesis entre Traplow y Maidenhead, en la línea Great Western recién inaugurada a Bristol y Exeter. Su construcción dio lugar a una encendida polémica y los técnicos no le auguraron un gran éxito. La vista escogida por el artista sería la del Este, en dirección a Londres, y el puente que se contempla a la izquierda es el de la calle Taylor.

TURNER trabaja aquí un tema predilecto para los románticos: la naturaleza desatada, descontrolada, empequeñeciendo la intervención del ser humano.

 

Modelos e influencias

El cuadro fue pronto grabado para convertirse en una de las primeras escenas de TURNER conocidas en Francia, donde tuvo una gran influencia, especialmente entre los impresionistas como MONET, también interesado en representar escenas con locomotoras.

Se adelantó al Impresionismo y al Expresionismo abstracto americano por sus pinceladas rápidas y densas.

Asimismo, esta obra marca un nuevo camino en la trayectoria de TURNER, quien a partir de este momento diluirá las formas en un todo casi abstracto.

 

PIE DE IMÁGENES: MONET: La estación de Saint Lazare (1877).

 

4. Un entierro en Ornans (Courbet)

 

Ficha técnica

Título: Un entierro en Ornans.

Autor: Jean-Désiré Gustave Courbet (Ornans, 1819-La-Tour-de-Peilz, 1877).

Cronología: 1849-1850.

Técnica: óleo sobre tela.

Medidas: 6,68 x 3,15 m.

Estilo: realista.

Tema: escena costumbrista.

Localización: Musée d'Orsay (París).

 

Descripción formal

Alrededor de la fosa se congregan, sin ningún tipo de jerarquía, todas las figuras, de tamaño natural y distribuidas horizontalmente a la manera de friso. El único elemento que se levanta por encima de esta composición es el crucifijo, que rompe así con la uniformidad del paisaje, también horizontal.

En esta franja superior domina la línea horizontal de los acantilados. Este hecho contrasta con la verticalidad del crucifijo y de las personas. Es utilizado por el pintor para que el espectador fije la atención en la acción principal, porque cierra visualmente la composición.

La tenue luz del amanecer es suficiente para provocar interesantes contrastes de claroscuros. La gama cromática es reducida, destacando el rojo de los dos personajes del centro. El blanco está presente en determinados elementos, como las ropas de los clérigos, las cofias de las mujeres o el perro, que contribuyen a crear focos de luz. El negro, color predominante en el cuadro, refuerza el carácter dramático de la escena.

 

Temática

COURBET realiza un retrato colectivo de personajes, de distintas clases sociales, en el momento del ritual fúnebre que precede a la colocación del féretro en la sepultura.

Pintó el entierro de un campesino, una escena de la vida cotidiana de su localidad natal, un tema de trascendencia privada que hasta entonces no había despertado el interés de los artistas.

Los críticos desaprobaron el cuadro debido a la falta deliberada de belleza en la escena. COURBET se valió de unas cincuenta personas de su pueblo que le hicieron de modelo, entre las que destacan sus hermanas, sentadas a la derecha.

 

Modelos e influencias

COURBET aprendió mucho copiando las obras de los naturalistas del siglo XVII, sobre todo de CARAVAGGIO Y VELÁZQUEZ. Algunos críticos han comparado la obra con El entierro del señor de Orgaz (1586-1588) de EL GRECO y han constatado que la parte inferior de esta tela es la única realidad tangible para COURBET. Los cuadros de COURBET abrieron las puertas al Impresionismo porque en ellos se muestra, por primera vez, el interés del mundo del arte hacia los pequeños relatos de la vida diaria.

 

PIE DE LAS IMÁGENES:

 

EL GRECO: fragmento de El entierro del señor de Orgaz (1587).

 

VELÁZQUEZ: fragmento de El aguador de Sevilla (1619).

 

 

5. Almuerzo campestre (Manet)

 

Ficha técnica

Título: Almuerzo campestre.

Autor: Édouard Manet (París, 1832-1883).

Cronología: 1863.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Medidas: 2,64 x 2,08 m.

Estilo: realista/ impresionista.

Tema: escena costumbrista.

Localización: Musée d’Orsay (París).

 

Descripción formal

La composición se estructura en tres planos horizontales superpuestos: abajo hay una cesta con frutas, pan y las ropas de las dos mujeres; en el centro, una mujer desnuda y dos hombres elegantemente vestidos; y detrás, otra mujer, en ropa interior, refrescándose en un arroyo.

Las tres escenas quedan incluidas en el triángulo compositivo formado por la perspectiva lineal, cuyo punto de fuga se sitúa en el trocito de cielo pintado en la parte alta del lienzo.

MANET integra las figuras en el paisaje como si formasen parte de él. Esta representación plana se consigue y se refuerza por medio de la gradación tonal del color, tanto en la representación de la luz como en las sombras.

Con este ejercicio, MANET es capaz de reproducir la sombra de un árbol y de conseguir la transparencia del arroyo, utilizando solo la riqueza tonal del verde. Para conseguir un contrapunto lumínico, el pintor francés utilizó el negro y el blanco como colores predominantes en las figuras centrales. La escena se encuentra compuesta como si se tratase de un fotomontaje moderno.

 

Temática

Almuerzo campestre, titulado inicialmente El baño, refleja una escena cotidiana en la que aparecen, en primer término, el hermano del pintor, Eugène —con un bastón en la mano—, el escultor holandés Ferdinand LEENHOFF, futuro cuñado de MANET, y su modelo preferida, Victorine Meurent.

No es una obra realista en un sentido social, sino que habla de la libertad del artista.

Presentada en el salón oficial de 1863, esta pintura no fue admitida y pasó a formar parte del extenso cartel del Salón de los Rechazados. El principal motivo de crítica fue la desnudez injustificada de la mujer, al no tratarse de una escena mitológica. La vida moderna, expuesta, exhibida en un recinto oficial, no era tolerable.

También fue motivo de burla el hecho de que las distintas figuras no parecieran tener relación entre ellas, y la sensación de que la figura del arroyo esté flotando en el aire debido a una desconcertante perspectiva; la mujer metida en el agua parece un recorte superpuesto al cuadro, está compuesta con una cierta perspectiva gótica, no lineal.

 

Modelos e influencias

La obra perdida de El juicio de París de RAFAEL —reproducida en un grabado de Raimondi— y el Concierto campestre de TIZIANO, son los dos referentes básicos de esta obra de MANET. Si sus modelos son formales, sus influencias tendrán un calado más amplio.

Su negativa a seguir las pautas ilusionistas de la perspectiva tradicional, desintegrando la composición a modo de collage, fue el origen de los planteamientos espaciales de CÉZANNE y del cubismo posterior desarrollado por PICASSO y BRAQUE.

 

IMAGEN: TIZIANO: Concierto campestre (1510).

 

7. La noche estrellada (Van Gogh)

 

Ficha técnica

Título: La noche estrellada.

Autor: Vincent Willem van Gogh (Zundert, 1853-Auvers-sur-Oise, 1890).

Cronología: 1889.

Técnica: óleo sobre tela.

Medidas: 92 x 74 cm.

Estilo: postimpresionista.

Tema: paisaje.

Localización: MoMA (Nueva York).

 

Descripción formal

VAN GOGH divide la tela en dos mitades: la inferior, donde pinta una vista lejana de un pueblo al pie de unas montañas, y la superior, donde destaca el brillo de los astros en el cielo. Ambas partes se hallan unidas por dos cipreses, que rompen verticalmente la composición del cuadro, y por la torre del campanario del pueblo.

En la parte inferior, las casas se construyen con líneas rectas y figuras geométricas básicas: cuadrados, rectángulos y triángulos. Los árboles y las montañas han sido perfilados mediante líneas curvas, pero siguiendo unos parámetros de repetición que anulan el dinamismo y crean orden y tranquilidad.

En cambio, tanto los cipreses como el cielo despiertan en el espectador una sensación inquietante de caos y de vitalidad, fruto de la utilización de una pincelada dinámica y sinuosa. Esta sensación se ve reforzada por los dos remolinos que dominan el centro de la obra y que se contraponen a las líneas verticales proyectadas por los cipreses y el campanario.

El azul se convierte en el protagonista cromático principal del lienzo. Es importante señalar que las líneas negras que marcan el contorno de las casas, los árboles y las montañas ayudan al artista a dominar la mezcla de colores, detalle que no utiliza en la mitad celeste, donde el amarillo se expande y anula la fuerte presencia del azul.

 

Temática

Esta obra fue pintada durante la estancia de VAN GOGH en el sanatorio de Saint-Rémy. En una carta enviada a su hermano Theo, escribía lo siguiente: «Esta mañana he visto el campo desde mi ventana mucho antes de que amaneciera, sin otra cosa que el lucero del alba, que parecía muy grande».

La obra ha de ser interpretada desde la vertiente emocional y simbólica del artista y no como un reflejo fiel de un paisaje.

 

Modelos e influencias

La fuerza de la pintura de DELACROIX, la preocupación del Impresionismo por la luz, el color plano, sin sombras ni claroscuros, y el contorneo de las figuras con una línea negra de los grabados japoneses del ukiyo-e, se convierten en el punto de arranque de la pintura de VAN GOGH.

VAN GOGH abandonó la doctrina impresionista en favor de la utilización simbólica del color y de la forma por medio de una pincelada vigorosa y empastada. Esto hace de VAN GOGH el precedente de artistas fauves como MATISSE o VLAMINCK, que apostaron por el uso de registros cromáticos violentos y aleatorios.

 

IMAGEN: VLAMINCK: Casas en Chatou (1904).

 

8. Los jugadores de cartas (Cézanne)

 

Ficha técnica

Título: Los jugadores de cartas.

Autor: Paul Cézanne (Aix-en-Provence, 1839-1906).

Cronología: 1893.

Técnica: óleo sobre lienzo.

Medidas: 57 x 47 cm.

Estilo: postimpresionista.

Tema: escena costumbrista o de género.

Localización: Musée d'Orsay (París).

 

Descripción formal

El cuadro muestra a dos hombres sentados frente a frente. La botella que hay sobre la mesa marca el eje compositivo, ligeramente desplazado hacia la derecha, por lo que la figura de la izquierda queda totalmente dentro del cuadro, mientras que el otro personaje queda cortado. A pesar de ello, su robusta figura compensa la parte perdida por el hecho de que, con el cuerpo un poco echado hacia delante, ocupa un mayor espacio en la mesa.

El torso erguido del jugador de la izquierda forma una columna vertical que contrasta con la línea horizontal de detrás de su cabeza. Para finalizar la explicación de las líneas básicas de esta compleja composición, cabe señalar el triángulo imaginario inverso formado a partir de las miradas fijas de ambos jugadores en las cartas.

El uso de las figuras geométricas no solo se ciñe a la composición, sino que las figuras, en algunas de sus partes, se relacionan mediante formas geométricas.

Su pincelada, breve y dispuesta en superposición mediante el uso de diferentes tonalidades, ayuda a modelar los cuerpos de los objetos y las personas de la escena. La luz también se utiliza como un elemento de configuración del espacio, y no solo como un efecto realista.

En cuanto al color, predominan determinadas tonalidades cromáticas, como los ocres que el pintor utiliza para reforzar la contraposición formal de ambos jugadores, invirtiendo los colores de las chaquetas y pantalones de uno y otro.

 

Temática

El pintor reproduce una escena cotidiana en la que dos personajes juegan una partida de cartas sentados a una mesa. El jugador de la izquierda, que fuma en pipa, ha sido identificado como Alexandre, el jardinero del padre del artista.

Este lienzo es uno de los cinco cuadros que el artista realizó durante la primera mitad de la década de 1890 sobre el mismo tema. Inicia la serie en Suiza y la termina en su ciudad natal, Aix-en-Provence.

CÉZANNE decía: «No hay que pintar lo que nosotros creemos que vemos, sino lo que vemos». En este sentido hay una cierta superposición de planos y puntos de fuga diferentes que se corresponden más al movimiento del ojo sobre una imagen que a una estructura de perspectiva matemática.

 

Modelos e influencias

CÉZANNE encontró en los clásicos su principal fuente de inspiración. Entre otros, destaca la figura de Nicolas POUSSIN, cuya tradición estructural dentro del clasicismo francés quiso combinar con el realismo de COURBET.

Su manera de representar la realidad llevó a CÉZANNE a ser considerado un precursor del movimiento cubista liderado por PICASSO y BRAQUE.

 

(Imagen) BRAQUE: Casas en l'Estaque (1908).

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